Capítulo cuatro

1931 Words
Killian decidió que la única forma en la que progresará con su trabajo de ciencia sería acercándose más al chico de pelo azul, ya sea como amigo, o hablándole con otra intención, como seducirlo. Ciertamente no sabía hacer eso, ni siquiera se hablaba con muchas personas como para saber relacionarse directamente. Y ahí entraba otro tipo de estudio, que decirle así le parecía medio exagerado, pero si es cierto que tenía que averiguar cómo tratar con las personas cuando le gustaban para no ofenderlas o algo por el estilo. Todavía no le había gustado nadie en la manera en la que lo describen en películas o series, ni siquiera había vuelto a tener confianza con otra persona después de lo que paso con su amiga, sus compañeros ni siquiera sabían que tenía asperger, solo lo trataban de raro por no hablarles. Algunos profesores sí lo sabían pero porque era algo que sus padres tenían que informar al colegio.   El rizado se enteró que Joel estaría en una fiesta de un futbolista conocido en su colegio y claro que si estaba el peliazul, él no podía faltar. Era su oportunidad para interactuar con él, hablarle, sin que lo primero que le salga sea una orden tonta como que no se siente, porque aunque tenía problemas para sociabilizar que su trastorno se lo justificaba, sabía que nada bueno comenzaba con una orden. Así que ahí estaba él terminándose de arreglar para asistir a dicha fiesta. En esta ocasión no llevaría su libreta porque aunque no iba muy seguido a fiestas de este tipo, o fiestas en sí, estaba seguro que en ellas no se llevaba ese tipo de objetos para usarlo frente a personas. Solo llevaría su móvil, para anotar allí todo lo necesario, a parte con él podría tomar fotografías del trasero, si Joel se lo permitía, porque claro que si él entrega el trabajo sin ellas no le creerán. Ese trasero en serio no era común. Se vistió con una camiseta y unos pantalones de jeans n***o, aunque era como se vestía normalmente, llamó la atención de sus padres por salir a esa hora, de noche. Les explico que había una fiesta a la que iba a ir, por un lado, los ponía felices porque se podía notar un avance al querer estar con grupos grandes de personas por voluntad propia, por otro lado les asustaba, no estaba acostumbrado a socializar y de repente tendría que hacerlo con varias personas a la vez. Le hablaron por unos minutos, en donde también les dijo que era para un trabajo de la escuela, que fue lo que les terminó de convencer.  Lo dejó en la entrada, despidiéndose de él en la entrada y pidiéndole que se cuide.  La casa tenía dos pisos, un jardín amplio verde, con una pequeña verja verde, que a su vez tenía un camino de mosaico a la puerta de entrada de la casa. Tenía una escalera con barandas y un pequeño porche que rodeaba la casa. La puerta era mitad de vidrio espejado y mitad de madera. Había ventanas a los costados que parecía que era de la sala de estar porque salía música que se escuchaba, retumbando en las paredes.  En el porche, había dos grupos diferentes sentados y distribuidos en el espacio. Killian no conocía a nadie, por lo que fue directo a la puerta, estaba media abierta, por lo que en vez de tocarla, simplemente entró. Dentro de la casa, había un pasillo ancho que llevaba a la escalera y una entrada más grande que una puerta que daba a la sala, la música se sentía desde afuera y adentro aturdía un poco a Killian. Pasó directo, haciendo una mueca con sus labios. Había dos sillones de tres cuerpos distribuidos y apoyados contra la pared, para dejar espacio en medio para bailar, un par de solo un cuerpo cerca de donde estaba el parlante, donde ciertamente nadie se podía sentar. La habitación estaba compuesta de personas amontonadas bailando, algunos refregándose o besándose en los sillones, u otros grupos de gente conversando y tomando en las esquinas. Por un lado, le daba fobia toda la situación, pensando que era nueva para él y hasta se le cruzó por la cabeza, irse, vestirse de pijama y quedarse viendo una película hasta que el mundo dejé de abrumarlo. Por otro lado, quería conocer a Joel, más allá del trabajo práctico, tenía un interés en el chico de cabello azul que no podía definir o identificar bien qué era y fue por el cual se terminó quedando. Le fue difícil localizar a Joel pero con un poco de esfuerzo y de recorrer el living, lo logró. Aunque le haya disgustado bastante la manera en la que lo encontró, el chico de cabello azul estaba besándose con un rubio, contra una de las paredes de la gran habitación, este chico desconocido sostenía con sus manos el trasero que él tanto apreciaba. En ese momento se preguntó qué se sentiría tocarlo, si sería suave su piel allí o hasta si lo tendría duro, musculoso. Pero él no podía ir allí y preguntarle si podía tocarle el culo, ya lo había intentado y no había funcionado para nada. Hace mucho que no estaba yendo a su psicóloga pero se la imaginaba alterandose y diciéndole que eso no es lo que debería hacer.  Así que el de rizos, mientras esperaba que Joel este disponible para poder acercarse sin interrumpir, sacó su móvil de su bolsillo y lo desbloqueó. Apuntó con la cámara de éste directo a él trasero del castaño y las manos del rubio, planeaba sacar un par de fotos para luego analizar con tiempo como debía sentirse ese trasero. Como estaba ocupado, pensaba en preguntarle después, aunque ya habría sacado las fotos y eso es bastante invasivo, podría borrarlas de recibir una queja o respuesta negativa al respecto.  No era lo ideal, prefería preguntar antes pero no sabía que hacer solo en una fiesta y con tantas personas a su alrededor. — ¿Por qué lo estás grabando? —Killian saltó en su lugar al escuchar una voz a un costado hablarle. Se giró un poco y pudo ver a quién pertenecía aquella voz. Era el amigo de Joel, el morocho que casi siempre estaba con él. —Sabes que puedes ir allí y  besarlo o hasta follarlo ¿no? Le atraes. El morocho estaba parado al lado suyo, con los brazos cruzados a la altura de su pecho. Lucía despreocupado y estaba todo vestido de n***o. Tenía un cigarrillo en su mano que estaba apoyada contra su cadera, a Killian le daba pánico que esté fumando adentro, en un espacio cerrado, pero no iba a decirle nada porque quizás podía ser lo común en una fiesta.  — ¿En serio? —El ojimiel asintió despreocupado en respuesta y movió su mano hasta acercarla a su rostro, para fumar un poco del cigarrillo que llevaba entre los dedos. —Pero yo quiero solo tocarle el culo. —Hizo una mueca el rizado y el otro chico soltó una sonora carcajada alrededor del cigarrillo, que a pesar de la música se escuchó bien porque estaba prácticamente a su lado. —Aunque besarlo no estaría mal —se encogió de hombros al decirlo. — ¡Claro que podrás hacer eso! —Le comentó sonriendo de lado. — Pero trata de no ser tan directo, le molesta mucho que le hablen de su trasero. Tiene un complejo con eso. —Pero ¿por qué? Es el culo más hermoso que vi en mi vida. —El morocho se encogió de hombros, riendo nuevamente, y se alejó luego de que un castaño se acercara a ellos y se lo llevará lejos del brazo.  Killian observó como se fue el morocho y decidió que era el momento para ir por el peliazul, quien ahora no estaba con el rubio, sino que estaba bebiendo más alcohol contra una pared, como si aparte quisiera comer el vaso de plástico de paso.  Estaba vestido con una remera azul eléctrico que resaltaba su cabello y color de ojos, un jean oscuro y tenía una riñonera negra de cuerina que le atravesaba el cuerpo. De un momento a otro, se le acercó demasiado para el gusto de la mayoría de las personas, no dándose cuenta que podía incomodar, tanta era la cercanía que el de rizos podía sentir el olor a alcohol que irradiaba el chico de cabello azul. —Hola, Joel ¿Podría besarte y tocarte el culo? —El morocho pudo haberle sugerido que él no sea tan directo pero él en verdad que era malo en no serlo.  ¿Qué otra cosa se suponía que tenía que hacer si quería besarlo?¿o cómo debería preguntarlo? Quizás esas preguntas debería agregarlas a su investigación sobre relacionarse con personas que le gusten. Y aunque en un principio su objetivo era conocerlo y así tener confianza con él para poder seguir su trabajo práctico de ciencia con más comodidad, pero no le parecía mal terminar besándolo.  La respuesta del chico de cabello azul no fue mala, sino todo lo contrario, ya que se rió un poco y se tiró encima del rizado, tomándolo por el cuello con los brazos, acercándose a él y uniendo sus labios con los suyos, en un beso desesperado y exigente. El rizado le correspondió el beso gustoso, aunque no sabía hacerlo muy bien o eso creía, ya que como él no era de asistir a estos tipos de fiestas no estaba acostumbrado a besar a desconocidos y mucho menos a conocidos ya que no socializaba con mucha gente. Y si tenía que confesar cosas o pensar en las primeras veces, sí, este era su primer beso. Y era mejor de lo que esperaba, cuando en realidad no estaba esperando nada, porque eran cosas que no le llamaban la atención por lo general.  Sus labios se sentían suaves y carnosos, todo era húmedo en lo que sus lenguas refería. Aunque eran términos que no creía que le iban a gustar, como texturas carnosas, suaves y húmeda, le llamaban la atención y se sentían muy bien contra su boca. Killian aprovechó el momento y tomó con sus manos ambas mejillas del culo de Joel fuertemente, apretando la carne con sus dedos y hasta incluso clavando sus uñas, ligeramente y sin provocar dolor al hacerlo, solo estaba tanteando la forma de una manera brusca. Y éste, como él había pensado, era duro, no flácido como la mayoría de traseros que había visto, porque él no había tocado otros y no podía confirmar lo que pensaba sobre eso. Joel al sentir las manos del de rizos apretar su culo, intensificó el beso, adentrando su lengua en la boca ajena, tirándose también más sobre el rizado, sus dedos clavándose la piel sensible de su nuca, y haciendo así que sus cuerpos se frotaban un poco. Pero este cuando tuvo la certeza de cómo se sentía el culo del chico de cabello azul, lo soltó, cuidadosamente, sabía que estaba vulnerable al haber tomado o eso suponía, y lo alejó. Dejándolo muy confundido, excitado y enojado. Incluso refunfuñaba insultos para el rizado en voz alta, quedaba como susurrando y de seguro debía parecer un loco para el resto pero no le importaba. El chico de rizos le gustaba y él solo actuaba raro, acercándose y alejándose como si no lo quisiera cerca.   Pero a Killian también le hacía falta saber cómo era la textura de la piel en esa parte de su cuerpo, así que no tardaría mucho en volver a tocarlo.
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