Capítulo 22

1539 Words
Soy Louise p2. Pov Louise Connelly Mi papito está sumamente molesto, ni siquiera se ha querido sentar desde que llegó y mi padrino está por las mismas, aunque de vez en cuando me mira y guiña su ojo, como para darme ánimos... —Directora Winter, ustedes siempre dicen que velan por la integridad de sus estudiantes ¿es así como lo demuestran? – dice mi papito y juro que ya se va a lanzar en contra de la directora y eso no me gusta, la señora será ciega y sorda, pero no es mala. —Señor Connelly, le juro que yo no tenia conocimiento de que su hija estaba siendo víctima de Bulling por parte de sus compañeros – Ven, les dije que no era mala, su tono de voz ahora es más suave, como intentando apasiguar las aguas. —Directora Winter, eso deja mucho que desear de esta institución – comenta mi padrino apoyado por su esposa. —¿Y así cree usted que es justo que la hoja escolar de mi hija se vea manchada por una expulsión? – pregunta mi papito y ya está verde de la furia que se guarda. Cuando la directora le va a responder, mi papito no la deja hablar y le dice que antes de que me expulsen, él me retira de este instituto y diosito es mi testigo, esto es acabo de mundo. —Louise, nos vamos de este maldito lugar – dice mi papito con un tono de voz que no admite un no por respuesta, la directora, casi que le suplica que nos quedemos y hasta yo lo haría, de verdad que me gusta mi instituto, pero mi papito está negado, lo escucho discutir y mi padrino le secunda, pero lo que me deja helada es el grito que el papá de Lionetta lanza de la nada. —¡Lionetta, ofrécele disculpas a la niña!— Ella me mira con odio y yo no quiero que me ofrezca disculpas y parece que ella lo entiende por que le dice que no hace falta porque las disculpas se ofrecen de corazón no obligadas y que le enseñe buenos modale a su hija porque eso no se aprende en el instituto, sino que en casa. —Louise, mi amor, vamos por tus cosas – Shannon, que lindo nombre tiene ella, me cae tan bien. Es primera vez que alguien me defiende sin conocerme y peor aún, tratandola como la traté, porque vamos, que una niña se te suba a los brazos y te diga mamá es raro ¿no? pero ella lo hizo y me está dando la confianza de seguir haciéndolo. Al momento de entrar a mi habitación tanto Shannon y Savannah miran todo extrañadas, las dejo que se sienten en mi cama y busco en mi ropero mi maleta. Mientras que me ayudan a empacar, vuelvo a pedirle disculpas a Shannon por haberle dicho mamá de la nada y ella me dice que no hay problema que podemos ser amigas, y yo acepto. La esposa de mi padrino se hace la molesta por no ser ella a la que me lanzara y Shannon le dice que si está loca, que ella está embarazada y mi padrino James la mataría si no se cuida. y me propone lo mismo que Shanno, quien me dice que le puedo decir Vannah como todos le dicen, y que cuando me sienta cómoda le puedo decir tía, a lo cual le digo que gracias. Las tres nos reímos como locas y yo estoy emocionada porque tendré un primito o primita. Savannah me cuenta que podré conocer a más familiares nuevos cuando vaya a Nueva York y eso me pone muy feliz, pero lo que me impresiona más es que mi papito, que está con mi padrino en la entrada de mi habitación.. —Podríamos viajar después que terminemos el papeleo y cuando asumas como Ceo de la empresa ¿Te parece James? —No veo inconveniente, de hecho me parece genial, apoyo la moción y a tí ¿qqué te parece pequeña Leprechaun? —Padrino ¿es que jamás podrás olvidarlo? —Obviamente que no, mos Ferragamano quedaron inservibles. —¿Podemos irnos ya de aquí? Hogwarts es una alpargata al lado de este lugar. Y ahí es que entiendo porque ellas veían tan extraño mi instituto, pero no era tan malo, había algunas cosas buenas, como la profesora Dexter y el campo de juego, pero lo demás era para olvidarlo. Una vez que recogimos mis cosas, salimos rumbo al aeropuerto, para tomar el avión privado que tiene mi padrino, el cual nos llevaría a Londres donde nos quedaríamos mi papito, mi salvadora y yo, pues mi padrino y mi amiga Vannah seguirían con otro vuelo directo para Nueva York. Aunque mi papito había dicho que volveríamos a Dublín, lo que hizo que mi corazón brincara de felicidad, pues dijo "volveremos" y eso me incluía. Al fin y al cabo esto que había pasado no era tan malo ¿no? Pero no podía cantar victoria tan rápido, porque justo en ese momento alguien llama a mi papito y él pone esa cara que da miedo, mi padrino y las chicas reviran los ojos y yo me quedo de pie esperando a que termine. —Cariño, ven, subamos y esperemos a tu papá en el avión. Le hago caso y subo con ellos, me instalan en uno de los asientos y una amable señorita me ofrece algo de comer y beber, pero tengo tan apretadito mi estómago que niego, cuando Shannon se iba a sentar junto a mí apareció mi papito y me empieza a hablar de que me tendré que acostumbrar a no ir al colegio mientras que él me consigue un nuevo internado, yo solo asiento con lágrimas en mis ojos y miro hacia la ventana. Esa llamada algo había hecho con mi papito, porque ahora estaba muy molesto. —De verdad que yo no quería esto— digo bajito, mientras limpio mis lágrimas. —Aaron no seas tan intransigente – le dice mi padrino a mi papito. —Tu no entiendes, James – le responde y mira a todos con cara de odio, pero si estaba tan bien antes. Diosito ¿qué he hecho?... —Nos veremos pronto mi pequeña Leprechaun – me dice mi padrino cuando ya estamos pronto a aterrizar en Londres. —Te quiero mucho padrino, me saludas al tío James y a mi padrino Chris – le digo a mi padrino, mientras me da un gran abrazo al igual que Vannah. Una vez que el avión aterriza volvemos a abrazarnos con la promesa de que iré a verlos a Nueva York y Shannon dice algo que me preocupa. —Si sobrevivo al incordio de tu padre, por su pusto que no me puede perder ese magno evento. ¿Será que no se soportan? pero si se ven tan bien juntos, debía usar mis super poderes de hija y alivianarle la carga a Shannon. —Te prometo que te ayudaré, Shanny, aunque no lo creas algo conozco a mi papá y te lo aseguro, es un dulcito, agrio, pero dulcito— y no miento, mi papito puede ser todo lo que digan, pero yo sé que es bueno. Cuando llegamos a Londres mi papito deja a Shannon en las oficinas de su empresa y a mi me lleva a la casa de mis abuelitos, quienes como siempre me reciben con mucho amor. —Mi princesa ¿qué fue lo que pasó? —pregunta mí abuelita Diana y es ahí que me suelto y les empiezo a contar como paso todo, en medio de un llanto que no logro detener. Al día siguiente de aterrizar en Londres, mi papá nos dice en el desayuno que el tiene que irse a Dublín para hacerse cargo de la empresa de mi tío James, cuestión que molestó a mi abuelita y se armó la tercera guerra mundial en colores, full HD, ULTRA K y toda esa parafernalia. —AARON CONNELLY ¿Cómo es eso de que te vas? ¿Y Louise? – le increpa mi abuelita molesta a mi papito y él con toda la paciencia que ya no tiene le responde. —Mamá, debes de entender; yo ya tenia una responsabilidad adquirida con la empresa de los O’Connor. No veo cuál es el problema. —Esa responsabilidad tiene mucho menos tiempo que la que tienes con tu hija. —Diana, déjalo por favor no discutan frente a Louise – interviene mi abuelito Travis, pero parece que mi abuelita no le hará caso a nadie. —Amor, es que Louise también es su responsabilidad y él debe de hacerse cargo de ella, eso ya lo conversamos, Travis. Así que yo tampoco veo ningún problema—menciona mi abuelita. —Mi vida, te entiendo y sé que es así, pero él aún no sabe nada de Louise ¿no sería mejor que nuestra nietecita se quede unos días con nosotros? Mi abuelita lo acepta de mala gana y mi papito se va, dándome un simple adiós, sin un beso o un abrazo de despedida. ------------------------------ Copyright © 2025 P. H. Muñoz y Valarch Publishing Todos los derechos reservados. Obra protegida por Safe Creative
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