( Palabras de Axel) .
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Flashback.
Tres meses antes de su cumpleaños.
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— No creo pero ya basta o voy a llevarte a un prostíbulo — Peleaba con Zarena como siempre.
— ¡Ándale, porfis solo un poco! — Me suplicaba, suspiré al saber que me doblegaria.
— Está bien, pero después te irás a dormir — Zarena se había vuelto más cercana, pasar todos los días juntos habría logrado que me acostumbrara a su voz dulce, además tenía tres meses que no estaba con una chica, esta loba se había vuelto el centro de mi vida, aunque me molestara aceptarlo.
— Ahí está, ¿lo vez? — Busco en el parque lo que ella desea.
— Ese chico está platicando con una chava, se ve claro como le coquetea, ¿como es que él te atrae? yo soy mucho más guapo, ¿crees que vaya a ser tu mate o algo así? — No me gusto que le guste este tipo, no creo que estuviera a su nivel.
— No, no creo que sea mi pareja destinada, solo es lindo, tu eres más guapo pero eres un tonto — Me responde Zarena.
— Pues quizá me divierta contigo y tú humana antes de que te vayas — Le dije de manera burlona.
— Lo dudo, jamás estaremos juntos, tenerme en tu cama como esas facilitas no es mi estilo, si me quieres tendrás que hacer mucho por mí — Afirma la loba.
— Me la vas a jalar loba, te lo juro por la Diosa Luna que te puso en mi camino —.
— ¡Ashh!, ¿¡siempre tienes que ser tan cretino!?, vas a terminar ahuyentando a tu futura mate a ese paso —.
— Ella me amará por qué soy el Alfa — Eso suena muy engreído pero es lo que espero que me ame, al menos mi mate o una loba en especial.
— Pues es triste, debería amarte por tu forma de ser no por ser el Alfa, piensa un poco en eso, es más yo te ayudaré no te preocupes, serás un mejor hombre cuando me vaya, entonces quizá este contigo y te de una buena despedida — Uso una voz coqueta que me encantó y sin notarlo ronroneo en mi cabeza.
— Ya veremos, pero creo que eso es ser débil, ahora cumple tu parte del trato y vete a dormir — Le pido mientras regresabamos a casa.
— Bien, diviértete con tu zorrita — Ahora parece molesta y por alguna razón me gusto.
— ¿Celos? — Dije burlándome.
— ¿Por qué?, iré a soñar que este chico hermoso me toma entre sus brazos, adiós — Responde intentando bloquearme.
— ¡Oye espera! — Como se atreve a decir eso.
— ¿Que? —.
— ¿Tienes fantacias con él y no conmigo?, no lo puedo creer, ¡ve a soñar conmigo! — Le ordeno.
— Olvídalo, ve a divertirte corre, era un trato — Una molestia se asomó, no quería que ella pensara en otro.
— ¡¿Sabes qué?! , estoy aburrido mejor vamos a casa y veamos una película y me platicas a ver que cosa, alguna de tus ocurrencias — Esa idea era mejor, esa dulce voz solo podía pensar en mí, ¿Espera que fue lo que dije?, ¿Acaso cancelaré a una mujer por esta loba?, debía estar enloqueciendo, no voy a cancelarla aunque... si la dejaba sola, ella iba a soñar con ese tipo bien parecido, ¡Voy a expulsarlo de la manada!, la pondré cerca de mí para escuchar lo que piensa, no va a desear a otro que no sea su Alfa...
— ¡Por un demonio!, decide que maldita película vamos a ver! — Hable fuerte al ver que pasa de una película a otra, ya me duele el dedo.
— ¿Por qué me gritas?, mejor me voy a dormir —.
— ¡Espera!, no quise gritar es solo que me molesta que tú... que tú... no te decides, solo pon algo y dime de que se trata — Me aburría ver televisión pero así podría hablar de algo con ella y pasar un rato tranquilos.
— Okey, pondré esta, es animada, me encantan las películas animadas, podrías llorar al final — Comenzó a hablar como lo ha hecho estos últimos meses, su voz hacia que me sintiera calmado por alguna razón y me gustaba, ninguna persona había hecho que me sintiera de esa manera, era extraño pero me gustaba.
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Pasó un mes más, Isra estaba en el comedor de la escuela con Ángel platicando, me acerque a ellos mientras Isra se acercaba a mí oído hablando bajo.
— Zarena... traje una manzana para tí — Escuché su risita resonar en mi cabeza y me sentí molesto dejando salir un gruñido hacia mí amigo que me miró desconcertado alejandose, ni yo se que paso.
Tomé la manzana molesto y le dí una mordida mirando a otro lado mientras ellos se miraban y se reían, hace una semana que le confíe a mi Beta el secreto de Zarena, cuando hable con él la primera vez, le dije sobre Isra y de su especie, de como los ayudamos y le pedí ser comprensivo, le di acceso a la parte secreta de la casa, aún guardo muchos secretos pero avanzamos y ahora que le conté sobre mi loba, lo sentía más cercano a mí.
— Tranquilo Axel, no voy a quitarte a la chica — Dijo Isra con una sonrisa, solo se miran entre ellos, algunos días los ví hablar bajo y lejos, algo estaban planeando estos dos lo sé, pero no me traicionarían, de eso tenía certeza.
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Fin de flashback.
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fiesta de cumpleaños.
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— Te vez muy guapo y no lo digo con sarcasmo ni nada — Por fin ha llegado el día, el día en que conoceré a la loba y mi lobo vendrá de alguna manera, invité a muchas personas a mi cumpleaños, Alfas de muchas manadas, quizá entre ellos esté mi lobo.
— ¿Te gusta? — Le pregunto a Zarena.
— Yo me casaría contigo si te viera de lejos, por qué si se trata de conocerte te pediría el divorcio — Le encanta hacerme enojar.
— Como sea, los invitados ya están llegando pedí que me dejarán solo y llevé un espejo al bosque, bajo la luz de la Luna ahí te conoceré, dije que te presentaré después a la manada ¿estas emocionada por salir loba traviesa? — Le pregunto.
— ¡Si!, por fin podré correr y sentir el viento, gracias por cuidar de mí estos meses Alfa, eres el mejor —.
— Como sea da igual, ha sido un infierno tenerte, llevo seis meses sin tocar a una mujer gracias a tí, nada puede ser peor — Muy dentro de mí se que es mentira, tenerla ha sido agradable y una linda compañía.
— Pues perdón — Responde sonando algo triste.
— Vamos que debemos recibir a las personas y socializar, invité a otros Alfas veamos quiénes vendrán, pórtate bien Zarena, no seas coqueta con ninguno de ellos — Le advierto.
— De acuerdo, veamos quién es más guapo que tú — Me responde.
— Nadie es más guapo que yo, soy el único hombre que tus ojos verán, ya verás que solo desearas estar conmigo — Salgo molesto y veo a todas las personas celebrar.
— Míralos ya hay algunos borrachos, la fiesta está súper buena — De pronto guarda silencio y me siento ansioso .
— ¿Zarena estás bien? — Ella siempre está hablando, no es normal que guarde silencio.
— Por un segundo... creí haber olido a mi mate — ¿Que fue lo que ella dijo?, ¿su mate, de verdad tiene uno?.
— Imposible, deja de decir estupideces, lo harás hasta que salgas, vamos a ver a los invitados — Caminamos entre las personas que me felicitaron, hasta que llego con un hombre en especial.
— Alfa, yo soy Mateo, recién Alfa de la manada dieciséis, es un placer conocerlo —.
— ¡Mate! — La escucho decir tan feliz que hizo que me molestara, ¿este tipo es el mate de mi loba? y al tomar la mano de este Alfa no puedo evitar apretarla con desagrado, pero no puedo creer que ella pueda olerlo, se supone que lo hacen después de la transformación.
— Espero que se divierta hoy Mateo, bienvenido a mi manada — digo sin poder evitar ser algo cortante.
— Gracias Alfa, muchas felicidades y a su lobo — Suelto su mano y retrocedo un paso.
— Gracias, con permiso disfrute la fiesta — Me doy la vuelta y me alejo rápido.
— ¿Que estás haciendo?, debes volver necesito preguntarle algo — Chilla Zarena en mi cabeza.
— ¡¿Tanto te urge irte de mi lado, tanto te desagrado Zarena!? — Siento un pequeño dolor en el pecho es extraño, me incomoda.
— ¡No!, lo que pasa es que él huele a —.
— ¡A tu mate, ya te escuché, solo espera a que encuentre a mi lobo y podrás largarte lejos de mí! — Le grito molesto.
— Eres un tonto Axel ¿estás celoso acaso?, por qué eso no tendría sentido —.
— ¿Celoso?, de ese nuevo Alfa, por favor al menos que sea alguien competente, ni siquiera sabes si llegará a ser un buen Alfa, ¿te hace feliz saber que estarás junto a un Alfa, es eso?, venía con una chica que no la viste, quizá te rechace ella tiene una marca de Alfa — Le digo victorioso, pero ella solo se burló.
— ¿Entonces no te molesta que vaya a su lado?, no puedo esperar a dejarte y correr a sus brazos —.
— ¡PUES ACABA DE LARGARTE DE UNA VEZ! — Mi respiración es agitada y voy al bosque a poder pensar más claro, simplemente me saca de quicio.
¿Como es posible que después de medio año ella simplemente no sienta nada por mí?, que no deseé tenerme en su cama una vez que cambiemos .
— ¿Estás enojado? —e pregunta en voz baja.
— No, solo cállate —.
— Ese tipo no es mi pareja destinada de acuerdo, el solo huele a mi pareja destinada, debe andar por aquí, ¿podrías ayudarme por favor? — Aunque me alegra un poco saber que ese idiota no es su mate, eso no cambia el hecho de que su mate está aquí esta noche y que me dejará sin mirar atrás, jamás había odiado tanto la palabra mate, ¿¡por qué sigo diciéndola?!.
— No puedo tengo cosas que hacer, cosas muy importantes — Le digo apretando los labios para no dejar salir la sonrisa de felicidad mientras me adentro en el bosque planeando alejarla, quizá ese idiota se pierda.
— Está bien no importa, solo hay que centrarnos en nuestra transformación, nadie importa más solo tu y yo está noche, ¿te parece? — Sonrío al escucharla, esa idea es mejor.
Cuando llega el momento estoy bajo la luz de la luna, solo en medio del bosque, siento como mi cuerpo cambia, el pelo sale y la piel de la cara se estira, no duele pero da miedo, cierro los ojos fuerte dejando fluir el cambio hasta que siento el suelo con las cuatro patas y miro a la loba gris a través del espejo, es muy linda como si estuviera bañada en plata, sus ojos también son de ese color, estoy admirando su belleza cuando comienza a correr por el bosque de manera libre, me siento orgulloso de ella, va a cazar un rato y regresamos a la fiesta.
Todos están muy felices, algunas chicas se acercan para probar suerte, quizá sean mi pareja destinada, pero no puedo oler a ninguna, tampoco es como que lo desee.
Mis lobos celebran a lo grande y me siento abrumado así que regreso al bosque para dejar que Zarena corra un poco más, tiene tanta energía y tampoco puedo encontrar a la chica que tiene a mi lobo, se supone que estaría aquí pero no se como encontrarla.
Zarena camina despacio sintiendo la presencia de un conejo, cazando escondida entre la hierba alta cuando se pone de pie de golpe olfateando en el aire.
— Mate — Dice y sale corriendo.
— Zarena espera debo decirte algo yo.... — Yo miro frente a mí a una chica asustada, me mira con los ojos bien abiertos, da pequeños pasos hacia atrás como si estuviera a punto de huir.
— ¿Tu mate es una chica? — Le pregunto, no sabía si estar feliz o preocupado, mi loba siempre demostró interés por los machos es extraño.
La chica comienza a correr y Zarena la detiene empujándola, cae de espalda mirando para todos lados y Zarena la olfatea con cuidado.
— Hay algo extraño en ella, lo sé — Zarena le ladra muy enojada, creí que la morderia e intento calmarla, cuando de pronto la chica se transforma en una enorme loba blanca que emite un aura de líder, se mira bastante ruda y me intimida, es deslumbrante.
— Vamos Zarena cálmate ella es tu mate, deja que hable con ella y lo resolveré, quizá solo es un error tranquila — Regreso a mi forma humana, mientras la loba me examina con cuidado, siento su hocico entre mi brazo mientras me hace cosquillas, comienza a mover la cola y siento su lengua por toda mi cara babeando todo a su paso.
— ¡Que asco!, aléjate loba — Chillo un poco y se va corriendo, no pude controlar a mi loba que sale detrás pero no puedo alcanzarlas.
El resto de la noche sentí la preocupación de Zarena por todo mi cuerpo y sus pensamientos confundidos me aturden.
Pero una voz me hace regresar a la realidad.
— ¡Axel!, vamos a correr, apenas son las dos de la mañana — Miro a la reina lobo que dejar salir a su loba que también es blanca.
— ¿Ella no es la misma de hace rato verdad? — Le pregunto a mi loba.
— No, esta loba no es tan grande — Eris también es grande pero un poco más pequeña, aún que demaciado rápida, tampoco podemos alcanzarla.
— ¡Vamos lentos! — Grita Eris, Zarena se detiene en cierto punto mientras veo regresar a mi reina.
— Ahora ya vas a decirme que tienes un problema con tu loba — Me suelta de pronto... “¿Cómo es que ella... siempre lo supo?" pienso mientras mi ceño se frunce.
— Mi reina yo... — No sabía que decir.
— Está bien, no hace falta, yo no sé nada, pero ella está aquí, no dejes que se vaya, la enviaré a tí mañana será tu única oportunidad, si ella se va tendrás que ir a buscarla a su manada, pero te recomiendo que no falles por qué el Alfa de la manada a la que pertenece es un cretino, salvala — Reina Eris corre dejándome en la oscuridad analizando sus palabras.
— ¿Salvarla de qué? — Mañana al fin la veré y recuperaré a mi lobo, mañana dejaré ir a mi loba para siempre y no quiero perderla.
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Apenas dormí un poco, hasta que escucho a una de las empleadas de la casa.
— Alfa, lo busca una señorita, dice que la ha enviado la Reina Eris — Salto de la cama al baño al escuchar la noticia.
— Dile que me espere, bajo enseguida — Abro la llave dejando caer el agua helada, me pongo ropa decente y bajo a toda prisa, a su encuentro.
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(Palabras de Tara).
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Estoy admirando la belleza de la Luna desde aquí, se mira tan grande y las estrellas bailan alrededor, hay tantas estrellas, la cercanía de la Luna es tanta que siento poder abrazarla. Cuando escucho un ruido acercarse rápido, temí que fuera Mateo de nuevo e intento escapar, hasta que Ulrik se detiene.
— Mate — dice esperando algo.
— Viene hacia mí — Siento su corazón latir con fuerza.
— Mate, mate, mate —.
— Cálmate lobo, ya está cerca — Miramos a la loba gris, o eso pensaba, siento los nervios traicionarme y quería escapar, que tal si es una loba salvaje, me derriba. Cuando me ladra Ulrik sale de prisa, creímos que me atacaría y la vemos transformarse en un hombre.
Ulrik se puso como loco al verlo.
— ¡Es un hombre!, ¿¡por qué es un hombre!?, ¡debería ser una mujer!, esto esta mal, debe ser un error, a mí no me gustan los chicos, vámonos — Ante su desesperación, tomo su lugar, lo olfateo y lo lleno de saliva, pero después Ulrik cambia y decide escapar del chico a toda velocidad hasta la habitación del hotel, cierro con llave e intento dormír un poco para dejar a Ulrik pensar solo.
Pero los pensamientos acelerados del lobo no me deja descansar, no se en que momento me rendí, pero cuando escucho a la puerta ser golpeada con fuerza, me levanto perezosa y abro.
Froto uno de mis ojos y con el otro veo a una bella chica sonreír.
— ¡Hay por la Diosa Luna!, Mi Reina, es un honor tenerla en mi habitación por favor pase — Hago reverencias esperando que no me mate por abrirle de esa manera. Pero ella solo sonríe.
— Te enviaré a una misión Tara — Ella lo sabe todo, incluso mi nombre, por eso es la reina.
— Ve a la casa del Alfa Vickam, yo me encargo de Mateo, recupera a tu loba niña — ¿También sabe de mi loba y lo que pasa?. Estoy admirando a mi reina con la boca abierta sin poder decir nada mientras sale de la habitación, Justo ahí me atrevo a hablarle.
— ¡Mi reina! — Sentía que no debí llamarla sin su permiso, así que agacho la cabeza rápido, pero ella tiene una sonrisa, se mira tan amable y el chico a su lado la espera con los brazos cruzados.
— Gracias, llevo mucho tiempo buscando a mi loba — Sale del lugar mientras me arreglo rápido y salgo sin mirar atrás.
— ¡Encontramos a tu humano Ulrik!, al fin podrás ser libre, bueno sabes a que me refiero — No escucho su voz y alento mis pasos.
— ¿Está todo bien? — Pregunto mientras el lobo gruñe.
— Me niego a la idea de que mi mate es un hombre, lo rechazaré de inmediato, acéptame como tú pareja destinada por favor, no quiero estar lejos de tí Tara, me gustas — Sonrío al escuchar esas palabras, ¿pero que pensará mi loba, ella también rechazaría a su mate por un lobo que no conoce?, siendo honesta, también deseo quedarme con Ulrik.
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Una gran casa está frente a mí y toco fuerte.
— El Alfa Vickam me espera — Digo a la chica que abre.
— ¿Disculpe? — Me pregunta barriendome con la mirada de arriba a bajo, debo haber quedado super limpia, pero estoy segura de que llegue a la casa correcta.
— ¿El Alfa, no vive aquí?, él me espera tengo una reunión, me ha enviado la reina Eris — La chica entra cerrando la puerta en mi cara.
— ¡De acuerdo! — La escucho gritar minutos después y abre la puerta de nuevo.
— El Alfa Vickam la recibirá en un momento, pasé por favor — Me guia hasta una enorme sala, la casa es tan lujosa y tomó asiento quieta, siento que ensuciare algo de la impecable casa y me cobrarían por ello.
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Escucha pasos acelerados bajando de las escaleras y miro en ese dirección, mis ojos se abren como platos al observar al chico de anoche, Ulrik se pone como loco, quería escapar pero intento controlarlo.
— Por favor cálmate, solo hasta que me diga dónde está mi loba y tu humano — El chico me mira con la cabeza de lado, lo que sea que esta pensando me da miedo ya que sonrie.
— Hola, soy el Alfa, me llamo Axel, Vickam Axel, tu eres la chica de anoche, ¿la de la loba blanca? — Me pregunta, pero yo creí que sabía por eso me envió reina Eris.
— Lobo — Digo esperando que recordara o algo así.
— Soy la chica con el problema de los lobos, me envió reina Eris dijo que viniera a su casa por mi loba, que usted me ayudaría — Agacha la cabeza riendo, ¿se burla de mí o de que me perdí?.
— Ya entiendo, ¿tu entiendes lo que pasa?, ¿cuál es tu nombre? —Me cuestiona.
— Soy Tara, y... no entiendo estoy confundida — El Alfa me indica sentarme y el esta justo frente a mí mientras sigue sonriendo.
— Tara..., me gusta como suena, bueno Tara, creo que tú tienes a mi lobo, y yo tengo a tu loba, ¿cierto?, la situación aquí es... que mi loba dice que tú lobo es su mate, ¿sabes lo que significa verdad? — Y ahí estoy como idiota, resolviendo el tan obvio acertijo.
— Pues significa que son pareja ¿no? — Me toma un poco más comprender que el chico frente a mí es mi pareja destinada, pero a Ulrik no le cae nada bien la noticia y me pide irnos antes de hablar un poco más.
— ¿Por qué que sucede?, creí que querías encontrarlo y ahora no quieres cambiar, por favor Ulrik, todo lo que pasé fue para que lo encontraras no me hagas esto — Suplico pero parece enojado y toma el control sacándome de ahí sin ni siquiera despedirse o mirar atrás.
— ¡Oye espera! — Escucho al Alfa llamarme pero el lobo no quiere hablar con nadie, una vez mis pies cruzaron la puerta salió de repente y me llevó a lo más profundo del bosque, sin decir una sola palabra.