Hermosa, demasiado bonita, no pudo apartar su vista de ese lindo rostro mientras internamente se preguntaba cómo podía verse tan tierna al dormir una mujer como ella. Su tranquilidad al dormir era innegable; a él siempre le costaba hacerlo, y tenerla a ella entre sus brazos en una pose tan íntima solo le complicaría aún más la tarea. Suspiró profundo, pensando en que desde que la conoció no hacía más que contenerse. Tenía un fuerte carácter, el cual trataba de mantener a raya, por lo menos hasta lograr lo que quería de ella. La miró con más intensidad, pensando en que justo en ese momento también se estaba conteniendo de no despertarla entre besos y follársela. Suspiró, sintiéndose al límite; era complicado, todo era complicado. No esperaba que tuviera el carácter que se cargaba. Era b

