CAPÍTULO XIX

1061 Words

Edimburgo, 2018.  Eyleen.  Me acomodé entre las almohadas y me cubrí la mitad del cuerpo con una manta, mientras lloro en silencio, escondiendo cuán destrozada me encuentro por todo. Es agridulce revivir imágenes de lo que tuve que soportar, recordar esos momentos donde gritaba pidiendo ayuda, es rememorar una parte de mi vida que me la arrebataron, rompiendo cada pedazo de mí.  ¡Me siento indignada conmigo misma por permitir que vivieran un infierno! Ahora puedo entender a cada mujer que sufre de agresión. Que tiene que guardarse todo ese dolor por el bienestar de su familia y que maquilla sus cicatrices con intenciones de fingir una vida feliz.  ¡Que tontas somos al dejar que nos humillen y menosprecien! A veces me pongo a analizar todo lo que permití y lloré de impotencia por no hab

Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD