Caminábamos por el pasillo principal de la academia, las flores estaban mojadas por el rocío, los pasos de Jeremy resonaban como un eco lejano. –¿Tienes frío? –Tranquilo. Estoy bien.. Jeremy iba a mi lado, con las manos en los bolsillos, su mirada fija en el suelo. De vez en cuando me lanzaba una mirada rápida, como si quisiera asegurarse de que seguía ahí. Me hizo sonreír, cuando giraba para verlo. El veía en otra dirección —Hueles a Marcello… y también a Stef— dijo de pronto, con una voz que pretendía sonar normal. Pero sé quebró al final Me detuve, sorprendida. Olí la camisa —¿Sí? Jeremy soltó una risa breve, casi burlona. —Tu aroma está bajito— dijo serio Asentí, —Bueno, me di un baño en el baño de ellos. –¿Y tu habitación? –Esta ahí donde siempre. Incluso me dijo s

