Loraine No puedo explicar lo débil que se siente mi cuerpo, que me impide abrir los ojos, pero sí puedo percibir voces lejanas que hablan sobre mi fracasada huida y la de mi sobrina. Escucho varias voces en la habitación, pero, poco a poco, la falta de sangre me sumerge de nuevo en la inconsciencia. Las voces que había escuchado Loraine provenían de una acalorada discusión entre Lion y Cameron. Estaban debatiendo sobre los disparos que Cameron había propinado a la joven en su intento de huida. Ahora, ella yacía inconsciente debido a la pérdida de sangre, y además, no habían encontrado rastros de la niña en el bosque. —¿CÓMO DIABLOS PASÓ ESTO, CAMERON? —gritó Lion, furioso—. ¿CÓMO RAYOS LOGRÓ ESCAPARSE DE LAS CUERDAS Y HUIR SIN QUE NADIE PUDIERA DETENERLA? —No lo sé, hermano —respondió

