El corazón de Amelia bombeaba con fuerza cuando obedeció la petición de Owen, estaba de espaldas a él, sin poder mirarlo, preguntándose cuál sería su movimiento. Owen hizo a un lado la larga cabellera de Amelia, sus hombros quedaban más expuestos, su cuello y oreja derecha. Él fijó la mirada detrás de su oreja por un momento, era la oportunidad perfecta para comprobar una imagen que tenía plasmada en los recuerdo de hacía unos meses cuando estuvieron en el baño del Consorcio. Seguidamente, amplió su sonrisa, complacido, al confirmar aquello que creyó haber visto. Con el cabello de Amelia colgado del hombro izquierdo para que no se devolviera hacia atrás, también quedó expuesta parte de su espalda, en donde se podían apreciar algunos de sus delicados tatuajes. Owen solo había visto unos p

