Mi teléfono sonó en el bolsillo de mi chaqueta. Lo contesté mientras, extrañamente, el avión apagaba sus turbinas. -¿Lo lograste? -Pregunté a Kevin, al otro lado de la línea. -Sí. -Dijo, riendo. -Por poco y despega. El FBI se está encargando de los pasajeros. Y de Galloway. Asentí. -Está bien. -Ah, Alex y Carter te mandan sus felicitaciones y te dicen que hiciste un buen trabajo. -Kevin dijo el recado de mala gana, y eso me hizo reír. -Me hacen sonrojar, diles que gracias. -Reí. Kevin chasqueó la lengua. -No voy a decir eso. -Escupió, para luego colgar. Miré el teléfono y no pude evitar lanzar otra risa. ** Mis padres llegaron al aeropuerto, con Liam y Ram. Todos estábamos muriendo de frío en la pista de aterrizaje mientras veíamos como capturaban a Galloway. Los demás pasajeros e

