Desdichado se sintió el corazón de Maite porque creyó, que Matías solo se había burlado de ella. Pero cuando vio las noticia se levantó lentamente. —¿Sucede algo hermosa? —Si, ese hombre es… es mi tío Dejó de mirar las noticias y se dirigió hasta el hospital nombrado, Darly pagó la cuenta y fue tras de ella, subieron a un taxi y en media hora llegaron al hospital. Para ese entonces Erika ya había despertado y estaba abrazada a su padre, la felicidad no cabía en su corazón, era un sueño, un sueño del cuál no quería despertar. —¿Y Matías?— inquirió nerviosa —Matías aún está siendo operado, una bala cayó sobre su hombro, están extrayendo la bala—explicó Adrián Eso reconfortó el corazón de Maite, al menos sabía que su gran amor no la había dejado plantada. Esperó varias horas hasta q

