CAPÍTULO 6
El cuerpo desnudo de la hermosa Evangelin, dejaba ver su linda espalda mientras recostaba su pecho en la cama. León Maveric acariciaba la gloria con cada beso que estrellaba en aquella fina y delicada piel que se erizaba con cada roce, con cada caricia, León tomó la botella de champán que acababan de descorchar para vertir su contenido en la franja que dibujaba la espalda de su bella prometida, el líquido burbujeante bajaba por el sendero para acumularse en la curva que se formaba entre sus glúteos y su cadera, León con una perfecta rosa roja como la manzana más apetitosa acariciaba la espalda de Evangelin , los pétalos rozaban cada poro que aún seguía húmedo por el champán, posteriormente con su lengua probó el exquisito elipsis directamente de la copa en que el cuerpo de su hermosa novia se había convertido. fue una noche única e inolvidable ambos juraron jamás olvidar, en esa habitación numero 22 del "Hansell Hotel" León Maveric y su prometida Evangelin Vals hicieron el amor con ganas insaciables hasta que el amanecer de Dios los sorprendió acostados entre sabanas blancas las cuales eran las únicas testigo de todo el placer derrochado por estas almas gemelas que se amaban con locura.
- ¡Eres tan bello! . . . ¡Tan hermoso! . . . ¡Afortunada soy en poder tenerte! - dijo Evangelin Vals desde el fondo de su corazón besando todo el rostro de su futuro esposo.
-tu amor me inspira a seguir luchando por el bien de las personas, de hecho ya le dí mi palabra a los huérfanos del orfanato que queda ubicado en el pueblo de "El Dorado" que compraría esa propiedad para que el banco no se las quite y ellos tengan un lugar donde vivir- dijo León Maveric acostado mirando el hermoso rostro de Evangelin.
- eso es lo que me encanta de ti, que no eres igual que tu padre- respondió Evangelin.
- yo Jamás, ¡escuchame bien!. . . . ¡jamás! , seré igual que ese señor - prometió León Maveric.
- ¿y no te parece apresurado que nos casemos en apenas solo un mes?- preguntó curiosamente Evangelin.
- ummm. . . ¡no! . . . yo te amo , tú me amas, ¿que mas debemos esperar?- respondió León Maveric con mucha seguridad.
- es que planear una boda se lleva mucho tiempo, es algo con muchos detalles- dijo Evangelin un poco preocupada.
- por eso no te preocupes mi amor, te prometo que voy a traer a los mejores planeadores de bodas de todo el país, también a los mejores decoradores, cocineros, músicos, todo, todo ese día tiene que ser perfecto. ¡te prometo que ese día será el mejor día de tu vida.- dijo León Maveric y volvió a besar los dulces labios de su futura esposa para volver a la carga una vez más.
Ese mes pasó muy rápido, como una fuerte brisa que golpea tu rostro y en un momento así como así llegó el gran día, campanas de bodas resonaban en la gran mansión Maveric dónde sería el afamado matrimonio que era lo único de lo que hablaban los medios de comunicación, era todo un show mediático, Walter Maveric se encontraba muy agusto con la decisión de su hijo de por fin formar una familia, el siguiente paso sería tomar el puesto para el cuál (según Walter) León estaba destinado, al frente de la mina de oro y como el único heredero del gran imperio Maveric, fue por ello que el arrogante señor Maveric fue a ver a su hijo quien continuaba ajustando detalles en su traje de novio.
-¡felicidad!, ¡felicidad es lo que me Brindas querido hijo! , tu esposa con ese admirable apellido es totalmente recibida en esta familia con toda mi bendición- dijo el magnate Walter Maveric entrando a la recamara de León con los brazos abiertos.
-no sabía que necesitaba tu permiso para casarme querido padre- dijo León mirándose al espejo mientras el estilista terminaba con pequeños ajustes en su vestimenta.
-no seas estúpido León, tú me entendiste muy bien- respondió Walter Maveric a su hijo León.
-te aseguro que hoy te llevarás una enorme sorpresa padre, solo sé paciente- dijo León mientras estiraba su corbatín frente al espejo y su padre sonreía pensando que había logrado su cometido.
el inmenso jardín de la familia Maveric podado con mucho énfasis por Jack el jardinero de la mansión, estaba decorado en su totalidad, decenas de mesas finamente adornadas se desplegaban por todo el lugar, los músicos al fondo vistiendo todos el mismo traje rojo con blanco que los hacía lucir muy bien, tocaban de manera muy animada para darle ese toque especial a la boda, las barras rebosaban repletas con los mas deliciosos manjares preparados por los mejores chefs de la región, una espectacular alfombra roja atravesaba todo el lugar dónde se celebraría la ceremonia religiosa, con cientos de sillas blancas de cada lado donde se sentarían los invitados y al final de la lujosa alfombra se encontraba un arco decorado con cientos de lirios (la cual era la flor favorita de Evangelin) dónde bajo él se pararían el cura y los dos novios.
La mayoría de los invitados que se esperaban ya se encontraban en el jardín de la maravillosa mansión Maveric, Billy Maveric el hermano de Walter y tío de León fue el primero en llegar junto a su esposa la agradable señora Mily, todos la llamaban "La Beata Señora Mily" puesto que todo lo que salía de su boca tenía que ver con Dios, era realmente joven tenía apenas 35 años pero debido a que siempre llevaba vestidos y ropa antigua hacia pensar a todos que su edad era mayor. Los hermanos Maveric Mike , Rick y Adams también estaban listos para la boda de su hermano, Mike no llevaba traje, puesto que odiaba este tipo de vestimenta, así que decidió ir al matrimonio con ropa moderna de una marca muy conocida y unos auriculares inalámbricos que usaba para jugar con su teléfono como si nada pasara a su alrededor, pero por ser el consentido de mami y papi Maveric nadie se atrevía a decirle nada, Rick Maveric en su silla de ruedas sin poder moverse exhibía un hermoso traje azul que lo hacía lucir muy bien, Adams Maveric llevaba un traje amarillo que lo hacía ver ridículo, a él no le gustaba para nada pero debido a que era un regalo de su esposa Anabel, este decidió llevarlo puesto muy sumisamente como siempre, Anabel la esposa de Adams si llevaba un elegante vestido rojo que dejaba muy poco a la imaginación, dejando sus glúteos y senos casi al aire.
A la boda también llegaron el alcalde Casseta junto a su hija Loretta y su esposa Marsella, así como el Juez del pueblo, el contralor, el notario público y el abogado de la familia Maveric todos con trajes sumamente costosos. Al mismo tiempo una Evangelin trataba de aguantar el llanto mirándose frente a un enorme espejo usando el vestido de novia más hermoso que jamás se ha diseñado, era idéntico al que siempre soñó de niña, con un blanco tan puro como el alma de un recién nacido, una estilista peinaba su largo y sedoso cabello mientras que otra terminaba con los pequeños detalles del vestido, su hermana Angélica y su madre Esther se encontraban con ella en la habitación tratando se evitar que Evangelin llorara por la emoción y que sus lágrimas no arruinaran el increíble maquillaje que había realizado la maquilladora, toda una obra de arte en el rostro de la ya hermosa Evangelin, al fin todo listo, era hora de tomar el ramo de flores y salir a la ceremonia, al momento de tomar el ramillete Evangelin observó una tarjeta de color dorada con una inscripción que decía "Marqués Dorado" a lo que la dulce novia no prestó mucha atención.
- es hora Evangelin, ¡estas realmente hermosa!, aunque . . . no entiendo porque el color blanco pequeña zorra jajaja - dijo Angélica la hermana de Evangelin en forma de broma.
- es para confundir querida hermana, aprende estrategia - dijo Evangelin riendo entre lágrimas.
- ¿mamá? - dijo Evangelin Vals con un nudo en la garganta y colocándose frente a su madre quien no podía aguantar sus lágrimas.
- mi pequeña niña, hoy será el mejor día de tu vida, siempre he estado tan orgullosa de tí Evangelin, sé que seras muy feliz- dijo la señora Esther soltando su llanto.
- tranquila mamá, ya , ¡ya! . . . te prometo que pase lo que pase siempre estaré contigo.- dijo Evangelin consolando a su madre.
Una vez afuera en la ceremonia todos esperaban impacientemente a la novia, uno de los agente de seguridad, encargado de el portón principal de la mansión, se acercó a Walter Maveric quien se encontraba al lado del novio en el arco ceremonial y le dijo:
-señor tenemos alrededor de 100 personas del pueblo en la puerta principal de la mansión quienes aseguran que fueron invitados a la boda- dijo el agente de seguridad.
-¿pues que esperas para correrlos a todos? son un montón de igualados, ni loco dejaré que entren a mi propiedad esos muertos de hambre.- respondió el despreciable Walter Maveric.
-¿así tratas a mis invitados papá? . . . ¡por favor dejalos entrar a todos! Yo los invité personalmente- dijo León Maveric dirigiéndose primero a su padre y luego al agente de seguridad.
- como usted diga señor León - respondió el hombre de la seguridad y se fue a abrir la puerta.
-¿pero te has vuelto totalmente loco León? , ¿como permites que esos pelagatos entren a nuestro sagrado recinto?- preguntó Walter Maveric muy molesto.
- tranquilo papá, muchas cosas van a cambiar por aquí a partir de hoy- respondió León Maveric dando suaves palmadas en el rostro de su padre.
Para cuando la novia llegó acompañada por su padre al ritmo de la marcha nupcial, el jardín de los Maveric se encontraba repleto de personas ordinarias del pueblo, quienes comían de manera desesperada el gran banquete exhibido en las barras de cócteles, algunos se robaban los adornos y demás cubiertos de valor por todo el lugar, pero a pesar de todo León y Evangelin estaban felices, eso era exactamente lo que ella querían, demostrar que eran unos más del pueblo, que a pesar de nacer en fortuna ambos eran muy humildes de corazón, el resto de la ceremonia se celebró con total normalidad. ambos se dieron el "Sí, acepto" delante de los ojos de Dios y todos los presentes.
Bailaron y rieron como nunca, Evangelin era la otra mitad de León y León la otra mitad de Evangelin, ambos sentían que no existía nada que no pudieran lograr juntos. Luego de varias horas de celebración luego de la boda, Evangelin decidió ir a cambiarse para continuar con la fiesta, ese fue el momento que Walter Maveric aprovechó para acercarse a León y decirle:
-¿estarás contento verdad León? , metiste a la casa a este grupo de lacras y me dejaste en ridículo- dijo Walter Maveric indignado.
- ¡y no te he dicho la mejor parte papá! - dijo de manera sarcástica León Maveric.
- ¡no entiendo! ¿que me quieres decir? - dijo el extrañado Walter Maveric.
- he decidido renunciar a tu herencia, Evangelin y yo nos iremos muy lejos de toda tu fiebre por el oro para ser felices viviendo nuestras vidas en la forma que mejor nos parezca - dijo León Maveric explotando la pequeña burbuja de su padre.
- Hijo pero yo . . . - alcanzó a decir Walter Maveric antes de ser interrumpido por su hijo.
- no me importa papá, me da igual que no tengas un heredero, si tu fortuna se pierde o cae en manos de quien sea, ¡me da igual! , eso sería un excelente castigo a todo el mal que le has hecho a este pueblo, ahora por favor alejate de mí que estoy esperando a mi esposa para seguir celebrando mi último día en esta horrible mansión- dijo León Maveric.
- ¡te vas a arrepentir hijo mío, te aseguro que muy pronto cambiarás de idea - dijo perversamente Walter Maveric antes de marcharse.
En la recamara de León se encontraba Evangelin terminando de colocarse ropa cómoda para seguir bailando el resto de la noche, cuando a la habitación entró repentinamente alguien disfrazado con un traje de Marqués, guantes de color n***o, una mascara dorada y un afilado cuchillo en su mano
- ¿y tú quien eres? Que lindo traje llevas puesto, un poco antiguo pero me gusta, a ver quitese la mascara a ver quien se tienen tan buen gusto.- dijo inocentemente Evangelin.
Aquel extraño marqués dorado accedió a la petición de la dulce Evangelin y se quitó la mascara, dejando ver un rostro totalmente conocido para la esposa de León.
- ¡Ah! Es usted, excelente traje , de verdad me gusta mucho - dijo Evangelin
pero aquella otra persona tenía una maquiavélica intención, y acercándose a la indefensa Evangelin, atravesó su corazón brutalmente con su afilado cuchillo y allí la dejó, la pobre chica no tuvo tiempo de reaccionar, así que murió de manera casi inmediata.
La vida es un enorme ventilador, cuyas hélices son impulsadas por los vientos alisios del caprichoso destino. La familia Maveric con su ambición desmedida había generado su propia destrucción, un despiadado asesino llamando "El Marqués Dorado".