Romper definitivamente, entonces, con Maicol fue un duro golpe para mi pobrecito corazón, pero hizo que me diera cuenta que estaba equivocada con mi forma de ser y que yo fui la mala en toda ésta historia de amor. Maicol estaba furioso y defraudado a la vez, por lo que había visto en la televisión, cuando ocurrió el incidente de Giuliano, el policía que pretendió suicidarse, y que confesó que me amaba y que habíamos sostenido un candente y tórrido romance, a escondidas. Sus amigos le habían tomado el pelo, se burlaron de él, le dijeron que yo lo traicionaba, que le ponía los cuernos, que lo trataba como a un tonto, y le convencieron que yo era una mujer pérfida, incluso la familia de mi enamorado, también intervino en nuestra convulsionada relación, y le exigieron no seguir conmigo porq

