Capítulo veinte: Bienvenida al Infierno Brandon Hell La miro, aprieto la mandíbula y la vuelvo a mirar. Cuando pienso que no puede ser más atrevida, me sale con esto... ¡Joder! ¡Y desnuda! Me está tentando, pero no pienso acceder a sus deseos fantasiosos. Yo no pongo una pistola en sus manos ni muerto. Sé cómo va a terminar esta historia y no cometeré el mismo error dos veces. —¿Quieres que te enseñe a defenderte? —inquiero a lo cual ella reafirma con un asentimiento de cabeza y entonces, dejo escapar una sonora carcajada—. ¿Sabes? En un principio pensé que te hacías la loca... pero ahora veo que no finges. Estás de remate. —Habló el psicópata pervertido acosador —masculla enfurruñada—. ¿Lo vas a hacer o no? —Esa pregunta está de más, ¿no crees? —me levanto para vestirme bajo su a

