8. No es lo que piensas

1249 Words
Narra Alexandra: Después de hablar con mi jefa, Mateo, se retira no sin antes besar su hermana en la cabeza ante la atenta mirada de “exijo una explicación” de Emma. Comienzo a trabajar y Emma no tarda en acercarse a mí, estoy convencida de que me pedirá las explicaciones que quería de su hermano. Ahora debo pensar en que decirle para que no piense cosas que no son. —¿Almorzamos juntas? Tenemos que hablar por lo que veo… Sin dejarme responder se aleja y continua con su trabajo, dejándome con la palabra en la boca, por otro lado, tengo mas tiempo para pensar en que decirle. Estoy en eso cuando me suena un mensaje en mi celular, lo doy un vistazo rápido y me quedo asombrada al ver que es de Mateo, lo sé poque lo dice “Soy Mateo, de seguro Emma te preguntará sobre nosotros, dile que yo te busqué para saber de la salida del sábado y que acepté a cambio de que se queden en nuestra casa ese día, porque yo saldré.” Vaya me ahorro el quebrarme la cabeza para decirle algo creíble, aunque no es mentira ya que, si fue para eso que me buscó, solo que eso de ir a su casa no lo tenia planeado. Lo bueno es que podremos hacer una pijamada y Carmen estará feliz de saber que Mateo saldrá y dejará conmigo a Emma. Llega la hora de almuerzo y antes de que pueda siquiera pueda dejar la tijera, Emma ya esta a mi lado apresurándome para ir a almorzar. Incluso cuadro nuestro horario para almorzar juntas, ya que cada una tiene su horario para mantener abierta la peluquería, niego con la cabeza y ambas tomamos camino a un “carrito” como le dice Ema en el que venden comida chatarra, comida a la que me estoy recién adaptando. —Quiero un ass, ¿Qué vas a comer? —la miro sin entender a que se refiere, pensaba pedir un completo, que es lo que he comido y me gustó mucho. —Un completo, ¿Qué pediste? No se que es eso —pregunto confundida —Lo siento olvido que no eres de aquí, un ass es lo mismo que le completo, solo que reemplazas la vienesa o salchicha por carne. Es pan con carne, tomate, palta y aderezos, no te arrepentirás de comer lo mismo que yo. —Bien, lo miso que tú. Mientras esperamos que preparen los ass, veo en la mirada de Emma la desesperación que siente por saber que hacíamos juntos con Mateo, suspiro y cuando nos entregan la comida nos sentamos en una banca en una plaza, algo que jamás pensé en hacer, pero veo que aquí es común. —No quiero saber que estas pensando, solo vino a verme para saber de mí, ya sabes cómo es contigo y para decirme, mejor dicho, interrogarme sobre que haremos el sábado, luego, me dijo que no tiene problema con que salgamos siempre y cuando al volver nos quedemos en tu casa, ya que él tiene planes. —¡AH! Primera vez que logro salir sin él, ni siquiera con una amiga, ya que siempre me acompaña, eres especial para conseguir eso. Puede que en el futuro termine llamándote hermana —dice entre risas, risas que yo no sigo. —No le veo lo gracioso, me caes bien, pero tu hermano no. Ni siendo el ultimo hombre en la tierra podría tener algo con él. —sentencio de forma segura y procedo a comer, la verdad es que como dijo Emma esta delicioso, adoro la comida chatarra de los carritos. Nuestra hora de comer termina y me la paso todo el tiempo escuchando a Emma sobre que podemos hacer el sábado, esta emocionadísima con la salida, yo igual, solo que no soy tan demostrativa, por el contrario, me he vuelto fría y tímida después de lo de Caleb. La tarde pasa rápido en el trabajo, en la salida nos vamos juntas y no alcanzamos a caminar una cuadra cuando el hermano de Emma esta aquí, saludo con la mano sin sonreír y me despido de Emma, ella me mira sin comprender —No creerás que te dejaremos ir sola, sube conmigo. —No es necesario, ya lo he hecho varias veces y no me ha pasado nada —digo mientras pienso en que he tenido suficiente de Mateo para un día —Sube al auto, ambas suban —escucho la voz de Mateo al mirar me doy cuenta que he bajado la ventana del copiloto para decirnos eso. Me resigno y cuando voy a subir en el asiento de atrás, Emma se adelanta y toma ese lugar, sin embargo, no pienso sentarme al lado de ese idiota. Antes de que Emma cierre la puerta me siento a su lado sorprendiendo a ambos hermanos. —No muerdo… —dice sonriendo Mateo, es otro chico, se ve a simple vista, el estar con Emma lo hace ser completamente diferente, genial, em conseguí un abogado bipolar. Guardo silencio mientras Emma transmite todo el camino, agradece a su hermano y cuando creo que nada puede ser peor esta le pregunta —¿Qué tiene de especial Ale que puedo salir con ella sin ir tu? —abro los ojos lo mas que puedo y me tenso, Mateo ríe con ganas y antes de responder Emma sigue su ataque —. Harían una hermosa pareja, me gustaría tenerla de cuñada. El frenazo que dio Mateo me dejo casi pegada en el respaldar del asiento de adelante —Emma, ya te dije que eso no pasará jamás —respondo con seguridad y al decir eso Mateo voltea a verme con una mirada que no sabía que tenía. —Ya ves hermanita, tu amiga no ve lo que es bueno, en fin, tomemos camino a casa ya se hace tarde. No vuelve a decir nada Mateo, yo pongo atención a lo que me dice Emma, la verdad es que parece una niña de 5 años cuando le dicen que le darán lo que más quiere el sábado. Finalmente llego al hostal y me bajo casi corriendo del auto, lo único que quiero es entrar y dormir, ha sido un día muy alocado para mi paz mental. —Nos vemos mañana Emma —digo sin pensar, ni recordar que ya es sábado y es la gran salida —. Gracias por traerme. Sin esperar respuesta me voy y ceno en silencio, perdida en mis pensamientos y en todo lo que pueda pasar en el futuro cuando Mateo investigue y me ayude con le divorcio, necesito saber si se puede pedir sin tener mi dirección, no quiero que me encuentre nadie de mi vida pasada. Aunque pienso en Lara y me duele saber que nuestra amistad tan hermosa este perdiéndose. La extraño mucho y es por la única persona por la que he pensado en tener algún tipo de contacto. Carmen al verme tan pensativa no me dice nada, aunque antes de irme a dormir le informo que mañana me quedaré con Emma, no se hasta que hora ya que le hermano tiene planes y seré la niñera de Emma. Ella feliz de que su niño tenga planes me dice que prepara cosas para comer y nos entretengamos en la noche, sonrío porque me siento una adolescente informando a su madre sobre ir a dormir afuera, algo que jamás pasé con mis padres. Ellos no estaban muy pendientes de mí.
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