Llevábamos dos semanas de convivencia y para mi sorpresa nos llevábamos de maravilla, por las noches comíamos en el sillón mientras mirábamos alguna película de acción, suspenso o terror. Descubrimos que prácticamente mirábamos los mismas géneros, Ray no era tan fanático de la televisión al igual que yo, pero no podía entender como jamás había visto Doctor House. - No puedes hablar enserio – lo miraba sorprendida y con la boca abierta. - ¿Qué tiene de malo? – levanto una ceja. - Cualquier doctor que se respete ha visto Doctor House – sacudí la cabeza - ¿Eres extraterrestre? – bufo y me miro. - No, solo no me gusta ver tanta televisión, esto que hemos hecho no lo haría en un día común, prefiero la música, leer o estudiar – comentó tranquilo. -

