La imagen de Harper siendo maltratada se desdibujó del campo de visión de Keylan, en vista de aquella situación, empujado por la curiosidad que ante el transcurso de cada segundo se incrementaba, el muchacho utilizó un resto de tronco que estaba sobre el pasto muerto para quedar más alto y así poder ver mejor lo que ocurría en aquel sitio. Mordió su labio inferior y estiró su cuello, ahí fue cuando se dio cuenta de que en la habitación no estaban tan solo Harper y aquel regordete señor, justo en el instante en el que descubrió aquello, voces sisearon en sus oídos, voces masculinas, estiró más su cuello, con la esperanza de poder ver de quienes se trataba, sabía que era muy grande la posibilidad de que en absoluto reconociera a los hombres de ese sitio, su insistencia por ver sus rostros no

