-¿Y qué? - la corta al verla palidecer - puedo entender que no quieras un hijo cuando no sabes quien es el padre, pero - resopla - ¿qué fue lo que pasó exactamente?. Y no me digas que solo te vio… - reniega - que hizo eso; porque te conozco y podría jurar que hay algo más. -No hay nada más, no veas cosas donde no las hay - responde nerviosa - ¿cómo quieres que me sienta cuando acabo de pasar por uno de los momentos más espantosos de mi vida, y como tú mismo me dijiste, es como un dejavu. No acabamos de celebrar nuestra luna de miel cuando Lorenzo - traga saliva - sinceramente, me siento como una prostituta - Carlos la mira espantado - sé que no debería ser así, eres mi esposo y por eso te digo lo que siento a ti, si no eres tú mi confidente entonces ¿quien?. -Tienes razón, y no sabes cua

