Fue su hijo el que me dio el número de su papá, Raúl. Lo llamé y le dije que era periodista, que había hecho una gran entrevista a una campeona de atletismo, Fátima Bazán, que me contó que ella tuvo un amorío con su padre Miguel, y que me interesaba la historia de él, envuelto en muchos romances con tantísimas mujeres. -¿Va a escribir un libro sobre mi padre?, sonrió con ironía Raúl, yo cobro mucho dinero por los derechos, mi papá era un conquistador empedernido, seducía muy fácil a las mujeres, tendrías una historia fantástica- Me sacó una gran carcajada. -No, solo es curiosidad-, le conté. No iba a decirle que él había sido mi vida pasada, porque me tomaría como a una loca. Hubo un largo e incómodo silencio. Yo tamborileaba los dedos nerviosa en el pupitre, esperando que el tipo me c

