Capitulo 11

1614 Words
Mi nuevo amor Estamos por cumplir cinco meses de matrimonio y hoy quería hacer algo distinto con mi ninfa. Desde hace unos días que la noto un tanto extraña, duerme poco, anda irascible y varias veces la he escuchado llorando. He tratado de saber que es lo que la tiene así pero Rosy no me dice nada. Es por eso que la voy a invitar a almorzar al restaurante de Marcus, un buen amigo que tenemos con los chicos. —mi ninfa. —¿Si amor? —¿Qué te parece si hoy después de clases salimos a hacer un picnic como los que hacíamos antes? —No creo que sea una buena idea, Aaron, no estoy de muy buen ánimo el día de hoy— me dice, mientras sale del baño, ya llevaba media hora ahí y me estaba impacientando. —Amor, si te sientes mal sería mejor que fuéramos a ver al doctor Kon, él te puede atender de inmediato. —¡No estoy enferma!— me grita— . Lo siento amor, es que aún no puedo creer que mi mamá me haya tratado así y ni siquiera quiera vernos desde que le dijimos de nuestro matrimonio. Y de la nada, nuevamente se pone a llorar, me acerco a ella tratando de consolarla diciéndole que la entiendo, pero que ahora somos nosotros dos contra el mundo y que mire el lado positivo de las cosas, que es que mi familia si la quieren, pero eso la hizo llorar aún más y la veo sacar del bolsillo de su pantalón una prueba de embarazo. —Aaron, estoy embarazada… No sé quefue lo que me pasó pero lo que me dijo me dejó en shock. Estoy embarazada, era lo único que se mantenía en mis pensamientos, después de salir corriendo de nuestro pequeño piso. Es que no sabía qué hacer, era demasiado pronto y antes de ponerme a reclamar su descuido preferí salir huyendo. No es que un hijo me incomode, pero hace nada que les habíamos dicho a nuestros padres de nuestro matrimonio y debo decir que la actitud de su madre dejó mucho que desear. En cambio, la mía fue todo lo contrario de lo que pensé, no podía creer que la acogiera tan fácil y sin ningún problema. Comencé a caminar por las calles de nuestro barrio, hasta que llegué al bar donde nos reuníamos con los chicos. Entré con cara de derrotado para encontrarme con mis tres mosqueteros favoritos. —¿Y esa cara pimpollito?— me dice Chris, cuándo me desparramo en la silla libre. —Algo debiste de hacerle a Rosy, porque no puedo creer que estés aquí sin ella y a estas horas—Ese era James y como me conocía este sujeto ¿no? —Déjenlo hablar, que creo que tiene un serio problema. —¡Duncan! —le reclaman esos dos y yo niego como dando a entender que no quiero hablar. —Mejor pídanme una cerveza, necesito pensar. —¿Y crees que con una cerveza lo podrás hacer mejor? —Por lo menos me servirá para bajar la molestia que siento, James. Duncan, como el buen amigo que es, se levantó y fue a la barra, mientras los hermanitos del demonio me miraban frustrados, en eso sonó el teléfono de James y se levantó a hablar. —Bien, ya que se fue el señor conciencia me vas a decir ¿qué te pasa? —Estoy mal, hermano, muy mal. —¿Te peleaste con Rosy?—pregunta Duncan, entregándome la botella de cerveza. —Pues sí, pero no—digo y los dos me miran sin entender. —¿Nos explicas? —Es que Rosy está embarazada…—digo y ambos esbozan una gran sonrisa. —Pero hermano, eso es genial, ¡Felicidades! —Es que es un gran problema, Chris, ¿no crees que es muy pronto? y la verdad es que no sé cómo ser papá. Ademas, ese bebé nos podría estancar en nuestras carreras, ya de por sí con esto Rosy deberá suspender para preocuparse de ello y yo recién es que estoy por empezar a trabajar en la oficina de Londres —¿Estás loco?— me grita James, mientras llegando junto a nosotros y los otros dos lo miran asustados—. Ambos sabían de las consecuencias de estar juntos y decidieron casarse, no me vengas con eso de que no estás preparado para ser padre ¿Crees que ella si lo está? Y para peor, ¡La dejaste sola en este momento que más te necesita! ¡Eres un verdadero imbécil! —En eso James tiene razón, hermano— le sigue Duncan—. Ambos pueden seguir estudiando y preparándose para darle un gran futuro a ese bebé que viene en camino y para qué te haces tanto drama si siempre nos tendrán a nosotros. —Pues estos dos tienen razón, mi pimpollito, recuerda que somos TODOS PARA UNO Y UNO PARA TODOS. Luego de unas cuantas cervezas y de haberme desahogado con mis hermanos decido volver a casa, hago el mismo camino, pero a la inversa, mientras que en mi cabeza me empiezo a imaginar a una pequeña niña idéntica a mi Rosy o un pequeño idéntico a mí, con ciertos rasgos de mi ninfa quien me dice papá. —¡POR DIOS, VOY A SER PAPÁ! Corro hasta nuestra casa y cuando llego a nuestro piso, me encuentro a mi Ninfa sentada en el sofá de la sala y llorando y eso me duele, pues siento que cada lágrima de Rosy es una puñalada en mi corazón por hacerla sufrir de esa manera. Me acerco con cautela y luego arrodillo frente a ella. —Perdóname, pero esto me tomó por sorpresa, mi ninfa. Además, que lo primero que se me vino a la cabeza fue lo que dirá tu mamá cuando lo sepa. — No te preocupes yo también estoy sorprendida y asustada, pero este bebé llegó para que crezcamos como familia y eso siempre se lo agradeceré al cielo... Ese mismo día, llamé al doctor Kon quién amablemente nos dio un sobre cupi en su agenda. Cuando llegamos a su consulta, ambos estábamos muy nerviosos y creo que ya estaba sintiendo los problemas del embarazo porque tenía unas ganas enormes de vomitar. —¿Aaron? —Hola doctor Kon. —Es bueno verte, muchacho, pero pasen, pasen que los voy a atender de inmediato. Entramos a su consulta y el doctor Kon nos empezó a preguntar el por qué estábamos ahí. Mi ninfa le explicó que tenía un retraso de dos semanas y que se había hecho una prueba casera de embarazo y había salido positiva. —Llamaré a mi asistente, deberemos hacerte algunos exámenes y pediré el ecosonograma ¿Denme un minuto? —Claro doctor—le responde mi ninfa un tanto sonrojada —Aprovecha de cambiarte en el baño, Rosemary. Ahí hay batas y todo lo que necesitas. —Sí, doctor. Mi hermosa ninfa se mete en el baño y yo comienzo a pasearme en el lugar, para cuando sale de ahí, el doctor Kon entra con una enfermera y una máquina, le pide a mi ninfa que se recueste en la camilla y la enfermera procede a sacarle una muestra de sangre. —Mientras llegan los resultados te haremos una eco transvaginal, si por el tiempo que dices que tienes de retraso lo más probable es que sea un embarazo de corto tiempo. —Lo entendemos doctor ¿Ciero amor? Yo estaba mirando por la ventana pues me dan pánico las agujas y sentía mi estómago apretado. —Sí, sí, amor, todo lo que tu digas, tú sabes más de eso. —Pues siéntate al lado de tu mujer y deja de hacer esas caras, ya Luna salió con la muestra de sangre. —Perdón— Es lo único que me atrevo a decir y me siento al lado de mi ninfa y ella instintivamente me toma la mano. Cuando el doctor Kon saca la sonda que mas parece un pene largo al que le coloca un condón yo pierdo el aire que está en mis pulmones y mi ninfa se ríe de mí. —Tranquilo, amor solo será por esta vez. —Hágalo pronto doctor, que eso me pone nervioso. —Comencemos entonces. El doctor comienza aa hacer el examen y mientras mueve esa cosa ahí abajo aparece en una pantalla una sombra que no entiendo qué será. —En efecto, Rosemary estas embarazada, por el tamaño y la forma del feto tienes al rededor de 9 semanas de embarazo ¡Felicidades, muchachos! Aaron, tu madre se volverá loca cuando lo sepa... Una semana después, nos encontramos en Dublín dándole la noticia a mis padres y como dijo el doctor Kon, mi mamá está eufórica si ya hasta ha pensado en reacondicionar un cuarto para el bebé cuando se quede con ellos. Ese día, al igual que en el que supimos de nuestro embarazo ha sido uno de los más maravillosos del mundo y agradezco a dios por tener unos padres tan buenos y amorosos junto a mí. En el caso de la mamá de mi ninfa la cosa no ha sido mejor, de verdad que trato de entender a la señora Alba, pero ella no me lo hace fácil y menos a mi pobre Rosy, pero eso ya no importaba, lo más importante era que nuestro bebé crecía fuerte y grande en el vientre de mi amada y yo haría todo lo posible para que ambos fuesen felices. ------------------------------ Copyright © 2025 P. H. Muñoz y Valarch Publishing Todos los derechos reservados. Obra protegida por Safe Creative
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD