−¡Qué suerte que estemos aquí juntos! −dice Madeleine sonriente. −Bueno no creo que aquellos dos se fueran a separar −rie Antonio. −Tienes razón. Las relaciones son tan complicadas, ¿por qué no simplemente dejan a sus parejas y huyen de todo para estar juntos? Al final uno mismo es quien se ancla a lugares o personas que no debe. ¡Qué manía de complicarse la vida! −¿Las relaciones del sexo opuesto o todas en general? –pregunta Antonio con una sonrisa pícara. Se miran y no pueden aguantarse las carcajadas, los dos saben exactamente de qué estan hablando. –Creo que todas en general –afirma Madeleine. −Dejemos de hablar y prestemos atención, puede haber una trampa preparada en cualquier lugar –dice Antonio, recobrando la compostura. Pone los ojos alertas, para el resto del camino. E

