Gled estaba atónito, tratando de procesar toda la información. Aquel día que vieron lo que Andrey aguardaba debajo del sótano de su mansión, se convenció de que se habían equivocado en algo con ese hombre, como Dasha tanto mencionó en diferentes ocasiones. Pero no sabía que tanto, sus claros ojos demostraban sorpresa mientras su mente maquinaba miles de escenarios que le preocupaban. - Debemos buscar la manera de salir de esto - mencionó, mirando a Dasha fijamente a los ojos. - Sin duda, esto es grave. Dasha negó; no había forma, ya estaba dentro y no había forma de salir. - Ya no es un matrimonio cualquiera; el pertenecer a esto lo cambia todo, porque no me casé con un simple oligarca. - Gleb se puso de pie; entendía muy bien cómo funcionaba. - Hay una salida aún - dijo, caminando ha

