En silencio subimos al departamento y aunque quiero que Con se vaya, sé que no lo hará por las buenas. Y no quiero exponer a Greta a una situación desagradable. Ella tiene curiosidad. Puedo verlo en su rostro. No está acostumbrada a que un hombre nos haga compañía. Albert es lo más cercano y nunca le he dado pie para que piense que estoy interesada. Abro la puerta del departamento que tiene doble seguro debido a los últimos robos que han sucedido desde hace un par de meses. Dejo entrar a Greta antes de detenerme y mirar a Con. —Ya estamos en casa, gracias por acompañarnos, adiós. —¿Que parte de ni lo sueñes no entendiste? —Con —suspiro —No hagas esto más difícil. —Te lo hago difícil, ¿En serio? Da un paso al frente e invade mi espacio personal. Sé que busca intimidarme, pero no

