CAPÍTULO 5
León aterrado por la inesperada aparición del extraño sujeto solamente tuvo tiempo para cerrar sus ojos fuertemente esperando el impacto, pero solamente recibió varios chorros de pintura de color azul que dañó por completo su elegante y costoso traje plateado, la pistola solo aparentaba ser real, pero era de agua y el hombre de capucha solamente quería llevar un mensaje.
- ¡mientras ustedes celebran tener tanto dinero, en el pueblo hay personas que mueren de hambre!
Y tú León Maveric, eres el peor de todos, fingiendo que eres bueno cuando en tu corazón llevas la maldad de los Maveric- fue lo que alcanzó a decir aquel extraño hombre antes de que seguridad lo sacaran de la fiesta a golpes.
-¿estás bien León?- era lo que todos le preguntaban a León Maveric quien continuaba impactado por lo que había sucedido.
-¡si!. . . ¡si! Esta bien no se preocupen solo es pintura en mi traje- dijo León aún tembloroso.
- pero que descuido de la seguridad, pudieron haber matado a alguien hoy en esta casa, ya mismo iré a despedir a todos esos incompetentes- dijo el Alcalde Casseta muy molesto.
-¡ no se preocupes alcalde, ellos no tienen la culpa, además gracias a Dios solo fue un susto. Por favor continúen la celebración- dijo León tratando de calmar el ambiente.
León se dirigió a uno de los baños de caballeros para intentar limpiar su traje pero fue absurdo, estaba completamente estropeado, así que decidió marcharse a su hogar ya que la fiesta para él había terminado, pero en su cabeza solo retumbaba el eco de las palabras dichas por aquel sujeto que lo había atacado. ¿será verdad que llevo la maldad de mi familia en mis venas?, ¿pero. . . si yo sería incapaz de hacerle daño a una persona?, era las preguntas que se hacía León Maveric a sí mismo. mientras se dirigía hacía su limusina para retornar a su casa.
Las cosas más bonitas de nuestras vidas llegan repentinamente, cuando menos las buscamos, es como si Dios escogiera el momento más indicado para cambiar nuestras existencia, pero premiarnos por algo que hayamos hecho bien y a León Maveric ese noche, esa extraña energía que rige el universo y al que muchos llaman "Dios" le tenía preparada una sorpresa que cambiaría su vida de manera definitiva.
León estaba por entrar a su lujoso carruaje cuando de manera repentina escuchó a alguien caer a una de las piscinas del club, al levantar la mirada, León pudo observar que aquella persona se estaba ahogando, y como el mejor de los salvavidas, León corrió muy rápido para lanzarse de forma heroíca dentro de aquella alberca y nadando pudo llegar a la persona que estaba en aprietos, tomándola de la cintura pudo sacarla de allí, pero al acostar su cuerpo sobre el suelo firme León noto que esta no respiraba.
-¡no respira!- dijo el chofer de León quien también había corrido a tratar de ayudar
era una rubia muy hermosa, así que este procedió a darle respiración boca a boca como un intento desesperado para salvarle la vida, hasta que finalmente de forma milagrosa aquella hermosa joven pudo reaccionar y abrir sus ojos lentamente luego de expulsar el agua que no la dejaba respirar. Y lo primero que vio fue el rostro del atractivo León Maveric.
-¿eres un ángel? . . . ¿estoy muerta?- fue lo que preguntó la hermosa mujer mientras reaccionaba.
¡oh Dios mío! Gracias a Dios te encuentras bien- dijo León Maveric mientras se exprimía el rostro con sus manos en señal de alivio.
-Le estaré eternamente agradecida señor, ¡soy una tonta! Sólo quería recuperar la flor de mi vestido, la cual cayó dentro de la piscina mientras contemplaba lo majestuoso de este lugar, eso casi me cuesta la vida- dijo aquella hermosa mujer levantándose.
León Maveric quedó impactado con esa mujer, ella era perfecta, era una hermosa melodía emanada por algún instrumento musical en las manos del mejor artista, su rostro era arte, arte puro y verdadero, con solo verla, cualquiera, hasta el ateo más ferviente podía quedar convencido de la existencia de Dios porque solo un ser divino sería capaz de crear tanta belleza.
-debo ir a intentar secarme- dijo la hermosa mujer quien también estaba maravillada con lo atractivo que era León.
-¡Oh si , si claro! La acompaño señorita, en este lugar hay muchas más piscinas y es mi deber velar por su seguridad. . . Soy León por cierto, León Maveric, todo un honor conocerla- dijo León extendiendo su mano amigablemente.
-¿León Maveric? . . . ¿ese León Maveric?- preguntó la hermosa mujer asombrada.
- ¡eeeeh! . . . ¿si?. . . el único León Maveric que existe. . . ¡creo!- dijo León.
-disculpa mi asombro León, es que no todos los días eres rescatada por el soltero más codiciado del país, yo soy Evangelin, Evangelin Vals y el honor es todo mío- dijo Evangelin estrechando la mano de León y mirándolo fijamente a los ojos, automáticamente ambos supieron que aquello fue amor a primera vista.
León acompañó a Evangelin a regresar a la fiesta como lo sugirió, ella era hija del dueño de una importante empresa que se dedicaba a la fabricación de botas e implementos de seguridad, de hecho era quien proveía la mina de oro de los Maveric con sus artículos de seguridad. Había asistido a la fiesta de la hija del alcalde junto a su esposa Esther y sus dos hijas (Evangelin y Angélica).
-¡hija pero! . . . ¿porque estás mojada?- preguntó la madre de Evangelin levantándose de la mesa y del lugar donde se encontraba sentada.
-tranquila mamá, tenía mucho calor y decidí tomar un baño en la piscina es todo- dijo la dulce Evangelin dando un beso en la frente de su preocupada madre.
-Hija pero si estás temblando del frío, ¿como puedes decir tal locura?, además tú no sabes nadar Evangelin- replicó la angustiada señora Esther.
-¡sabes lo que siempre digo mamá . . . ¡disfruta, que la muerte llega pronto! . . . ah y por cierto un amigo León Maveric- dijo Evangelin sonriendo y halando a su hermana Angélica de un brazo para llevarla consigo al baño de mujeres.
- pero hija. . .- dijo la extrañada señora.
- buenas noches, señor, señora, permiso- dijo León de manera disimulada y también salió corriendo detrás de Evangelin y Angélica.
Evangelin era muy hermosa con una piel blanca como la lana más pura, sus ojos azules eran como el reloj de un hipnotizador porque atrapan la atención absoluta de quien los miraba, a pesar de no ser una mujer de grandes curvas si tenía una figura providencial que hacía que toda la ropa que se ponía le quedara a la perfección, contaba con 25 años, 2 menos que León. Entró corriendo junto a su hermana Angélica al baño de mujeres y no podían dejar de reír.
- ¿y a ti que te pasó? , ¿y ese hombre tan atractivo quien es? - preguntó Angélica, la coqueta hermana de Evangelin, quien solo tenía 18 años.
- él acaba de salvarme la vida, caí a una piscina y fue él quien me sacó - Dijo emocionada Evangelin mientras se quitaba el vestido para colocarlo en el secamanos del baño.
- eres una zorra muy afortunada, ¡León Maveric! , ¡León Maveric te acaba de salvar la vida- dijo Angélica.
- ¡siiiiii! . . . ¡lo sé!- gritó en baja voz Evangelin tomando emocionada las manos de su hermana.
-¿seguirá allá afuera o se habrá ido?- preguntó Evangelin.
- voy a echar un vistazo- dijo Angélica.
Abrió la puerta del baño con mucho cuidado de manera que solo se podía observar la mitad de su rostro, y allí estaba León Maveric afuera esperando impacientemente.
-¡disculpa! . . . ¿tu hermana está bien?- preguntó León a Angélica.
-¡un momento!- dijo Angélica de manera sería y siendo odiosa. Luego cerró la puerta nuevamente.
- ¡siiiiiii! , ¡si sigue allá afuera! , parece un principe azul esperando a su princesa- dijo emocionada la joven Angélica agitando las manos de su hermana Evangelin.
Luego de media hora al fin las dos hermanas salieron del baño como si nada y allí seguía León esperando fielmente.
-¿podemos pasear un rato? - propuso León a Evangelin quien miró la cara de su hermana tratando de disimular la emoción.
-¡si claro! , claro, como no voy a querer pasear con el hombre que salvó mi vida.- dijo Evangelin acompañando al millonario galán.
Salieron lejos de la concentración de invitados en la fiesta y caminaron por un lindo sendero del club el cual estaba iluminado por ardientes antorchas que dibujaban un hermoso trayecto salido de un sueño, bajo la luz de la luna León Maveric y Evangelin Vals anduvieron mientras charlaban muy gustosamente.
-no soy Ashley Dorado, ni mucho menos una experta en modas, pero . . . ¡esa pintura no te queda bien con ese traje- dijo Evangelin tímidamente.
-¿esto? . . . ¡no! , ¡no!. . fue un pequeño accidente en la fiesta, no le des importancia- dijo León.
¿y como es que un Maveric está en esta fiesta? . . . pensé que ustedes no asistían a ninguna reunión- preguntó Evangelin.
-yo no soy igual a los demás integrantes de mi familia, yo trato siempre de demostrar que soy muy distinto al tirano de mi padre.- respondió firmemente León mientras continuaban caminando.
-siempre es importante ser diferente León yo amo no ser igual que mi padre, él vive preocupado en hacer cada vez más y más dinero, dinero que de seguro no le alcanzará la vida para disfrutar, yo en cambio me encargo de vivir mi vida al máximo, estar vivo es el regalo más grande que podemos recibir, el problema de estar vivos es que obligatoriamente algún día debemos morir- dijo sabiamente Evangelin.
-¿ y es por eso que nace tu frase célebre?- preguntó León.
-¿cual? . . . ¿disfruta, que la muerte llega pronto? . . . ummm. . . más que una frase yo diría que es una filosofía de vida- dijo Evangelin bajo la luz de las antorchas y con la luna como testigo.
Así continuaron hablando toda noche , conociéndose el uno al otro, eran almas gemelas que caminaban en lineas paralelas hasta que al fin se juntaron, la linda velada se selló con un romántico beso que inició oficialmente una relación sentimental entre ambos, esa noche se hicieron novios.
Los meses fueron pasando y el rumor se difundió de costa a costa, de boca en boca, todos iban hablando la gran pareja del momento, León le regaló a su flamante novia unas vacaciones en una paradisíaca isla del caribe, en el hotel más lujoso que encontró, el nombre de la isla era "La Isla Caracol" y el nombre del "Hotel era "Hansell Hotel", fueron días maravillosos, explorando la fauna de la isla, su flora , sus exóticos animales, sus ríos y playas que parecían salidos del más alucinante sueño, esa primera noche en el hotel, en el salón principal se realizaba una cena especial para celebrar la visita de sus invitados de honor León y Evangelin, quienes estaban sentados en la mesa central rodeados de los demás millonarios presentes, los músicos vestidos finamente con trajes de finas telas tocaban las mas hermosas melodías, impregnando todo el salón con sus notas perfectas, los meseros con pasos firmes y muy bien coordinados servían las mesas con una precisión ideal, la tenue iluminación de los candelabros del lugar hacía resaltar los dorados matices de las paredes, aunque para Evangelin todo eso era irrelevante, para ella lo único de importancia era la compañía de León, fuera en ese maravilloso lugar o en una cuerva húmeda y fría, ella estaría feliz estando al lado del hombre que amaba, así de sencilla era el alma de esta hermosa mujer.
-¿te diviertes? - preguntó León acercando un poco su cabeza a Evangelin.
-¡a tu lado nunca estaré aburrida!- respondió Evangelin con una agradable sonrisa.
-¡estos meses han sido los más maravillosos de mi vida Evangelin, es como si hubieras llegado para enseñarme cual es mi lugar en este mundo, y ese lugar . . . es a tu lado.- dijo el atractivo galán León Maveric tomando y besando la sutil mano de su novia Evangelin.
-sabes exactamente que decir para alagar a una mujer, pero para ser sincera, aunque fueras mudo, de igual manera me conquistarías solamente al verme fijamente con esos ojos tan hermosos- dijo Evangelin besando los labios de su novio.
-tengo que ir al baño un momento, disculpa- dijo León Maveric levantándose del lugar donde estaban sentados.
Evangelin sacó de su elegante bolso un pintalabios de color carmesí al igual que un pequeño espejo para dar un retoque a sus boca, lineas de apasionante color iba dejando aquella pintura al pasar por cada fibra de sus provocativos labios, cuando de manera repentina la voz de León a través del micrófono interrumpía la música y se dejaba oír por todo lo largo y ancho del lujoso salón.
-buenas noches distinguido publico presente, les confieso que, aquí, dónde ustedes me ven, estoy totalmente muerto del miedo, pero aún así quiero contarles de, el amor de mi vida, hace un par de meses tuve la oportunidad de salvar su vida en lo que sin duda fue la noche más especial que he pasado, pero hoy en día me doy cuenta que ella fue quien salvó mi vida, al darle un sentido y una razón de ser a mi existencia, fue esa misma noche cuando se me ocurrieron estas hermosas vacaciones, pero es sobre este preciso momento que he estado pensado todo estos días, tomando el valor para decir . . . lo siguiente . . . Evangelin. . .¿quieres ser mi esposa? - dijo León Maveric colocando una rodilla en el suelo y mostrando un reluciente anillo que deslumbraba todo el lugar.
Evangelin llorando bastante emocionada, corrió con todas sus fuerzas hasta la pequeña tarima donde se encontraba León, y lo llenó con miles de besos diciendo la palabra "acepto" infinidad de veces, adquiriendo de esa manera un compromiso sagrado que el destino cruel se encargaría de convertir en tragedia.