Ander sentía un nudo en el estómago al pensar en Ryan.
Había ido a la oficina a ver a su hermano esa mañana y, ya que su rancho quedaba a cinco minutos andando del de Ryan, pudo observar el recinto en todo su esplendor, sin darse cuenta, de que una angustia injustificada le invadió en cuanto cerró la puerta.
Se obligó a sí mismo a no ser un dramático, no iba a caer otra vez en la tentación de ir tras Ryan, ya fue bastante una vez y no estaba seguro de poder soportarlo más. Lo que le llevó a la conclusión de que necesitaba urgentemente dos cosas: despejarse y sexo.
O despejarse con sexo.
Sacudió la cabeza antes de tocar a la puerta del despacho de su hermano y trató de no deprimirse, tenía una vida s****l demasiado activa cuando estaba con Will y, probablemente, aquello era lo único que echaba de menos de todo aquel montón de mierda.
- Dios mío menuda cara de "no he dormido nada esta noche" que llevas… ¿Úrsula te ha visto hoy? - Enzo era directo, quizás demasiado aunque no tardó en sacar sus propias conclusiones. - Probablemente sí porque dudo que estuvieras de pie en la puerta de mi oficina si no fuese gracias a su café. -
- Que sepas que te odio por Úrsula… Esa mujer es la perfección humanizada. - su hermano sabía que no quería nada con Úrsula porque no le gustaban las mujeres, pero a veces estaba realmente tentado a convencerla de irse con él. - Socorro…. -
Enzo lo miró como si le hubiesen salido tres cabezas antes de mirar por la ventana. Algo le decía a Ander que su secreto sobre quién pensaba cuando se tocaba por las noches, ya no era tan secreto para su hermano.
Y no estaba seguro de si eso le gustaba o le aterrorizaba.
- Que se te pase la envidia que me tienes por tener a Ursu tiene fácil solución…- Enzo se calló de golpe haciendo que su hermano lo mirase con evidente interés en saber cuál pensaba que era la solución de panacea. - Camina 50 metros y llévate a Ryan a la cama, ya verás cómo en cuanto tengas un orgasmo, o varios, te sientes mejor. -
Ander miró a su hermano como si hubiese perdido el juicio.
¿De verdad su hermano acababa de decir lo que había oído?
Sabía que Enzo era directo, pero cristo… Ésto era demasiado directo hasta para él que había convivido 19 años a su lado, lo cual no le quitaba razón en que necesitaba revivir su vida s****l, y Ryan era una muy buena opción.
Pero ni muerto se iba a ofrecer a Ryan cómo si fuese un adolescente caliente que se restriega hasta con las hojas de un árbol buscando un orgasmo, así que le pidió a su hermano que le mantuviera ocupado para no pensar en su desastre de vida, ni en cómo su m*****o se ponía duro cada vez que pensaba en Ryan, aunque lo último se lo reservó para él.
- Está bien… Pero a ésto tienes que ponerle solución, Ander, no puedes ir gruñendo y espantando a mis trabajadores porque no puedas tener un polvo en condiciones… Y mira que me fastidia tener que hacer de Casamentera… Esa función se la dejo a Úrsula. - dejó las gafas en el escritorio antes de apretar el puente de su nariz y suspirar con exasperación. - Necesito que vayas al pueblo, enano… Te iba a mandar con Bruce pero está ocupado… ¿Puedes conducir una camioneta? Si es así que te acompañe Devon-
- Claro, se conduce igual que un coche. Por cierto… ¿Quién es Devon? No sabía que tenías tantos trabajadores en el rancho. - era obvio que Ander no se había puesto al día con el rancho de su hermano en estos años pero estaba más que sorprendido de cuánto habían cambiado las cosas.
- Devon es mi capataz… Y cuando lo veas entenderás porque quiero que vayas con él. Planeo ayudarte, si es que te dejas claro, pero recuerda que Devon tiene pareja, y es el administrador de la finca, Izan, así que no le hará mucha gracia que intentes nada. Por favor, tampoco lo intentes, me gusta mucho mi administrador.- Enzo le señaló con un dedo antes de sonreír maliciosamente. Ander no entendía qué tanto misterio con un capataz. - Voy a llamarle, tú cámbiate y ponte guapo que la imagen cuenta. -
Con la confusión aún más grande que antes de entrar al despacho, Ander fue a cambiarse y decidió hacerle caso a su hermano por lo que se terminó vistiendo con una camisa de seda negra, de la cual dejó los primeros botones sin abrochar, y unos vaqueros apretados antes de peinarse y echarse colonia.
Bajó a ver a su hermano y se encontró con un hombre tocando a la puerta, llegó justo a tiempo de ver a su hermano estrechar su mano.
- Llegas justo a tiempo, te presento a Devon, irá contigo al pueblo. - Enzo sonrió al ver a su hermano inhalar aire bruscamente. Había contado con Devon porque sabía que el atractivo del imponente hombre de metro noventa y cinco quitaba el aliento a la vista. - Se ve pero no se toca, Ander, sólo necesito que te acompañe porque han habido algunos altercados en el pueblo que no me gustan nada y ésto lo digo en serio… Devon… Tienes pareja. -
- Cristo bendito… Pero eso no significa que uno sea de piedra, jefe. ¿Es su hermano?- Devon sonrió y le estrechó la mano antes de notar la presencia de Ryan y sonreír aún más. Obviamente, Enzo ya había puesto al corriente al hombre de que le había llamado exclusivamente para que su hermano pusiera celoso a Ryan.
- Oh! Ryan… El jefe necesita que vaya al pueblo a recoger los papeles del abogado y darle un tour a Ander. Tenemos permiso para ir a comer por lo que necesito que selles tú a los nuevos terneros, planeo llevarlo a Tyler's por lo que no volveré a tiempo para la ronda de las 5.-
Ander pudo escuchar el crujido de la mandíbula de Ryan antes de mirarle fijamente a los ojos y notar la rabia y celos en ellos. Quizás su hermano tenía razón y todo lo que necesitaba era un empujocinto y un poco de celos por su parte.
Pudo notar la mirada de Ryan clavada encima suya mientras su hermano le hacía prometer a Devon que cuidaría de él (y sospechaba que esa amenaza era más real que aquel teatro que hacían)
- Por lo visto el compromiso con Izan no es suficiente para hacerte sentar la cabeza.- los celos se podían palpar en la voz ponzoñosa que dejó escapar Ryan. - Lo siento… -
- Ryan… Mantén la lengua sin afilar, aquí se respeta a la gente. No sé qué diablos te pasa pero no puedes a****r a tus compañeros. - Enzo era consciente de los sentimientos de Ryan pero eso no significaba que permitiera que le faltase el respeto a nadie. - Venga, iros ya, que al final, Horace se irá a su casa y yo me quedaré sin los permisos firmados. Aquí van 300 dólares, deberían ser suficientes para los gastos de Horace. Y, Devon, llévalo a comer a un buen sitio, nada de hamburguesas, me da igual si es romántico y me da igual lo que piensen, de todos modos Ander está soltero, por lo que sé. -
Devon intentó reprimir una carcajada cuando notó a Ryan relinchar los dientes dejando en evidencia los celos que tenía. Enzo sonrió pensando en que ya era hora de que ambos hombres sentaran cabeza, y desde luego, Úrsula y él iban a disfrutar mucho consiguiéndolo.