Últimamente varios caballeros entran al castillo con el asunto de los mercenarios de Barbaros y significa que Alexis está más ocupado que nunca. Él pasa el día en el salón de audiencias y yo en la biblioteca, el Marqués Quiral cumplió su promesa, compró todos los libros que necesitaba y sutilmente me sugirió no molestar a Alexis. Muy sutilmente. Así que paso mi tiempo leyendo. - Señora, la correspondencia. El rey Primus Daigo dará una fiesta de celebración por el fin de la guerra y estoy invitada, no solo eso, me darán un reconocimiento por mi valiosa aportación. El templo me exige que vaya a misa a confesar mis pecados. Y mi madre me pregunta cómo estoy y me desea una feliz estadía. Por mucho la carta que me produce más escalofríos. Pero la que más me importa es la de Elizabeth.

