Carlos se siente sorprendido con el cambio de actitud de su esposa, no entiende nada, hace poco rehuía a su contacto y ahora le habla como antes y hasta le dice que lo quiere cuidar, eso es algo confuso, le gusta pero no le parece una actitud “adecuada” para una mujer que ha pasado por un episodio de abuso como ella, intenta llevarla bien pero se siente confundido, aunque debe confesar que le gusta recuperar a la mujer dulce, cariñosa y atenta que no veía desde que se separaron hace años. Mónica por su parte camina nerviosa a la habitación de Emiliano recordando lo sucedido horas antes, toma aire al abrir la puerta y enciende las luces con un poco de nerviosismo, quiere gritar para que Carlos la acompañe, pero también le parece un poco patético no poder estar en su casa con tranquilidad y

