DEJO LA MANADA

3462 Words
— No se preocupe, ya eh tenido esta clase de percance con mi alfa, solo volveré a verlo y me disculpare para no tener problemas, gracias por su ayuda — Responde Tara intentando marcharse. — ¡Espera!, pero no puedes irte, que hay de nuestros lobos además tú eres mi pareja destinada, serás una Luna ¿por qué tendrías que disculparte?, el debe disculparse — El silencio se vuelve incómodo y el chamán se despide de pronto saliendo de la casa. — Bueno.... yo los dejo, iré a mi habitación y así podrán hablar solos, como pareja — Dice Isra, sonreí un poco al escucharlo y verlo alejarse. — Por favor siéntate, debemos hablar sobre esto — Veo a mi pareja destinada sentada con la cabeza agachada, es demaciado sumisa y no me gusta eso, aquel idiota debe tratarla mal, ¡voy a matarlo no me importa nada!. . Escucho la puerta abrirse de nuevo, el chamán ha vuelto con las cosas necesarias para cambiar nuestros cuerpos. Estamos en la sala y el prepara todo mientras solo puedo mirar a mi mate. Los Alfas suelen tardar tanto en encontrar a su Luna pero la Diosa Luna me bendijo y la trajo a mi en solo seis meses, pero ella se ve tan triste, puedo oler en su cuerpo rastros del Alfa, ellos mantienen relaciones, su aroma está en todo su cuerpo, me preguntó si ella va a rechazarme por ese idiota una vez que cambiemos, no quiero perder a mi loba. — Axel — Escucho de pronto la voz de Zarena. — ¿Que quieres? — Digo en voz alta sin dejar de mirar a Tara, que levanta la mirada cuando me escucha. — ¿Crees que ella te rechace, que opinas de que somos pareja destinada? — ¿Enserio me lo pregunta cuando ella es la que me rechaza todo el tiempo?. — No lo sé tu dime, ¿que es lo piensas?, ¿crees ella me abandone? — La señalo con la cabeza y Tara agacha la cabeza como si la hubiera descubierto. — No lo sé, pero no la dejaré yo quiero quedarme contigo — Es la primera vez que ella dice eso y me hace sonreír, ahora tenía sentido todo lo que esta loba en mi cabeza provoca, los celos, el deseo de tenerla presente todo el tiempo, no querer tocar a otra, era solo por que tengo a la loba de mi pareja destinada, aún así yo no puedo olerla. De pronto Tara comienza a hablar. — Alfa, mi lobo tiene muchas dudas y quizá podríamos hablar sobre eso — Iba a responder cuando el chamán nos interrumpie. — Esta todo listo Alfa — Nos dice y nos acercamos a él. — Comencemos — Sacude un ramo con hierbas mientras recita y baila, me golpea con el ramo que ha metido en un traste con algún líquido extraño n***o y me ha mojado todo, escucho la risa de Tara que me mira divertida y le regreso la sonrisa, pasa después con ella y hace lo mismo, ahora yo me burlo. Después de varios minutos miramos un brillo salir de mi pecho, color verde, de Tara sale lo mismo, son nuestros lobos dejando nuestros cuerpos, los ví mientras en chamán se acerca a ellos sin dejar de cantar y moverse extraño, ellos dieron de vueltas sobre nosotros y volvieron a entrar, la luz verdosa desaparece y todo se queda en silencio. . . — ¿Hay alguien ahí?, ¿Zarena estás ahí? — Pregunto preocupado por lo que escucharía. — Aquí estoy Alfa, ¿que pasó no pude entrar en el cuerpo de ella? — Me siento aliviado por tenerla de vuelta pero a la vez me preocupa que jamás recupere a mi lobo, al final estaremos juntos estamos destinados. .. . (Palabras de Tara). . Sentí un vacío cuando ví salir a Ulrik de mi cuerpo, tenía tanto miedo de perderlo no quería dejarlo ir. — No te dejaré Tara — Fue lo último que escuché antes de verlo salir, cuando siento entrar el espíritu dentro de mí espero la voz de una mujer pero es Ulrik quien habla y me siento aliviada y feliz al saber que volvió a mi lado. — Lo siento Alfa, pero deben estar de acuerdo los cuatro o el cambio no funciona, quién de ustedes tiene alguna objeción — Nos miramos por un segundo, iba a confesar pero el Alfa habla antes. — Lo siento, me dio un poco de miedo perder a mi loba — Estoy tan sorprendida por lo que escucho. — También es mi culpa, tenía miedo de perder a mi lobo — Le digo mirando sus bellos ojos negros, un n***o tan profundo que la noche es clara a su lado, miro sus facciones delgadas y perfectas, su cabello con corte juvenil y sus orejas un poco puntiagudas, bajo más la mirada, sus brazos fuertes y es tan alto, además su estilo es muy tranquilo, su ropa combina en todos sentidos se ve muy bien. Estoy demaciado concentrada mirándolo que hasta abrí la boca. — No me mires así, me... — Aprieta sus labios sin poder hablar más y miré a otro lado tragando saliva. Se aclara la garganta y comienza a hablar con el hombre que nos ayuda. — Hay otra forma de hacerlo, debemos cambiar de alguna manera o podría volver a intentarlo — Su voz cambia bastante, se hace más grave y es tan sensual al oído, pero al parecer tiene prisa por intercambiar nuestros lobos. — Lo siento Alfa, es la única forma, los cuatro deben desearlo, deberían hablar y cuando estén listos hábleme, vendré de inmediato — Levanta sus cosas mientras estoy en la sala y mis orejas vibran, tenía un enlace mental lo que es genial, significa que mi herida ha sanado por completo. — Si Alfa — Digo aceptando la conexión. — ¿Dónde estás?, mi amor debemos hablar, por favor perdóname rechazaré a mi mate de inmediato una vez que vuelvas, solo ven necesito saber que estás bien — Siento la conexión cerrarse y bloquearse por completo, si fuera una loba cualquiera no podría hacerlo, pero ya que Ulrik es un Alfa pudo bloquearlo. — No quiero que hables con él has entendido tu eres mía, mi luna — Sonreí al escucharlo reclamarme. — Tara — Me habla el Alfa Axel que se acerca a mí despacio. — Ya es tarde y es peligroso que salgas con ese idiota, quédate en casa conmigo, te protegeré — Toma mi mano y sentí de nuevo esa corriente que recorre todo mi cuerpo. — Acepta por ahora, una vez que se vaya el imbécil de Mateo nos iremos también, nos quedaremos solos Tara, nadie nos va a separar — Me siento extraña, el Alfa me atrae bastante pero Ulrik, ellos son uno solo y yo los estoy dividiendo de alguna manera. . Acepto quedarme y subimos al segundo piso que es más grande de lo que parece. — Aquí hay tantas camas para mis lobos, es la casa más segura así que no te preocupes, mis empleados no son solo lobos, son guerreros bien entrenados que cuidan la casa, nadie entra o sale sin ser detectado — Eso me hace sentir más tranquila pero Mateo es bastante bueno escabullendose en la noche ya que su lobo es moteado entre blanco y n***o. . — Puedes dormír en mi habitación, es grande y tiene su propio baño, estarás a gusto, toma lo que necesites — Me doce Alfa Axel que sigue parado en la puerta mirándome. — Gracias — Le digo con una sonrisa, cuando cierra la puerta Ulrik comienza a hablar. — Ví a la loba, es hermosa, solo fue un segundo y alcancé a escuchar su voz — La actitud de mi lobo cambia por completo, debo aceptarlo sentí algo de celos a pesar de saber que es mi loba de quién habla. — ¿Estás listo para ir con tu humano lobo? — Le pregunto. — No, primero me aseguraré de que él realmente no te rechazará, solo entonces aceptaré el cambio, no te perderé mi bella mate — Entre al baño de azulejos azul cielo con un diseño bastante peculiar, levanto mi vestido y miro la cicatriz nueva, sanó rápido pero ahora tenía una marca, es increíble como se transfieren las heridas, del lobo al portador y viceversa, dejo escapar un suspiro y tomo una decisión en ese momento. — No más, escuchaste Ulrik, no más, Mateo puede irse a la mie*da, dejaré su manada y seré una salvaje si en ninguna manada me aceptan, pero no volverá a ponerme una mano encima o le cortaré los huevos con una de mis garras, eh tenido que ser sumisa y aceptar lo que quizo por estos dos años, pero ahora que encontre a mi loba y que estamos juntos, no me volverá a tocar, nadie jamás me volverá a humillar, seré libre y diré y haré todo lo que deseo sin importarme más, ¡a la mie*da con los Alfas! — Grito molesta. — ¡Oye! — Comienzo a reír ante lo que dije. — Tu eres la excepción, mi amado lobo, tu que has cuidado de mi, hablaré con Alfa Axel mañana sobre todo lo que pasamos, y si no le gusta que se quede solo, pero no va a separarnos, de acuerdo Ulrik — Dejaré de tener miedo y de ser tan estúpida en la vida, tomaré las riendas de mi vida le guste a quién le guste. — ¡Excelente!, esa es mi luna — Sonrío frente al espejo. Decido salir y al bajar las escaleras una voz me sobresalta, me descubrieron antes de salir. — ¿A dónde vas Luna Tara?, en esta casa nadie entra o sale sin ser visto, ¿Axel sabe que saldrás? — Isra esta detrás de mí y giro despacio para mirarlo. — No necesito el permiso del Alfa, no pertenezco a su manada, a ninguna muy pronto, así que ve a dormir — Pero Isra se acerca a mí entre cerrando los ojos. — ¿Vas a huir del Alfa?, ya cambiaron sus lobos y ahora lo abandonas — Ruedo la mirada y negué con la cabeza al mismo tiempo. — Olvídalo me voy — Digo abriendo la puerta y la alarma comienza a sonar estrepitosamente, fue solo cuestión de segundos cuando varios lobos estan en casa, algunos transformados, otros como humanos con armas en las manos, Axel baja tranquilo, se recarga en el marco de la escalera y cruza los brazos. — Si nadie puede entrar, ¿que te hace pensar que puedes salir? — Dice con una sonrisa... Genial me han atrapado. — Alfa necesito salir ahora.... ¡podrían apagar la alarma! — Una de las empleadas la desactiva rápido mientras se aleja con la cabeza agachada. — Bien — Dice Axel mientras camina hacia mí y toma las llaves. — Vamos Isra — Y ambos se quedan detrás de mí esperando a que salga, bastante caballerosos y lindos. . Salgo de la casa y Axel abre la puerta del auto, sube conmigo en la parte de atrás y le da las llaves a Isra para que conduzca. — Bien, ¿a dónde vamos? — Ambos me miran con una sonrisa esperando a que hable. — Al hotel por favor, necesito hablar con Alfa Mateo — La sonrisa de ambos se borra y Alfa Axel carraspea mirando al otro lado. — Avanza, ya escuchaste a tu Luna — Dice bastante molesto, yo solo puedo mirarlo sorprendida. — Ves te lo dije, todos los Alfas son unos idiotas — Comienza a decirme mi lobo. — ¿De que hablas?, él me llamó su Luna, quizá me acepte.además... ¿cómo puede caerte mal?, es tu humano se supone que se complementan —. — Pues primero me aseguro de que no te rechazará mi amor — No pude evitar que la risa se me escapara cuando lo escuché. — Lo siento, es que yo... no lo esperaba — Estoy tan centrada en hablar con Ulrik que no me di cuenta que ya hablaba en voz alta. — Puedo llamarte así verdad, ¿o como te diré?, déjame pensar en algo mejor, quizá tortuguita, por que eres muy lenta en captar las cosas — Dice mi lobo muy concentrado. — ¡Oye!, no soy lenta, yo podría decirte algo como... — No podía pensar en algo gracioso, la voz de Ulrik es muy intensa y atrae, además en su forma de lobo es magnífico, es inteligente y fuerte, no tiene defectos. — ¿Que pasó?, cómo vas a llamarme, dime... mi vida, mi cielo, mi macho — Río fuerte ante sus palabras, solo podía taparme la boca. — O dime algo tierno como osito o bebé — Me tapo la cara ante semejantes ideas. — No te llamaré osito, tiene que ser algo que haga juego, como conejitos o... ratoncitos, me entiendes, yo seria ratoncita y tu ratoncito, algo así — Miro de pronto hacia el Alfa que me mira fijamente, sus mejillas están tan rojas y sus ojos brillan, ahí noté que hablo en voz alta y siento mucha vergüenza, mientras Isra contiene la risa sin quitar la mirada del camino. . — Bueno... entonces seré zorrito y tu zorrita — Comienzo a reír ante lo que el lobo en mi cabeza dice. — No voy a ser zorrita ni en un millón de años —. — ¿Por qué?, las zorras son muy brillantes e inteligentes, olvídalo tienes razón, seremos ratoncitos — de pronto sentí un calor en mis mejillas y sonrío. — Okey, somos lobos, pero somos ratoncitos — Digo en voz alta. — Me gusta ratoncitos — Dicen Ulrik y Axel al mismo tiempo pero solo pude mirar al Alfa que sigue con las mejillas rojas. Me perdí en sus ojos por un instante hasta que Isra nos habla. — Ya llegamos Luna Tara — Se gira para mirarme y me levanta las cejas varias veces sonriendo. — No tardaré solo iré por mis cosas — Abro la puerta del auto y siento una mano, es Axel estoy segura ya que siento el vínculo. — Iré contigo —. — Lo siento pero esto es algo que debo hacer sola, además Ulrik me acompaña — Afirmo llena de confianza en mi lobo. — ¿Y ese quien es? — Aprieta Axel un poco más la mano y su respiración se agita. — Es su lobo Alfa — Le respondo con una sonrisa y señalando mi cabeza. — Loser — Dice Isra tosiendo al mismo tiempo para burlase del Alfa que lo mira enojado. — Bien, pero te espero en la entrada por si acaso — Asiento y entro al hotel, Alfa Axel se queda en la entrada mientras subo por el elevador, paso por la habitación de Mateo, no hay nada de ruido y abro mi habitación, guardo mis cosas y las pongo dentro del elevador, a esta hora ya nadie esta despierto, dejo la maleta justo entre la puerta para que no me deje a la hora de partir, regreso y toco la puerta de la habitación de Mateo que abre rápido. — Mi am.. — Levanto la mano para interrumpirlo. — Yo... Tara Bronws, renuncio a la manada dieciséis, no reconozco al Alfa Mateo como mi alfa, sigo mis propias reglas a partir de hoy, soy un rouge sin manada —. — Basta Tara no hagas algo de lo que arrepientas después —. — Mi fuerza no es la manda y acepto el castigo por ser un lobo salvaje aún si eso implica la muerte — Mateo me mira molesto, siento como las conexiones con la manada se cierran y mi olor cambia. Estoy por marcharme, ahora soy una solitaria sin hogar cuando siento la mano de Mateo y mi cuerpo se impacta contra la pared. — Suéltame — Sus ojos cambian, se que intenta usar su aura de Alfa, pero ya no funciona más en mí, levanto las manos y lo golpeo en el pecho con toda mi fuerza haciendo que me suelte, al parecer no lo puede creer mientras se soba el pecho. — Vas a ser mía te guste o no Tara — Se abalanza sobre mi, pone su mano en mi cabeza haciéndola a un lado para intentar marcarme mientras yo peleó para impedirlo a cualquier costo. — ¡Suéltame imbécil! — Le doy un rodillazo en la entre pierna y corro al elevador presionando el botón de prisa. Respiro agitada mientras mis manos tiemblan. — No lo puedo creer, lo hice, realmente lo hice, viste su cara cuando deje la manada, ¡no podía creerlo el muy idiota! — Tengo tanta adrenalina en el cuerpo, debo sacarla de alguna manera, salgo del elevador y justo después de salir del hotel lo escucho acercarse a mí a toda velocidad, había dejado salir a su lobo, giré para recibir el impacto en mi cuerpo pero el golpeado es él y su lobo, es Axel que sin transformarse se lanza sobre él y aún así lo domina, es impresionante ver cómo puede hacerlo con un animal tan grande, saca una daga y le hace una cortada en el mismo lugar donde Mateo me hirió, obligandolo a regresar a su forma humana mientras sangra y Axel se aleja bajando la daga puntiaguda que deja caer una gota de sangre, escucho de pronto la puerta del auto cerrarse y miro a Isra agarrarse la cabeza peleando consigo mismo mientras se transforma lento. — ¡Axel! — Grito y yo miro a la camioneta para que el lo notara sin palabras. — ¡Oh no Isra! — Corre hacia la camioneta y me grita. — ¡Debemos irnos ahora Tara! — Avanzo hacia ellos pero... — Tara — Mateo me habla. — No me dejes, yo te amo — Está en el suelo sangrando, corro hasta la camioneta y nos alejamos mientras veo a Mateo a través del cristal que solo me da una triste mirada. . — Debemos salir de la manada — Dice Axel que maneja como si la vida dependiera de eso, miro a Isra que se está transformando pero no le veo el problema, ¿por qué no deja salir a su lobo?. Siento el freno del auto y me sostengo lo más fuerte que puedo para no golpearme. — Tranquilo amigo, transformate es seguro — Ellos bajan pero yo seguía en el auto, las luces están encendidas y ellos frente al auto, mientras observo a una horrible bestia frente a mí, no es un lobo, sus patas largas y su color, tan delgado, no se que cara tenía pero cuando ellos me miraron Axel paso la mano por su cabello e intentó calmar a Isra, o lo que sea esa cosa, miro como le muerde la mano y bajo del auto de prisa. — ¡Por la Diosa Luna, está atacando al Alfa!, Ulrik debes salir y de defenderlo — Avanza para ayudarlo pero Axel me hace una señal y me quedo paralizada, no esta siendo atacado, él le da de su sangre. — ¿Que está pasando? — Pregunto con miedo, cuando terminan el animal se acerca a mí. — Lamento que me vieras de esta forma — ¡Habla!. — Está bien si no te agrado Luna, solo no me eches de la manada por favor — No sabía que decir, ¿y por qué lo echaría?. — ¿De verdad eres tú? — ¡Sí!, lo ví transformarse frente a mí pero es difícil de creer, así deben sentirse los humanos cuando nos miran por primera vez, pero Isra es realmente feo. — No puede regresar a su forma humana hasta mañana, tendrá que pasar la noche aquí — Habla el Alfa. — ¿¡Que aquí solo!? — No podría hacerle eso, todo es mi culpa, si hubiera esperado a la mañana él estaría en su cama caliente. — No me iré sin él, y.. y si él se queda yo también — Me pongo a su lado y toco su brazo, lo miré a los ojos, puedo ver que está conmovido y le doy una sonrisa. — Está bien, nos quedaremos — Dice Axel mientras subimos al auto, claro que Isra no puede ya que es enorme y no cabe, así que Axel abre la cajuela y por ahí se acomoda, esta vez subo al asiento del copiloto pero la cabeza de Isra se asoma hasta donde estamos. — ¿Que eres? — Le pregunto. Esa noche se pasa rápido escuchando su historia, Axel solo me mira y mi corazón tiembla cada vez más con su mirada y sus manos cuando me tocan.
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