Capitulo 23

1566 Words
A veces la vida es cruel, pero hay que encontrarle el lado bueno. Pov Louise Connelly. Han pasado dos semanas desde que llegue de nuevo a casa de mis abuelitos y que mi papito se fue para Dublín. No hemos tenido noticias de él, asi que me la he pasado muy bien con ellos. Sin embargo, mi abuelita hoy amaneció extraña y me dijo que debo de ir a visitar a mi papito en Dublín y no me quedó de otra, puede que viera a Shannon y eso sería super. Cuando llegué al aeropuerto de Dublín, el tito Lauren me fue a recibir. —¡Tito Lauren! —Hola mi precioso ángel, veo que vienes de buen ánimo. —Ajá, estoy feliz de estar aquí. El tito Lauren toma mi maleta y le agradece a la señorita que se encargó de mí en el avión, nos subimos al auto y le pedí ir directo a la oficina de mi papito. Lo quería sorprender y puede que él no sea el mejor dando afecto, pero así y todo lo quiero. Al llegar al edificio de la constructora y en el momento que el tito Lauren detuvo el auto salí corriendo y me subí al ascensor. Algo me dijo, pero no lo escuché, iba demaciado emocionada de ver a mi papito y cuando el ascensor abre las puertas en su piso lo vi con alguien discutiendo y como yo tenía ganas de abrazarlo corrí hacia él, pero su recibimiento no fue lo que yo me esperaba. —LOUISE ¿QUÉ HACES ACÁ? Lauren, te he dicho que no me interrumpan cuando estoy trabajando ¿por qué no la llevaste a mi casa? Saben qué, mejor váyanse, tengo muchas cosas por hacer ¡Dios! quiero matar a mi madre. No me aguanté y salí corriendo con lágrimas en los ojos, no sé a dónde voy, pero lejos de él puede que sea mejor. Definitivamente es cierto lo que decía Lionetta, parece que mejor soy una huérfana a tener un papá como este. En mi loca huida choco con algo o más bien con alguien y dios sentí que por fin algo bueno me pasaría después de escuchar como me gritó mi papito, era mi salvadora, mi amiga Shannon, quien al verme me alza y me consuela. —¿Louise? Cariño, abre tus ojitos. —¡Shannon! —Cuéntame hermosa ¿Por qué lloras? —M … m … mi papito – digo sollozando —¿Qué te hizo ese hijo de…? Perdón, ¿qué te hizo ahora tu papá? —Me gritó y me dijo que me fuera ¿por qué es así conmigo Shannon?– le digo, mientras me seco mis lagrimas con el pañuelo desechable que me ha dado. —LOUISE – escuchamos a mi papito gritar y a mí se me paran los pelos, cubro mi rostro y vuelvo a llorar. —¡Diosito que no me encuentre aquí! —Tranquila cariño, de él me encargo yo. Mi papito se queda anonadado por como habló Shannon y el trato amoroso que ella sí me da, nos mira molesto y me habla duro. —Louise deja de interrumpir a la señorita Dumas en su trabajo. —Para mi Louise no es una interrupción, a diferencia de lo que usted cree Arquitecto Connelly – le responde Shannon, con un tono de voz muy diferente al que todas las mujeres usan cuando le hablan a mi papito. Bueno, ella siempre le respondía así, lo vi ese día en el viaje a Londres. —Señorita Dumas, como yo eduque a MI HIJA es MI PROBLEMA, no el suyo – le refuta subiendo su tono de voz, mi papito a Shannon. —Arquitecto, si tanto le molesta que la pequeña este aquí y en su oficina, pues déjela conmigo, ella me puede hacer compañía mientras trabajo. Además, esta hermosura no me incomoda para nada – se lo vuelve a repetir, con una calma que mi papito se nota frustrado y yo estoy más que feliz. —Es una oficina, señorita Dumas. —Y usted la utiliza como cuarto de hotel, no veo la diferencia ¿o es porque no quiere que la niña se entere? —ESO FUE SOLO UNA VEZ Y POR TU CULPA TERMINÓ MAL. —¿POR MI CULPA? — Shannon se levanta y me deja en el sofá para encararlo—YO NO TENGO NADA QUE VER CON SUS —mueve sus manos de una forma extraña— COSAS. —¿Podrían dejar de gritar los dos? Después de que entrara el tiito Lauren, mi papito, a duras penas, terminó aceptando de muy mala gana que mientras esté en Dublín permanezca con él, el tiito lauren le dijo que él no podía encargarse todos los días de mí, pero que prometía ayudarlo o buscar una niñera, pero Shannon insistió que me podía quedar con ella en su lugar de trabajo. Shannon 1- Papi 0 digo para mis adentros Pero era una gran batalla la que habíamos ganado, mientras que él se dedica a trabajar yo me quedo con Shannon haciendo dibujos y cosas entretenidas, para luego volver a casa y dormir como tronco, pues llego tan cansada que por suerte me alcanzo a comer lo que sea que me dé de comer mi papi. Y así pasan mis días y ya llevamos un mes, Uno de esos días le pregunté a Shannon , si le podía decir Shanny y ella me dijo que si, que para eso éramos amigas. Otra cosa que había notado es que el otro día, mientras que estaba en la oficina de mi papi con Shanny, es que por más que mi papito y ella se llevaran un poco duro, él la ve con unos ojos diferentes, díganme loca, pero hay algo ahí. Además, que un día que estaba lloviendo muy fuerte y cayo un trueno lo fui a buscar a su habitación y lo escuche mencionar su nombre en sueños; y como yo se que mi abuelita ha hecho de todo para que mi papito encuentre de nuevo el amor y que yo necesito una mamá, pero no quiero a cualquiera como mamá, me he propuesto el juntar a mi papito con Shanny. Es por eso que ahora estoy escondida en la oficina de Shanny ocupando su teléfono. —Residencia de los Connelly. —George, soy Louise ¿Está mi abuelita? Perdón, hola George. —Señorita Louise, es un placer escucharla, deme un minuto y la comunico con su abuela. —Muchas gracias, George. Espero pacientemente hasta que escucho la dulce voz de mi abuelita. —Mi ángel ¿Estás bien? ¿Por qué me llamas a estas horas? —Hola mi hermosa abuelita, perdón por llamar así, pero te tengo una super noticia. —Cuéntame, cariño, no me dejes en ascuas. Comienzo a contarle lo que me ha pasado estás semanas en Dublín y de como mi papito mira a Shanny. Además, de que siento que ellos dos serían una linda pareja. —Ya veo, pero estás súper segura de esto ¿no. —Segurísima, por eso es que te llamé, necesito idear algo para que ellos estén juntos. —Eso me gusta, cariño y si piensas que esa chica es la indicada, te voy a apoyar. Comenzamos a urdir el mejor plan para unir a esos dos y nos dimos un plazo máximo de seis meses ¿Y por qué seis meses se preguntarán? Simple, en dos meses estoy de cumpleaños y para rematarla debía estar inscrita en algún colegio o instituto, aunque sabía por fuentes muy fiables que de Le Rosey habían estado insistiendo para que volviera. ¡Ja! Qué se queden sentados esperando nomás. Unos pasos se escucharon el pasillo y ya sabía quién era, asi que me despedí de mi abuelita para volver a mi pose de niña buena. —Abuelita, te tengo que cortar. —Definitivamente para tu cumpleaños te regalaré un celular. —Definitivamente, lo acepto feliz. —Te amo, mi angelito. —Y Yo a ti, abuelita. Corto la llamada y borro las evidencias, dejo el celular en el escritorio y me siento en la mesita a seguir con mis dibujos. —¿Qué haces preciosa? —Estaba dibujando unas flores ¿Cómo te fue en la reunión con papá? —Más o menos, puedes venir aquí cariño que tengo que conversar algo contigo, Louise. —¿Te despidió? —pregunté angustiada. —No, no, no, cariño, no es eso—respiré aliviada, pero no me gustaba la cara de Shanny, se notaba afligida—. Lo que pasa, Louise es que debo viajar a Nueva York para el traspaso de mando de tu padrino y no podré ayudar a tu papá cuidándote. —Pero eso no es problema, recuerda que mi padrino prometió que yo estaría allí, él me lo dijo. —Tienes razón, eso se me había olvidado. —No te preocupes, yo hablaré con mi papito. —¡No! Deja que eso lo solucione yo. —¿Segura? —Sí, segura. Por ahora, sigue dibujando mientras yo veo unos papeles y luego hablaremos con tu papá. Diantres, necesitaba mover las piezas de mi tablero, mi papito debía aceptar viajar, pero lo más importante es que debía viajar con Shanny como su novia. ------------------------------ Copyright © 2025 P. H. Muñoz y Valarch Publishing Todos los derechos reservados. Obra protegida por Safe Creative
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD