Aunque comprendía un poco lo que ocurría, no paraba de sentirme triste y estar confundida por la manera en la que mi padre reaccionaba, le amaba igual, nada había cambiado, pero el hecho de que estaría alejada de mamá me generaba tristeza. Habiéndome alejado de ambos, comenzaba a sentir miedo, sobre todo porque la noche empezaba a caer, en medio de esa angustia la presencia de Emmet se hacía presente. —Pequeña Isa, ¿qué ocurre? ¿Porque te has apartado de tus padres? Ambos están preocupados. —Estoy muy triste, papá quiere apartarme de mamá y yo no quiero eso, siempre añore que ambos permanecieran juntos, pero eso es algo imposible. —¿Quieres que ambos estén nuevamente juntos? —Seria increíble, algunos de mis compañeros viven con sus dos padres, pero… en mi caso ya no sucede. —Pequeña

