— ¿Trajiste la camioneta? — Pregunta Axel encendiendo la luz del pasillo mientras abre una puerta, dentro hay mucha sangre guardada en ese gran refrigerador.
Existen otras tres habitaciones pero se limitan a esa.
— Si claro, oye y quién es tu amiga, huelo algunas hormonas de chica, ¿quién le gusta a esta loba que la ha alborotado así? — Dice el chupacabras mientras tiene su rostro tan cerca del alfa que se sonroja.
— Está loca, ignora lo que hace — Le dice a su amigo.
— No como crees, que tal si le gusto, de seguro se enamoró de mi olor — Dentro de la cabeza del Alfa, Zarena hace como si quisiera vomitar al recordar su apestoso olor a perro muerto.
Axel ríe estando entre estos dos.
— Déjame hablar con ella — Le pide Isra.
— Bien pero no te ofendas por lo que diga — Isra puso los ojos en blanco con una sonrisa.
— Hola Isra, soy Zarena, la loba del Alfa — Suena bastante orgullosa al decirlo.
— Hola Zarena, entonces, ¿te gusta mi olor? — Ella niega con la cabeza y una sonrisa.
— Es extraño, no salgas frente a las demás personas, el Alfa parece gay, y todos saben que es muy macho para eso, conozco a unos lobos que tiene un lobo como pareja destinada pero el Alfa es conocido por su larga lista de chicas en su cama, justo ahora está sonrojado y es por tu causa, me da escalofríos — Axel siente que le dan el mejor consejo de la vida a la loba.
— De acuerdo, pero debes venir a visitarnos más a menudo, me agradas chupacabras — La primera vez que Axel se siente feliz entre dos amigos.
— Alfa — Isra habla mientras suben el carrito bien cerrado para que no se escape el aroma a sangre.
— ¿Puedo volver mañana a la manada a visitarlos? — Axel pone su mano en el hombro y le sonríe.
— Puedes unirte a la manada si lo deseas, sabes que me hubiera encantado que fueras mi Beta, pero papá escogió a alguien más —.
— Entonces lo haré, solo dime qué hacer — Quedan en reunirse mañana temprano, Axel lo unirá a la manada y la escuela.
Isra maneja atravesado el bosque por un sendero hasta llegar a una parte oscura debido a los espesos árboles.
La entrada secreta tiene bastante tecnología, el padre de Axel invirtió mucho en proteger a esta pequeña manada.
Nadie puede encontrarlos y si lo hace no podría entrar.
Isra es recibido por dos niños de alrededor de diez años, solo hay cuatro casas y estaciona la camioneta frente a la más grande que pertenece a sus padres, dos personas de edad mayor.
— Hola papá, oye podemos hablar — Isra les dirá que se unirá a la manada, su familia está feliz y al día siguiente lo despiden entre sonrisas y mucho amor, aunque están preocupados, si descubren que no es un hombre lobo probablemente muera.
.
.
— Buenos días Alfa y Zarena — Los trabajadores tenían aviso de dejarlo entrar, Axel ya esta desayunando.
— ¿Que haremos entonces? — dicw Isra tomando asiento.
— Come algo, después subiremos ya tengo tu uniforme, irás a la escuela conmigo y te daré sangre para que estés bien todo el día — La razón por la que Isra se ha negado a estar dentro antes es por que Axel debe darle sangre todos los días para pasar por un lobo normal entre la manada.
.
La clase esta por comenzar cuando Beta Ángel los ve llegar juntos, Axel sonríe tanto que está sorprendido, no lo había visto tan alegre desde hace mucho tiempo.
— Buenos días Ángel, te presentaré a mi amigo, es Isra, estará conmigo a partir de hoy, debes tratarlo bien — Su Beta asiente y entran a la escuela para tener otro día de clases aburrido.
.
La loba se esfuerza mucho en los entrenamientos y Axel se siente orgulloso de los resultados mientras pasan tiempo juntos intentando descifrar la que ahora es una misión, intentan descifrar lo que la Diosa Luna desea y por qué ha intercambiado sus lobos, debe ser algo realmente importante.
La actitud de Axel hacia su manada es cada vez mejor, más noble y amigable, sus lobos se vuelven fiel a él y lo aceptan con gusto como a su padre, Isra pasa más tiempo en la manada, con la sangre del alfa corriendo en el cuerpo de Isra, este pasa fácilmente como un lobo y es muy sociable y gentil con los lobos que rápido se acostumbran a verlos juntos, Beta Ángel intenta ayudar a su Alfa en todo lo que puede, pero siempre es incómodo por como lo mira a veces, a Zarena realmente le gusta, además Axel no confía completamente en él, aún así su Beta no se rinde, él es fiel a su manada y ahora son un grupo de tres chicos en la manada intentando tener una vida feliz mientras se vuelven más cercanos, le guste a quién le guste.
— Alfa — Dice Ángel un día mientras salen de la escuela.
— Necesita que le ayude en algo más quizá puedo — Axel lo interrumpio ya que Isra le habla al oído.
— Deberías confiar en él, además su ayuda nos caerá bien, quizá podremos resolver más rápido el misterio de los lobos — Se miran por un segundo y Axel se dirige a su Beta.
— Vamos a casa, hay algo que quiero contarte — Con esas palabras, comienza una nueva historia.
..
.
.
( Palabras de Tara ).
.
— Ahh ~ — Un gemido se escapa de sus labios mientras me toma el nuevo Alfa de la manada a la que pertenezco, está sobre mí a punto de terminar.
— Mía, déjame marcarte, por favor — Cae sobre mí saciado por lo que toma.
— ¿Cuando vas a enfrentarlo? — La voz de mi cabeza está tan molesta.
— Pronto, primero encontremos a tu humano, lo siento pero solo así nos ayudará, esto es por tí, ojalá hubiera otra forma, de verdad lo siento — Me disculpo, pues no puedo hacer más.
— ¡Siempre te disculpas!, cada vez que ese tipo te toma lo único que escucho es lo siento, ya cállate es desagradable para mí, me siento abusado — Guardo silencio ante las palabras del lobo, el que está en mí pero no es mío, creo que olvida que yo también estoy en esto y es mi cuerpo el que recibe todo, el Alfa Mateo es bueno conmigo, él no ha encontrado a su mate, pero cuando recibí a mi lobo hace un año, decidió ayudarme al notar que algo estaba mal, pero también decidió que sería de él mientras no encontremos lo que buscamos, no pude negarme ante la orden del Alfa y así terminé en sus brazos cada vez que lo desea.
— ¿Estás lista para salir? — Me pregunta aquella mañana, asentí con una maleta en la espalda, ahora que viajo con él por el mundo, en busca del dueño del lobo y mi Alfa en busca de su pareja destinada me siento un poco desanimada, ya han pasado casi dos años, y entre ir y venir, parece que jamás los encontraremos.
Alfa Mateo siempre intenta marcarme, pero las veces que ha perdido el control e intenta hacerlo por la fuerza el lobo sale y me defiende, increíblemente el no puede vencerlo, es demasiado fuerte y eso me tranquiliza, aquel día de mi transformación cuando escuché la voz del lobo estaba asustada, y cuando ví salir un lobo blanco no hubo más que hacer, solo acudir a mi Alfa en busca de ayuda, creo que una de las razones por las que me ayuda el Alfa es por que necesita saber de quién es este lobo tan poderoso.
— Viajaremos a México, recibí una invitación muy especial el Alfa recibirá a su lobo, así que iremos ¿que te parece mi amor? — El Alfa acaricia mi mano muy gentil.
— Creo que es genial, no hemos ido a ese país antes, quizá tengamos suerte al fin, ya han pasado casi dos años desde que viajamos, pronto cumpliré dieciocho — Respondo alejando mi mano.
— Es verdad, te va a encantar, es un país muy bello, nos iríamos en unos días pero ahora partiremos antes o no llegaremos a tiempo, partiremos antes para conocer un poco, además el viaje es largo hasta la manada y debemos descansar — Asentí y me fuí a dormír.
.
Nos encontramos en una manada cerca de París, es de mañana y al salir del hotel Mateo va a dar una última vuelta por esa manada para ver si encontramos algo... y la sorpresa fue enorme cuando lo veo olfatear y buscar algo.
— Mate — dice y sale a toda prisa, lo sigo de lejos y veo como habla con una chica linda mientras toma sus manos.
— Tu eres mucho más bonita que ella — Dice el lobo dentro de mí.
— Gracias — El lobo es muy bueno conmigo, aunque al principio era terrible y grosero hasta los dientes, siempre estaba molesto, pero cuando vio que la situación se complicó cambio para bien, no me molestaría quedarme con él pero insiste en irse, desea tanto encontrar a su humano y a su mate si se quedara conmigo perdería esa oportunidad y no puedo hacerle eso.
— ¡Oye Tara!, ella es mi mate y de una vez te aviso que irá a México con nosotros, la llevaré no puedo dejarla pero tampoco podemos faltar a la fiesta del Alfa, la reina lobo estará ahí, al parecer son amigos y deseo conocerla — No estoy segura de si me avisa o me pide permiso por el tono que usó.
— Si Alfa — Esa noche escucho como la toma tan a prisa como si ella fuera a escapar, había ido a tomar aire fresco y escuché los quejidos al pasar frente a su habitación, fué un poco incómodo pero a la vez me sentí aliviada, incluso la marcó, lo noté en la mañana cuando bajamos a desayunar, pero el no ha recibido su marca.
— Alfa, debemos irnos el avión saldrá pronto — Aviso al Alfa para salir con tiempo.
— Oye, marqué a mi mate — Lo dice pero parece más decepcionado que feliz.
— Ya lo noté, ella esta muy feliz — Señalo con la mirada y ambos la vemos con una de sus amigas que le ha traído sus maletas.
— Pero no dejé que me marcara, aún tengo esperanza con alguien más, solo debe decir que sí — Mira mi cuello mientras lo descubre y pasa un dedo mirándome a los ojos, me alejo un poco pues me incómoda su toque.
— Ya veo — Miro a su mate para separar nuestras miradas, él esta tan cerca de mí que pensé me besaría, gracias a la Diosa no lo hizo, pero su mate me traga con la mirada ahora y si eso fuera posible yo sería popó.
— Vámonos — dice Mateo y nuestro largo viaje de muchas horas, por fin finaliza sintiendo las ruedas del avión tocar tierra, mirando el cielo despejado y el ruido volverse intenso.
Esa noche en el hotel en la Cd. de México por primera vez pide dos habitaciones, creí que estaría sola ya que él viene con su mate, pero el llega a mi habitación tomando todo de mí sin importar que su pareja esta del otro lado, no puedo negarme cuando es el Alfa, además usa su aura y eso me lastima, aunque lo intenté alguna vez, negandome a ser tomada pero la pelea fue horrible, me hirió con plata y fue la última vez que lo enfrente, no quería asesinar a un lobo que no es mío, está desesperado por marcarme y al no poder enfrentarse al lobo comenzó a cargar plata.
— Mía Tara, eres mía solo mía — dice en mi oido, me siento mal por lo que pasa mientras el dejaba marcas en mi cuerpo, mis pechos y cuello, aprendí a taparlo con maquillaje pero debía estar retocando, creí que me había librado de él pero lo que dice me quita el aliento.
— Te amo — Muerde mi hombro y un chillido de dolor se me escapa.
— Perdóname, debo irme — dice después de terminar. Me quedo inmóvil en la cama, siento un poco de sangre salir de mi hombro, tomo anticonceptivos para evitar quedar embarazada, no me arriesgaría por nada del mundo y estoy harta de eso.
— ¡Ese maldito bastardo!, ¿¡como puede hacerte esto!?, ¿de verdad se cree tanto que piensa que lo amas?, debes alejarte de él, ¡escuchaste! — El lobo me regaña como siempre.
— Sí, en cuanto regresemos a la normalidad, escaparé — Respondo con la voz débil, mientras limpio la sangre de mi cuerpo.
— Podrías escapar conmigo — dice de pronto.
— ¿De que hablas?, que hay de tu humano? — Pregunto sorprendida, creyendo que se quedaría conmigo.
— Yo le explicaré lo que pasa, no voy a abandonarte con este bastardo te lo prometo, te ayudaré a escapar de este imbécil, todo esto también es mi culpa de otra manera no estaríamos así, debí tener cuidado, me equivoqué de cuerpo, pero creo que debe haber una razón por la que terminaramos así, la Diosa Luna no se equivoca — Me siento mejor al escuchar al lobo, jamás me ha dicho su nombre y no le eh preguntado, que para evitar crear un vínculo según él, pero esta noche todo cambio después de tanto tiempo.
— Soy Ulrik — ¡Me dijo su nombre, es increíble!.
— ¿Amigo Ulrik? — Le pregunto con esperanza .
— Si amigo Ulrik, amiga Tara — Me responde.
— Dime solo Tara, sin el amiga, hay que dormir Ulrik — no responde y descansamos esa noche.
Por la mañana salimos del hotel y emprendemos el viaje hasta la manada, llegaríamos en un día y por alguna razón me emociona llegar, el país es hermoso y la vista increíble.
— Podría vivir aquí, ¿que opinas? — le pregunto a Ulrik.
— Me gusta — Me siento muy bien todo el día, incluso las miradas de odio sobre mí de la mate de Mateo se me resbalan.
.
— Ya llegamos, mañana el Alfa recibirá a su lobo, cumple dieciocho y dicen que será increíble — Mateo me habla muy tranquilo mientras rosa mi mano.
— ¿A que te refieres, creí que tenía dieciséis?, a esa edad recibimos a nuestros lobos — Me siento confundida trás las palabras del Alfa.
— Eso es solo en nuestra manada, fuimos bendecidos, el resto debe esperar a los dieciocho — No tenía idea, me sorprende mucho, yo recibí a este lobo equivocado hace casi ya dos años.
— Mi am... — Se detiene Mateo a media palabra, siempre me ha llamado mi amor, pero su mate lo mira con recelo está vez y se detiene.
— Ve y lleva las maletas al hotel, y alcanzamos después de acuerdo Tara —.
— Si Alfa — respondo, el lugar es increíble, muchas personas llegan al hotel y todo estaba bien organizado, incluso las habitaciones estan ya organizadas. Avanzo cargando las cuatro maletas.
— ¿Tenía que traer dos maletas la chica?, además pesan muchísimo ¿que trae piedras? — Tropiezo golpeando mi dedo gordo del pie “¡Moerda!" pienso enojada, subo despacio al elevador, es de noche y solo quiero descansar, dejo sus maletas y entre a mi habitación cerrando con llave para poder descansar tranquila hoy.
Estay tan cansada y con los cambios de horario termino por dormir de más, el día llega de nuevo y estoy lista para salir.
— Date prisa Tara, te veré afuera — Me habla el Alfa Mateo por el enlace mientras miro mi maleta.
— Si alfa — cierro el vínculo.
— ¿Que se supone que use?, hace calor aquí —.
— Ya vámonos, ya vámonos — Habla el lobo ansioso.
— ¿Que te pasa, por qué estás ansioso desde que llegamos? — Le pregunto.
— No lo sé, pero ya vámonos — Siento sus nervios en mí cuerpo y me pone ansiosa como si algo malo pasara afuera.
— De acuerdo, ya vámonos — Encuentro un vestido algo suelto, lo suficiente para dejar que algo de frescura entre, es color n***o pero no tengo otra cosa, me solté el cabello y uso poco maquillaje, aunque mis labios son rojo intenso con mucho brillo, salimos y caminamos por la manada, es muy linda y las personas celebraban, hay muchas botellas de Leib y con eso, muchos lobos ebrios, ya que es lo único que los embriaga, lo probé una vez es muy bueno y tiene muchos sabores, mi favorito, el de mandarina.
— Tara no te alejes — Mateo toma mi mano al notar que me quedo retrasada
Entramos por la parte de atrás de una casa enorme dónde hay muchas mesas y muchas personas, miro a la banda que se instala y Mateo me lleva hasta donde esta sentada su mate, él me pone en medio, me siento muy incómoda, la chica parece furiosa, pero Mateo parece más que feliz de tenerme a su lado.
— Mira la manada, ¿no ves a tu mate por alguna parte? — Me pregunta señalando entre los invitados.
— No, ¿podría a ir a recorrer si estás de acuerdo? — pido permiso y lo piensa por un momento. Acepta dejándome ir, fue entonces cuando ve a su mate y se acerca a ella para besarla, me alejo y me adentro en el bosque para despejar mi mente.
Esta manada es increíble, hay hombre y lobos caminando juntos, los lobos tienen su pelaje teñido dándole personalidad y se miran tan despreocupados de ser vistos, viven sin miedo y eso es genial.
— Me gusta esta manada ¿a ti no Ulrik? — Hablo con el lobo avanzando por el bosque hasta que una voz llama mi atención al estar tan cerca.
— Vaya, vaya, que bonita señorita ven mis ojos — Iba a girar, pero Mateo me abraza por detrás, ¿no entiendo cómo fué que me encontró tan rápido?.
— Eres tan perfecta, espero que no estés perdida —.
— No Alfa, pero creí que estabas con tu mate ocupado dándole amor — Intento alejarme pero me resulta imposible.
— Tu eres más importante en mi vida Tara —.
— No creo que deba haber nada más importante que la futura Luna de tu manada Alfa — Me suelta de pronto dandome un pequeño empujón golpeando mi espalda.
— Olvidado, me voy, ten cuidado con el bosque no lo conocemos y regresa al hotel temprano te voy a ir a ver más tarde de acuerdo, sabes que no sé dormir sin tí mi amor — Se aleja y la repugnancia se apodera de mí, siempre sumisa ante el Alfa, pero ahora que él tiene a su pareja me parece asqueroso que siga sobre mí teniendo a su Luna a un lado.
La desesperación y el deseo corrompen al Alfa Mateo, no puede pasar mucho tiempo lejos de mi, pero me niego a dejar que me marque, este bendito lobo dentro de mí interviene, que haría sin él.
..
.
Flashback .
.
— Mía, no puedo seguir esperando debo marcarte — Parecía muy seguro de lo que deseaba, que fuera completamente de él y el mío, dejando atrás a los mates, esperaba que yo lo amará pero claramente yo no lo hago.
Me sujetó con fuerza de ambas manos para que no escapara mientras se prepara para marcarme sacando sus colmillos.
— ¡Por favor, no quiero! — Llore pero no le hablaba al Alfa, pedía ayuda al espíritu animal dentro de mí, en ese instante el lobo salió de mí arrojando a Mateo varios metros en el aire, su cuerpo golpeó la pared con fuerza, pero no dejaría que este lobo entrometido le humillara, así que dejó salir a su lobo, el Alfa Mateo es dos años más grande y le arrancaría la cabeza a este lobo que no me pertenece, se lanzó sobre mí mientras intentaba morder en el cuello, pero el lobo es más grande fuerte y rápido, lo esquivó y puso su patas sobre Mateo dejándolo inmóvil, no podía creer lo fuerte que es, lo había sometido en un solo movimiento, pero no le hizo daño, el lobo blanco ha sometido al Alfa ladrando fuerte mostrando todos sus afilados dientes dejando caer algo de baba logrando que Mateo se calmara.
.
Intento tomarme un par de veces pero siempre salía el lobo para protegerme, hasta cierto punto ese lobo lo intimida, así que la duda por saber a quién le pertenece lo corrompe, puedo verlo en la mirada de Mateo, además soy algo que aunque posee, jamás le voy a pertenecer y eso le duele en el orgullo, creo que esa es la razón por la que no puede dejarme en paz.
.
Fin de flashback.
.
— Vamos a perdernos en el bosque — Sugiere Ulrik y le tomo la palabra sin saber que esta decisión, cambiaría mi vida y me hace feliz, pero no se que hacer ni como reaccionar y termino arruinando todo.
.
Pensando en lo que pasó durante estos dos años, me doy cuenta que fuí muy tonta y me da vergüenza, debí escapar de mi manada pero ya es tarde para arrepentirme.