El jueves de la última semana de entrenamiento de Stefan fui con Solís a entregar las invitaciones de la boda a la licenciada Mónica y a las Hermanitas del orfanato. Por todo el ajetreo que implicó organizar la Ceremonia de Entrega del Mando Alfa y de Séquito, no pudimos tener listas las invitaciones para entregarlas en esa oportunidad a las manadas, brujos y hadas. Cuando ya las tuvimos, procedimos a enviarlas por “correo brujo”, como llamaba Marianne al envío de cartas y encomiendas por medio de los hechizos de Ravi. Por correo convencional enviamos las que participaban de nuestra unión a humanos que desconocían el verdadero origen de Los Höller, pero por sus relaciones comerciales con la familia e influencia política tuvimos el detalle de invitar. Como Stefan dio la orden de siempre e

