Un día, El Líder quiso enfrentarlos. No escuchó las advertencias del alto mando militar. El coronel del cuerpo terrestre, fue degollado por El Líder, sin remisión, al dudar de su poder. Todos callaron y observaron el campo de batalla, que era una pradera mustia cerca de unos bancos de arena gigantes. El Líder no se retiró la máscara, tampoco el hábito, ni siquiera mostró los brazos. Kraga estaba inmóvil, pero no porque quería o esperara el movimiento, sino por la horrible energía que despedía El Líder. Kruger intentó dominar la situación, pero no pudo controlar el miedo. Sin embargo, hicieron acopio de valentía para dar el primer paso, juntos, como hermanos. En consecuencia, la batalla duró un segundo.
De la tierra surgieron quince zarpas de materia oscura, todos tomaron a kraga y Kruger, absorbieron la energía de sus cuerpos y cayeron en el suelo, inconscientes. Fue rápido, eficaz y sencillo. Los gemelos tenían graves hemorragias internas y externas. Por suerte, El Líder no quiso afectar el cerebro de ellos.
Un vez que finalizó, El Líder ordenó dar de comer a los perros de guerra con el cuerpo de coronel. Añadido a la orden, sumó el hecho de que debían desaparecer a la familia del coronel, ya que no deseaba que la insubordinación tomara a Calvior desprevenida. Señaló que si uno de sus hombres se pasa del límite con la familia, que cuelguen las piezas desmembradas en la vía pública.
¿Ahora entiendes por qué la población temía de El Líder?
Finalizada la anécdota, avanzaré unos cuantos años. Kraga decidió ser parte de la aviación, igual que Kruger. Sin embargo, querían marcarse del resto de los demás. Crearon sus propias máscaras. A Kraga le gustaba el teatro; Kruger amaba los arlequines. Por tanto, nacieron los Hermanos Arlequín. La máscara de Kruger alternaba entre un rostro feliz y otro triste. Al contrario, Kruger maquillaba su rostro como un arlequín. Los hábitos que cubrían su cuerpo entero, eran distintos. Kraga tenía el hábito blanco y Kruger el n***o. En los ejercicios de operaciones nocturnas, resaltaba Kraga, pero cuando era descubierto, Kruger aparecía y no se veía a los hermanos por ninguna parte. De nuevo, una combinación infalible.
Los caza polivalentes selectos para los gemelos, era el Rafale M. Por motivos de estrategia militar, los caza eran negros. Fueron designados a las operaciones de combate furtivos y nocturnas. Pocas veces luchaban durante el día, para no decir que nunca lo hacían. Eran pilotos excepcionales. La desventaja principal, era el uso de la magia, dado que dentro de los caza, no podían usar magia. Esto suponía una clara debilidad ante los magos eléctricos. Un rayo podía alcanzarlos en cuestión de un parpadeo. Sin embargo, El Líder previó la desventaja que sus aparatos tendrían contra los magos eléctricos de las naciones enemigas. Por tanto, ordenó el desarrollo e investigación de un artefacto que pudiera proteger los aparatos de ataque mágicos. De esta orden, nació un cristal elemental capaz de repeler toda clase de magia enemiga y aliada. Los Hermanos arlequín, fueron los primeros en probar el artefacto de defensa.
Conocemos la historia de los hermanos Arlequín, quienes fueron los causantes del derribo del escuadrón que dirigía James Anford junto a Jonast. El duelo aéreo fue injusto, dado a la evidente experiencia de los gemelos.
Antes de llegar a Urman, James había advertido una señal de emergencia en el radar. Sin embargo, el campo electromagnético que el comando estratégico de Calvior estableció en las zonas límites de Urman, anuló la señal en cuestión de segundo y, en consecuencia, el radar. James y Jonast no podían comunicarse por radio. Fueron interceptados, de sorpresa, por los gemelos. Izquierda y derecha, atacaron sin contemplación. Jonast desplegó las bengalas a tiempo, igual que James. De este modo, evadieron los primeros misiles. Kruger siguió a Jonast y Kraga a Jamers. Separados los mejores amigos por los gemelos, entraron en desesperación. Por más maniobras que hiciera James, Kraga no se despegaba de él. De hecho, se preguntaba el por qué no había disparado con la ametralladora de una buena vez cuando tuvo la oportunidad. Quien no desaprovechó el segundo valioso para derribar a su oponente, fue Kruger. Jonast iba a invertir la trayectoria al impulsarse hacia el cenit. Sin embargo, Kruger disparó hacia el ala derecha. Jonast se encontraba en aprietos al perder el control del aparato, no tuvo remedio, pues debía eyectar. James había visto la eyección de su amigo, pero esto condenó la persecución. Kraga giró a la izquierda, dibujó una cuerva en la misma dirección. James descendía en picada para luego subir. La nubes ayudaron a Kraga a no ser visto. James bajó la guardia y Kraga apareció en el momento adecuado para destrozar la turbina. Pese a la rapidez del suceso, James lo avistó de soslayo y eyectó. Ambos fracasaron en su primer combate aéreo y la victoria la obtuvieron los gemelos.
Los hermanos vieron la dirección en la que cayeron James y Jonast. Pudieron ejecutarlos si querían, pero tenían un mejor plan. Dado que los rebeldes avanzaban hacia el aeropuerto, prestar a apoyo terrestre a las fuerzas de Calvior, era una mejor opción. Además, Kruger tenía hambre y no iba a dejar pasar la ocasión para alimentarse. Entonces Kraga sugirió la idea de aterrizar y ayudar. Kruger consintió la idea, aceptó de buen grado. Antes de dirigirse al aeropuerto, dieron un recorrido de reconocimiento. Mataron unas cuantas tropas rebeldes que se encontraban atrincheradas en un campo abierto del bosque.
A pesar del éxito de la defensa del aeropuerto de Urman, no habían tenido en cuenta la cantidad de criaturas que pululaban en el bosque. Kraga y Kruger eran fuertes en combate, pero una criatura no era lo mismo que un ser humano. En el interior del bosque, se movilizaba una bestia desconocida que devoraba a sus víctimas a diestra y siniestra. Varios rebeldes habían notificado de la presencia de un ser que no podían combatir en la oscuridad. Aunque tenían equipo de visión nocturna, la bestia era superior en velocidad. Nadie sabía que era con exactitud. Uno de los soldados, antes de fallecer, intentó describirlo, pero la comunicación se cortó de golpe.
Las bajas eran considerables, en el bando de los rebeldes de Urman. Contaban con el apoyo aéreo, pero el gobierno solamente mandó a dos pilotos inexperimentados a hacer un vuelo de reconocimiento. Por supuesto, James y Jonast eran los mejores pilotos de la academia. Sin embargo, la experiencia en combate forja al guerrero. En este caso, las buenas calificaciones no significaron nada en el campo de batalla.