Un mes después del pequeño incidente con Hulk, Tony, estaba recostado en una camilla en su apartamento mirando atento el monitor del ultrasonido.
—Tu bebé de casi dos meses está creciendo sano —confirmó la doctora Palmer con una gran sonrisa, sigue alimentándote de la misma forma y descansa mucho.
—Ves —remarcó Steve acariciando su cabello—, debes descansar.
Tony rodó los ojos y cubrió su vientre plano.
—Gracias por continuar con mi seguimiento doctora.
Ella le dedicó una mirada divertida y después de despedirse, partió de la torre.
Tony, como sugirió su equipo, adaptó una pequeña habitación con el equipamiento necesario para llevar el seguimiento de su embarazo. Así mismo, después de insistir con incontables llamadas; logró que la doctora Palmer, una cirujana de un importante hospital y una amiga de la familia, llevara el registro de su avance a pesar de no ser su especialidad. Simplemente confiaba en ella por su excelente currículum.
Tony se dirigía al espacio donde trabajaba con su armadura cuando vio a Bucky, Nat y Bruce pasar frente a él hacia la salida.
— ¿A dónde van?
Sus amigos se detuvieron antes de abrir la puerta.
—El último mes ha habido una ola de matanzas a políticos importantes del país, Bruce descubrió un patrón, iremos a revisar —informó Nat con seriedad a la vez que los chicos salían del apartamento.
—Bien —respondió regresando la atención a su armadura e intentando ocultar lo mucho que deseaba acompañarlos.
Finalmente, sus amigos partieron, dejándolo solo con Steve.
—Hace mucho que no estábamos solos —murmuró su alfa atrapándolo por la cintura.
—Creo que será necesario activar de nuevo la ducha con supresores —respondió al sentir el cuerpo de su pareja desprender un calor muy similar al del celo.
—No la necesito —masculló Steve recorriendo una mano por su torso y la otra dirigiéndose hacia abajo—, solo te necesito a ti.
Las caderas de su alfa se balancearon haciendo que el hinchado m*****o se frotara contra su trasero por encima de las ropas. Normalmente el cuerpo de Tony se encendía al momento y a pesar de que estaba muy excitado, se sentía intimidado pensando en la fuerza que su pareja siempre empleaba en el sexo. Estando embarazado temía salir lastimado.
—Steve —susurró con un poco de inseguridad—, sé gentil… por el bebé.
Su pareja lo hizo girar para quedar frente a frente.
—No pienso lastimarte, ¿por qué piensas eso? —Preguntó el confundido alfa.
—Tu celo…
—No estoy en celo y no entraré en él hasta que tu aroma vuelva a ser dulce después de tener a nuestro pequeño, tranquilízate, por favor.
Steve acarició su rostro y se sintió más tranquilo. Había olvidado por completo un pequeño detalle, los alfas que tienen una pareja vinculada no afrontan un celo hasta que su omega esté disponible para procrear de nuevo. Aunque por otra parte se decepcionó un poco pues amaba tener momentos apasionantes con Steve.
*****
Nat, Bucky y Bruce; iban en el Quinjet que les había prestado Fury de último momento, pues las instrucciones habían cambiado. La persona que había asesinado a los importantes políticos se había revelado ante una gran multitud y había amenazado matarlos a todos si no se arrodillaban ante él.
— ¿Quién se cree que es? —Preguntó Bruce cuando vieron a lo lejos una luz azulada tocar el cielo.
—Es Loki —confirmó Nat con la mirada fija al frente mientras conducía la nave—, es un semidiós que al parecer vino con la intención de conquistar la tierra.
Bucky emitió un resoplido.
—No nos pagan lo suficiente como para pelear contra semidioses.
Nat y Bruce sonrieron.
—Al parecer la batalla no será tan fácil, vamos a necesitar ayuda de alguien más dominante —sugirió Nat presionando un botón de los grandes controles—. Llama a Steve Rogers.
*****
Unos pocos minutos después, una nave de Shield aterrizó en la torre Stark y el Capitán América abordó en ella, dejando a su enfurruñado omega en su habitación.
Tony no había tomado nada bien la petición de sus amigos para que su alfa fuera a ayudarles en el campo de batalla. Y sabiendo que Iron Man no resistiría la tentación de acudir también, Steve, le pidió a Jarvis monitorear al gestante y si intentaba salir del apartamento le avisara; lo cual, dejó molesto al omega quien se recostó en su cama haciendo berrinche.
Steve se sorprendió al ver a Fury en persona manejando la nave. Al preguntarle la importancia de la misión, el comandante explicó que se trataba de un problema de semidioses. Loki llegó a la tierra con la intención de gobernarla y en el momento en que sus amigos llegaron al campo de batalla arribó Thor, provocando una gran pelea que estaba destruyendo la ciudad.
Estaban a punto de llegar al lugar donde Thor peleaba con los vengadores para llevarse a su hermano, cuando uno de los motores de la nave explotó por el impacto de algo que no pudo ver. Siguiendo su entrenamiento, ambos se pusieron de pie y saltaron de la nave antes de la inminente colisión.
El Capitán América continuó su camino sin inmutarse y se acercó para imponer orden. Ambos semidioses eran alfas, el poder que despedían era muy grande, rebasaba por mucho a los alfas de rango superior. Steve se acercó expulsando su aroma territorial, a lo que ellos correspondieron de la misma forma.
—Es mejor que abandonen este planeta si no quieren problemas —sentenció con su voz alfa.
—No aprecio tu amenaza —respondió el rubio con el mismo tono amenazante—, pero tienes razón, no deberíamos estar aquí y si me ayudas a atrapar a mi hermano, prometo que te dejaremos en paz.
Steve miró al aludido quien sonreía burlonamente. Cerró los ojos por un momento poniendo atención a su entorno porque sus instintos le gritaban que algo estaba mal. Volvió a abrirlos con brusquedad y lanzó su escudo a su izquierda derrumbando a un civil que estaba sentado quejándose por sus heridas. Sus amigos hicieron un ruido de sorpresa casi al mismo instante que Loki se desvanecía. El civil tomó la forma del jadeante semidiós, Hulk, que al parecer fue el único que entendió el suceso; aprovechó el momento de duda, tomó a Loki de una pierna y lo azotó repetidas veces en el pavimento hasta dejarlo inconsciente.
—Muy inteligente alfa guerrero —halagó Thor— ¿cómo supiste que ese tipo era en verdad Loki?
El Capitán América cerró distancia entrecerrando los ojos.
—El aroma de ese sujeto era muy parecido al tuyo —reclamó todavía portándose territorial—, y al parecer tú sabías que el sujeto a tu lado era solo una ilusión, ¿quiere decir que no estabas dispuesto a entregarlo?
El alfa levantó las manos en señal de rendición.
—Es por eso que pedí su ayuda. Noble alfa de Midgard, a mí me es muy difícil distinguir cuando se trata de una ilusión o es el Loki real.
Thor volteó a ver a su inconsciente hermano y le sonrió a la gran bestia, logrando un rugido furioso en respuesta.
—Son un gran equipo de guerreros —comentó el rubio con solemnidad—, derrotaron al enemigo con gran fortaleza. Ahora, si no les importa, debo llevarlo ante mi padre para que sea juzgado.
—No —volvió a contradecir Steve tomando una postura completamente erguida y el sujeto acortó la distancia entre ellos de la misma forma—, Loki se queda aquí y será juzgado por sus crímenes como cualquier criminal.
Thor sonrió con socarronería.
—Si crees que puedes mantenerlo encerrado, por mí está bien —se burló el semidiós—, solo tengo una condición para ustedes.
— ¿Cuál es? —Preguntó Nat, Thor volteó a verla y la recorrió por completo con una mirada tan interesada que provocó que Hulk la levantara en brazos y le rugiera furioso al semidiós.
—Que me dejen mantenerme cerca de ustedes para cuidar que Loki no los mate —mencionó el sonriente rubio estirando su mano para atraer su martillo.
—Supongo que serás bienvenido en las instalaciones de Shield donde podrás mantenerte cerca de tu hermano —declaró Steve con dureza.
—Bien —farfulló el alfa Fury disgustado—, pero me llevaré el Quinjet que le presté a Nat. Regresen a pie a la torre Stark.
Los vengadores comenzaron a reclamar, pero Fury solo le indicó a Thor que lo siguiera tras sus agentes quienes ya llevaban a Loki, el séquito de Fury abordó la nave y se fueron sin ellos.
— ¿Ahora cómo demonios regresaremos? —Preguntó Bucky pateando una piedra.
—Hulk cargarlos —sugirió la bestia aferrando más cerca de Nat y frotando la enorme cabeza contra el pequeño cuerpo de su alfa.
—No —contradijo Steve—, le llamaré a Tony para que venga por nosotros.
Hulk se acercó a él con brusquedad y de una patada lo hizo volar por los aires.
— ¡No! —Gritó la iracunda bestia— ¡Omega no salir de su resguardo!
Steve aterrizó a varios metros de ellos sintiéndose confundido y muy adolorido, el pie de Hulk lo había golpeado de lleno en el estómago dejándolo sin aliento. Al voltear a verlo, la bestia ya había cargado sobre los hombros a sus alfas y corría a toda velocidad en su dirección. Intentó ponerse de pie y alejarse, aunque seguía sin poder respirar. Hulk lo levantó del piso por la cintura y corrió por las calles de Nueva York.
—Recuerda no trepar por los edificios —escuchó a Bucky pedir—, no quieres que tu omega favorito gaste más en reparaciones.
Hulk asintió con un gruñido sin disminuir su velocidad.
Esa era la forma más extraña en la que había vuelto a casa y seguramente cuando se lo contara a Tony, se iba a desternillar de risa. Al menos ya tenía un buen pretexto para contentar a su encaprichado omega.