Capitulo 59

1885 Words

Ainoha ​Me desperté antes que Maximiliano, un raro privilegio en esta vida donde él siempre parece estar tres pasos por delante de todo eran las primeras horas de la mañana y la luz todavía no lograba atravesar del todo las cortinas de seda. El silencio en nuestra suite era espeso, casi sólido, garantizado por las capas de acero, cristales blindados y tecnología de punta que convertían nuestra alcoba en el lugar más seguro del continente. Han pasado dos semanas desde el ataque y hoy, por fin, el miedo que me apretaba el pecho se había transformado en una certeza: mientras estuviera al lado de este hombre, nada malo podría alcanzarnos. ​Me deslicé fuera de la cama con cuidado Maximiliano dormía de espaldas, su torso musculoso subiendo y bajando con una respiración rítmica y tranquila.

Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD