ESTA ENAMORADA DE OTRO

2922 Words
Avanzamos por el bosque y no puedo comprender lo que dice el lobo que siento hierve de ira. — Ulrik por favor, cálmate respira no puedo entender lo que dices — Me ignora y corre hasta que no puedo recordar el camino y me preocupa que nos perdamos en el inmenso bosque. Intento tomar el control, puedo mirar afuera por un segundo, Ulrik está sentado en una roca sobre un acantilado y deja escapar un aullido lleno de tristeza. Me rompe el corazón verlo de esa manera. — Háblame Ulrik, ¿que te sucede por que no estás feliz? — Le pregunto usando un notó bajo. — ¿No te das cuenta?, yo un alfa, ¡un maldito Alfa!, ¡y tú!, tu eres mi Luna, mi pareja mi todo — Deja escapar una suspiro. — Lo siento —. — ¡Te eh dicho que no te disculpes conmigo más! — Grita molesto. — Lo siento — Fue es único que puedo decir. — Escúchame, los Alfas pueden ser unos idiotas, hay que irnos, me quedaré contigo, escapemos Tara — El espíritu animal dentro de mí ha enloquecido y no se que hacer. — ¿Por qué no quieres volver a tu cuerpo?, también estaríamos juntos —. — Y que si te rechaza, no podría vivir sin tí — Sus palabras son tan.... es que yo no.... — Yo estuve ahí — Habla con mucha tristeza mientras busco las palabras para hacer que cambie de opinión. — Yo ví cuando ese maldito te tomó por primera vez y te arrebato todo, eh visto como te daña y abusa de tí durante dos años y todo lo que soportaste lo hiciste por mí, sin esperar nada a cambio, y yo no pude defenderte jamás, eres mi luna y dejé que te dañaran — Lo escucho lamentarse, su aullido hace eco en el bosque y... me duele el corazón, tiene razón, el estuvo ahí siempre. — De que hablas, tu siempre me has protegido, evitaste que me marcara, tantas veces —. — ¿¡Y que si no lo hubiera hecho!?, ¿que sería de nosotros ahora?, no puedo ver a mi humano a la cara, como le diré que no pude protegerte, que clase de Alfa seré si no puedo proteger ni a mi pareja destinada —. — Pero no es tu culpa, es de Mateo, el nos obligó y, y ya no importa, hablaremos con el Alfa y volverás a su lado, y si el no me acepta por el pasado, aún así no me iré, lo prometo, me quedaré a tu lado aunque tenga a otra mujer, yo seguiré contigo —. — ¡No! — Lo dice firme y no lo haré cambiar de opinión. — Regresaremos con el Alfa y le diré que no vamos a cambiar, me quedaré a tu lado Tara, no voy a dejarte jamás, la Diosa Luna nos puso juntos y asi nos quedaremos — Dice Ulrik como última palabra y emprende el camino de vuelta hasta la casa del Alfa, dónde toco la puerta de nuevo. La misma empleada abre y agacha la cabeza. — Por favor pase — Eso sí es raro y me siento de nuevo en la sala, Ulrik acaricia mi cabello mientras ríe en mi mente. — Me gusta tu cabello — Hace que mi mano se agite alborotando toda mi cabellera oscura, parezco una loca, dejo escapar mi risa en voz alta mientras peleó con mi propia mano intentando detenerlo. — ¡Basta déjame! — Escucho de pronto a un hombre aclararse la garganta detrás de mí, apenas pude mirarlo entre mi cabello despeinado. — Buenas tardes — Le digo, el hombre es alto y delgado, bastante atractivo. — ¡Hola! — Se acerca a mí tanto que mi lobo le gruño un poco, se aleja con una sonrisa traviesa mientras niega. — Se pasó, enserio se pasó la Diosa Luna, mira que cambiar de lobos sabiendo que están destinados, ¿me pregunto cuál es la razón?, debe ser algo malo o alguien malo — No se de que habla este hombre, pero debió notar mi expresión de duda. — Lo siento, soy Isra, el mejor amigo de Axel, él salió corriendo detrás de tí pero dijo que te perdió, estaba muy preocupado, pero ya viene de regreso y me pidió que te haga compañía —. — Gracias, ¿cómo es el Alfa? — Pregunto para quizá aclarar mejor la mente de mi lobo. — Bueno... el es un tonto, era mujeriego, era... en tiempo pasado, desde que tu loba llegó a él, se volvió el hombre más fiel del mundo, además cambió mucho durante estos meses, ahora es amable y lo más importante, es feliz junto a la loba, no quiere dejarla ir — Ahora yo me siento confundida. — ¿Que opinas? — le pregunto a Ulrik. — Sigo firme, no te dejaré ir, no confío en ellos — Dejo escapar un suspiro y entra a toda prisa el Alfa Axel hasta mi tomando mis manos. — ¿Estás bien? — Se escucha agitado, debió correr mucho hasta aquí. — Alfa, lo siento — Me alejo y le hago una reverencia. — No debí salir corriendo pero no pude controlar a mi lobo — Me quedo quieta esperando su respuesta. — Está bien, debe tener un carácter difícil, yo también soy así pero soy razonable — Y el chico Isra habla. — ¿Razonable?, ¿de dónde o con quien?, no le creas solo lo dice por qué está enamorado de — El Alfa le ha dado un golpe en las costillas que debió dolerle pero Isra solo se ríe. Justo en ese momento escuchamos la puerta, es otro chico, ¿pero que todos los chicos aquí son así de bellos?. — Alfa, el anciano quiere verlo — Los veo cuando comienzan a hablar de manera mental, ví como sus orejas vibran y sus ojos cambiaron de color, hasta que el chico comienza a reír fuerte. — Pues lo siento pero tendrás que esperar, que Isra se quede con ella, su misión es ahora cuidar de Luna Tara — ¿Que ha dicho este hombre?, ¿le ha llamado Luna Tara?. — ¡Si! — Dijo feliz Isra dejando caer su cuerpo a mi lado, mientras Ulrik le gruñe, pero no fue el único, el Alfa también lo hizo y nos sorprendió a todos. Lo miro respirar agitado queriendo matar a su amigo, su mirada se ve tan enojada y su aura cambia por completo, todos agachamos la cabeza mientras se acerca a él. — No la toques de nuevo, no me gusta eso — Tan pronto deja ver lo posesivo que es y me asusta, quizá Ulrik tiene razón y deberíamos huir. — Tranquilo Alfa, no volverá a pasar, respeto lo que usted ordena — Pero intervine en ese momento ya que su actitud de imbécil no me gusta para nada. — ¿Y que hay si yo lo toco?, ahora Isra es mi amigo y... me gusta abrazarlo, mucho — Dije mientras pongo una mano sobre él, Axel quedó desconcertado al instante sin saber que hacer, se puede ver cómo se debate en su interior. — ¡Bien! — Dice bufando molesto. — Pero solo tu puedes tocarla, es tu responsabilidad Isra, confío en tí — Me mira molesto y sale de casa azotando la puerta. Dejo caer mi cuerpo al sillón y un suspiro grande sale de mí. — Que intenso el Alfa Axel, siempre es así entonces —. — No, es la primera vez, pero ven, hay que salir a recorrer tu manada Luna Tara — Es extraño escuchar eso, salimos de casa y una de las empleadas viene detrás de mí, trae varias cosas con ella, una sombrilla, una bolsa pequeña y una grande vacía. Las calles son preciosas, árboles por doquier y ví a unos chicos transformarse a plena vista de todos, para que le corten el pelo a sus lobo, veo a una aparente pareja, llevan a su cachorro en su lomo. — ¿Siempre son así? — Le pregunto a Isra que ve en las misma dirección que yo. — No siempre fue así, todo esto es nuevo, desde que Axel se volvió Alfa hace medio año cambió las reglas, el cree que el mundo está listo para saber que los hombres lobo existen y ser aceptados como cualquier humano normal — Siento una extraña sensación que no puedo explicar pero no es buena, avanzamos mientras veo los puesto y algunas cosas que podría comprar, tengo en las manos un lindo collar artesanal, después miré algo de ropa y una bolsa que es divina de esas que van con todo, pasamos también por la zapatería y cuando siento algo de hambre veo que es ya muy tarde, Isra solo me sigue a cualquier lado sin decir mucho. Estoy por invitarlo a comer cuando mis orejas vibran, es Mateo enlazandose. — Hola mi amor, Reina Eris me dijo que te ha enviado a realizar un trabajo, ¿ya terminaste?, necesito verte te extraño — Las palabras irritan a mi lobo. — Lo siento Alfa pero aún estoy ocupada, solo pasaré rápido y debo irme de nuevo, aún no termino — Cierro el enlace y miré a Isra que entrecierra los ojos. — ¿Que? — Pregunto levantando los hombros. — ¿Tienes novio?, en tí hay olor a hombre, podría ser un problema —. — ¡No es mi novio!, es el alfa de mi manada — Respondo algo irritada, Isra agacha la cabeza mientras seguimos avanzando hasta el hotel. — Bajaré rápido, solo voy por mi cartera, te invitaré a comer — Le digo con una sonrisa mientras pongo mi mano en su hombro. — Muchas gracias Luna Tara, es usted es tan generosa — Responde haciendo una reverencia mientras logra sacar una risa pequeña de mí, subo por el elevador, la puerta se está cerrando mientras Isra agita la mano despidiéndose de mí con una sonrisa cuando miro a Mateo tomarlo por el cuello sorprendiendo a Isra. aprieto los botones para que se abra el estúpido elevador pero no logro que se abra hasta que llega al piso donde me quedo, bajo las escaleras, el ascensor es muy lento y debo llegar ya hasta ellos, acelero el paso lo más que puedo. — Lo voy a matar, por favor deja que lo haga pedazos — Pide Ulrik lleno de ira. — No Ulrik, debes controlarte deja que yo me encargue de esto — Cuando llego veo a Mateo que tiene por el cuello a Isra pero este solo parece esperar algo y me acerco rápido a ellos. — Mateo — Digo y cuando su mirada se posa en mí, no puedo detener a mi lobo que sale y se lanza sobre él, la lucha interior es lo más difícil mientras intento que no lo asesine. — ¡Por favor Ulrik, déjalo nos meterá en problemas! — Mateo busca desesperado su daga de plata y alcanza a rozar un poco haciendo que retocedamos, lo estaba distrayendo y ahora lo han herido, al Alfa Axel no le va a gustar nada esto. La forma en que mi lobo le muestra los dientes deja ver todo el odio que siente aún estando herido. — Luna por favor, déjalo — Escucho a Isra que me habla con un tono suave. — Por favor Alfa — Dice parándose entre el lobo y Mateo, todos incluido Mateo lo miran sin poder comprender lo que ha dicho. . . Autora. . Reina Eris esta con su Alfa Sadiel recorriendo la manada antes de irse cuando escucha el alboroto y se acerca discreta entre las personas. — Ve a traer al Vickram, está con él anciano, dile que es urgente y que yo doy la órden — Alfa Sadiel obedece de inmediato y sale en busca de Axel que está en una casa humilde, con techo de lámina y el frente rústico, toca la puerta esperando que salgan, mientras Axel habla con el anciano. — Anciano por favor, deja de mandar a pedir por mí, estoy muy ocupado —. — Siéntate Vickam, esto es sobre tus nuevas políticas, por favor reconsidera eso de que el mundo sepa de nosotros, me preocupa que la manada salga herida — Responde el viejo, fiel a sus viejas creencias y costumbres. — Vamos anciano, hasta ahora solo existen suposiciones, además los humanos no saben dónde esta la manada, pero lo tomaré en cuenta, haré esto despacio, junto a mí luna — Dice con una sonrisa en el rostro. — Cuando la encuentres Vickram — responde el viejo. — Pero ya lo hice anciano, ella está aquí y es hermosa, se llama Tara, es muy linda te va a agradar mucho cuando la conozcas — Alardea de más el Alfa cuando la puerta suena y él abre. — ¿Alfa Sadiel, que hace usted aquí? — Le pregunta Axel. — Eris me ha mandado, solicita tu presencia de manera urgente — El anciano interviene diciendo que estaban hablando. — ¿Va en contra de una orden de su reina anciano? — Le cuestiona Sadiel, Axel sabe que aunque es Alfa y es su manada, nadie va en contra de la reina a menos que desee morir. — No Alfa, disculpe el mal entendido no pasará de nuevo — Se disculpa de prisa el viejo, pero el chico frente a Vickam, lo mira algo irritado. — Dije ahora Vickam, urgente, es sobre Tara, está en problemas — Y no se lo ha repetido, sale corriendo hacia en pueblo, sintiendo preocupación, a su lado pasa un lobo que ahora lo guía entre el pueblo. Cuando llega ve a Tara que se sostiene de Isra y tiene sangre en la ropa, se acerca despacio pero el Alfa Mateo llega antes que él. — Tara mi amor, estás bien, lo siento sabes que jamás te haría daño — Axel no sabe que hacer, escuchar que su futura Luna tiene una relación con otro lo deja confundido, pero ella rechaza su agarre y se aferra a Isra. — Sácame de aquí por favor — Le dice y el chupacabras obedece a Tara ya que también la considera su futura Luna. Avanzan despacio entre las personas que no saben que hacer y Axel se acerca despacio a Mateo pero la rubia llega y le habla en un tono muy fuerte, empeorando las cosas. — ¡Lo sabía!, tienes una relación con esa maldita zorra que te jalas a todos lados — Mateo le ha dado una bofetada tan fuerte que la hizo caer al escucharla. — No te refieras así de tu futura Luna — Sin importar cuál era la situación, Axel no dejaría pasar esa acción y empuja a Mateo. — Que te pasa imbécil, estás en mi manada, aquí respetas a las mujeres, así que hazme el favor de largarte a menos que desees morir — Alfa Mateo le da una sonrisa. — Descuida, no quiero problemas, solo iré por Tara y me largo de aquí — Mateo no dejará que Tara se quede en esta manada y hará todo lo posible para llevarla de vuelta a la manada dieciséis, está obsesionado con ella y no está dispuesto a perderla, no le importa ni siquiera que está herida, solo quiere largarse. .. . (Palabras de Axel). . ¡No puede ser, no lo creo, acabo de encontrar a mi mate y ella esta enamorada de otro Alfa!. . Llegué rápido a casa para ver cómo esta, me preocupa que esté herida de gravedad. Cuando entro la veo en la sala y el chamán esta curando su herida. — ¿Cómo está por qué aún no sana? — Le pregunto acercándome para verla de cerca, cuando toque su herida en el abdomen dió un pequeño salto, sentí como si una pequeña descarga eléctrica me recorriera el cuerpo llegando hasta mi corazón, dejando una extraña sensación en él, algo que cosquillea y ahí se queda. — La hirieron con plata pero estará bien, ya la estoy curando — Lo miro hacer sus cosas de brujo, lo que sea que hace con plantas y algunas palabras en otro idioma antiguo que no entiendo, Isra está caminando detrás de mí mordiéndose la uña, muy preocupado. — Detente amigo, esto no es tu culpa ¡además me mareas! — Intento calmarlo y que se siente. — Todo es mi culpa, no debí dejarla sola, debí enfrentarlo en vez de agachar la cabeza, yo también soy una especie de Alfa, no está bien que me acobarde — Conozco a mi amigo, se que el controlarse lo hizo por qué le gusta estar aquí, así tiene más probabilidades de ayudar a su pequeña familia. — No lo mal interprete Alfa — Interviene mi mate de pronto. — Él no me dejó sola, yo quería invitarlo a comer ya que me había cuidado todo el día y volví al hotel por dinero, yo fuí quien se separó, debí llevarlo conmigo hasta la habitación para que nos cuidaramos mutuamente, es un gran chico — Ella sonríe muy feliz cuando lo mira, se que es mi amigo pero eso me molesta mucho y me puse entre los dos y su miradita. — Están bien, lo importante es que te recuperes, ahora te quedarás en mi casa, me ocuparé de ese idiota — La veo preocuparse y se pone de pie despacio una vez que el chamán termina.
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