Auritz volvió a la oficina con una mezcla de molestia y preocupación al percatarse de que todo parecía estar completamente solo, respirándose un ambiente tenso y lúgubre, que se le asemejaba a una mala película de terror. Owen permanecía mostrando serenidad de espaldas a la puerta, curioseando algunos objetos de la oficina y eso inquietaba más a Auritz, por lo que tomó a Owen por el hombro y lo volvió hacia él con brusquedad. Le estaba temiendo a eso que desconocía, a eso oculto bajo las sombras de lo que traía el anochecer y de lo que no tenía poder. —¿Qué está pasando aquí? —Interrogó exasperado de forma acusativa, a lo que Owen se encogió de hombros. —Le diste la noche libre a todo tu personal, Auritz. Eres un jefe muy bondadoso. ¿Quién lo diría? —Respondió con aparente despreocupaci

