- ¿Puedes quedarte quieto? – mi mano limpiaba la comisura de su boca y el tajo de su pómulo. - Sabes que duele ¿verdad? – puse los ojos en blanco. - Si no te hubieras hecho el Thor, no estaríamos aquí – le coloque anestesia local para suturar su mejilla – Ahora quédate quieto, sino después se va a notar la cicatriz. - No me hice el Thor, auch – lo miré amenazante - ¿Cuándo aprendiste los puntos de estética? - El año pasado pasé varias horas extras con plástica y aprendí varios trucos – sonreí feliz. - ¿Qué haces? – su dedo recorrió mi blusa y la bajo un poco. - Aprecio la vista – sonrió coqueto – Me gusta mi doctora sexy – reí mientras comenzaba a suturar su mejilla. Para mi suerte Ray dejo sus manos quietas y pude hacer mi tra

