Oliver Lombardi Luego de mencionar las palabras, mi madre se tensa y luce muy nerviosa, tanto, que no logra disimularlo, lo que me lleva a pensar una cosa, ella nunca había mostrado signo de temerosidad o nerviosismo, se caracterizaba por ser una mujer fuerte, autoritaria y sobretodo, fría. Abre la boca y la vuelve a cerrar, incapaz de contarme. El problema debe de ser muy grave, para que la deje sin habla. -Jimena -su voz me recuerda que no estamos solos. -Dejame a mi explicarle, por favor. -de ninguna manera, yo soy... -¡¿quieren parar y explicarme de una maldita vez qué sucede?! -me exalto impaciente. Jimena lleva sus manos a la cabeza y entonces enfrento a la rubia a mi lado. La detallo, luce diferente, su cabello está un poco más corto, sus ojos lucen más apagados y está más d

