Elara montesinos Me vestí en un silencio tenso. Alexander había enviado un equipo de estilismo completo el vestido de noche, de un profundo color esmeralda, era de alta costura, abierto por el muslo y con un escote que me hacía sentir obscenamente expuesta. Mi cabello estaba recogido y una máscara veneciana de filigrana plateada ocultaba la mitad de mi rostro pero no la ansiedad en mis ojos. La visión en el espejo era perfecta una mujer poderosa y misteriosa, era la máscara que Alexander quería que llevara. Fui a la sala de Lía ella estaba sentada leyendo, con la cena en la mesita la señora Elena estaba arreglando unas cosas en la habitación de Lia. —Mamá, te ves como en las películas de princesas. ¿El baile es para recaudar dinero? —Sí, mi amor es para una buena causa —ment

