Capítulo 1
Narra Carolina
Habían pasado exactamente, cuatro meses desde la boda de mi hermana, Sam, con mi cuñado Sebastián... Todos estos meses han sido de felicidad para ellos y la verdad es que más merecido no pueden tenerlo...
Se preguntarán ¿Qué pasó con las demás? Bueno, Anna dio a luz a dos hermosos niños... Saludables y por supuesto, con el apellido O'Conner bien definido ( Risas de fondo), Alejandro y Mariángel están en la flor de su matrimonio... La verdad es que lo han disfrutado al máximo con sus pequeños... Ellos por su parte, son padres de un niño y una niña que ahora también llenan mis días de alegría. Lucas y Lucy, se casaron y si, amigos... Estos también vinieron por dos... Solo que esta vez, son niñas (grito de emoción). En cuanto a las demás chicas, no podíamos vivir tanto tiempo separadas así que compramos todo un condominio de mansiones para vivir cerca la una de la otra así que literalmente, invadimos un mismo lugar (risas).
En cuanto a Evangelin, Tatiana, Valery, Susan, Gabriela y Stefanny. Ellas siguen sus relaciones aunque por ejemplo, Tatiana, Susan, Gabriela y Evangelin, se casaron y fue una boda por cuatro! Santiago, Juan, Camilo y Daniel, son los esposos de las recién nombradas. De ellas, Evangeline y Susan, están embarazadas, como les digo, el espíritu embarazador, está rondando por aquí ( risas). Tatiana y Gabriela aún están en su etapa de luna de miel prolongada aunque en el caso de Gabriela, todas sospechamos que ya la cigüeña llegó a su puerta aunque ella todavía no quiera reconocerlo... Últimamente ha tenido los conocidos malestares... Pero bueno, esa es otra historia... En cuanto a mis padres... Pues, ellos y los padres de Sebastián, se fueron a unas merecidas vacaciones después de disfrutar del regreso de Sebastián... ¡Así que ahora están en Alemania!
Y bueno... Si me preguntan por mí (sonrisa)... Mi padre aceptó a Adrián así que ahora ya no tenemos que ocultar nuestro amor ni buscar excusas para vernos... Aún recuerdo ese día inolvidable.
Flashback
- Señor, me gusta su hija- dijo Adrián firmemente mientras sostenía mi mano, aunque sé que por dentro, se está muriendo de los nervios... Mi padre miró nuestras manos entrelazadas y tragué saliva con dificultad-
- ¿Disculpa?- preguntó mi padre serio-
- Me gusta su hija, señor - dijo repitiendo lo que había dicho- Más que gustarme...- me miró - La amo... - yo le sonreí y el volvió la vista a mi padre- La amo y quiero contar con su aprobación para poder ser su novio- dijo seguro, mi padre solo intercalada miradas entre ambos-
-¿Carolina?- me miró, yo le miré - ¿Le quieres?- preguntó mi padre, yo miré a Adrián y sonreí -
- Estoy profundamente enamorada de él, padre- dije mirandole mientras sonreía -
- Bien, empecemos por ahí - yo solté el aire que tenía retenido y ambos nos sentía en el sofá frente a mi padre, Adrián en ningún momento soltó mi mano-
- Adrián, no daré vueltas contigo porque he aprendido a conocerte y asimismo te estimo por el gran hombre que eres - dijo serio- Pero mi hija, es otro asunto... - mis pulmones volvieron a retener el aire-
- Lo sé, señor... Y por eso estoy aquí, pidiendo su consentimiento para salir con ella, porque la amo intensamente y no quiero ocultar mis sentimientos por ella... Quiero hacer las cosas bien desde el principio - dijo con total seguridad, mi padre asintió -
- Que esa intensidad no se les suba a la cabeza- casi me atoro con mi propia saliva, mi padre me miró curioso- Me parece perfecto que lo hagas, pero eso no es suficiente... Mis hijas son mi mayor tesoro y espero que me demuestres que la amas lo suficiente- suspiró - Antes que nada, debes saber que odio ver a mis hijas llorar y aunque en la vida, hay casos en los que deberán hacerlo, espero que esas lágrimas no sean provocadas por ti - dijo completamente serio- e
- Lo sé, señor... Y le aseguro que tampoco me gusta ver llorar a su hija... No puedo garantizarle que no llorará por mi causa porque puede pasar en varias etapas y de manera inconscientemente, pero le garantizo que esas lágrimas jamás serán de formas consciente y en lo posible, trataré de evitar que pase- dijo más tranquilo pero sin sonreír aún -
- Eso espero, muchacho... Espero que puedas entregarle ai hija, toda la felicidad que se merece- dijo mi padre un poco nostálgico, así que me levanté y le abracé, mientras me apoyaba en el brazo del sofá -
- Papá - le miré con cariño- soy inmensamente feliz con Adrián - dije para tranquilizarlo- No te preocupes, ambos cuidaremos el uno del otro - dije sonriente y mirando a Adrián que me miraba con un brillo especial en sus ojos-
- Así es, señor... Tenga por seguro que protegeré a su hija contra todo- dijo sonriendo por fin, yo fui hasta donde él y le besé cortamente en sus labios, olvidándome de mi padre quien tosió falsamente -
- Tienen mi consentimiento para conocerse y estar en una relación -dijo por fin- Adrián - lo miró de nuevo- espero que las manos permanezcan en la cintura y no pasen de ahí - dijo serio a lo que yo me sonrojé y Adrián asintió seguro-
Fin Flashback
Ya habían pasado varios meses desde ese momento. Adrián se había ganado el respeto de mi padre y viceversa... La confianza entre ambos, era extremadamente buena, el confiaba en Adrián y él en mi padre... Es como si supiese que indirectamente, tenía un hijo más.
- Amor- me llama él, sacándome de mi pequeña burbuja, yo le miré -
- Perdón, amor- dije con una mirada de disculpa mientras le miraba fijamente, ambos estábamos sentados en la alfombra frente a la chimenea... En estos días, el frío ha sido casi que insoportable- ¿Qué me decías?- pregunté inocente, el sonrió y besó mi frente-
- Mi pequeña despistada- dijo riendo- hablaba de que faltan pocos meses para nuestro matrimonio - dijo sonriendo,.yo también sonreí... Se me había olvidado contarles ese pequeño detalle... También me casaré dentro de cuatro meses-
- lo sé... Ya tengo el vestido, ya enviamos las invitaciones, el lugar ya está apartado, la iglesia, las pruebas de pastel... Solo faltan las flores y...- me quedé mirándolo, el sonrió y besó cortamente mis labios-
- Y seleccionar los estilos de mesa- dijo recordando -
- Si, eso- dije riendo, el me miraba con ese brillo tan especial que tanto me gusta- No sabes cuánto te amo, Caro... No puedo esperar el día en el que te conviertas en mi esposa... La señora de Sallow- dijo besando mi mejilla, yo le sonreí -
- Tampoco puedo esperar para ser tu esposa... Te amo inmensamente - dije mirándole, el besó cortamente mis labios-
- Mañana cumple la pequeña Massiel- dije emocionada, el sonrió-
- Sebastián no se cambia por nada ni por nadie- dijo riendo- Esos pequeños, han logrado llenar nuestros días de luz... Jamás pensé que sería tío de tantos sobrinos- dijo riendo, yo también reí -
- Si, está Nathan, Messiel, Mateo, Zoe, Derek, Gabriel, Hannah y Haley - dije finalizando en el mismo orden en el que nacieron... Los primeros son los de Sam, Mateo y Zoe son los mellizos de Alejandro y Mariangel... Dereck y Gabriel son gemelos de Anna y Matías... Por último, Hannah y Haley son las gemelas de Lucas y Lucy... -
- Eso sin contar a los no nacidos - dijo sonriendo, yo también sonreí -
- Que cantidad de regalos nos tocan los próximos años, mi amor- dije haciendo cuentas, el rió -
- Y faltan los nuestros- dijo sonriendo -
- ¿Los nuestros? ¡Qué loco!- dije apenada, el sonrió y me miró -
- Caro...- me miró pensativo de pronto, yo le miré - Ya hemos hablado de que ambos queremos tener una familia pero - dijo alargando la o- ¿Cuántos hijos quiere tener?- preguntó curioso, yo me quedé pensativa-
- Mmm ¿Tres? ¿Cuatro, tal vez? - pregunté indecisa, el asintió -
- Contigo, todos los que quieras- dijo besando nuevamente mis labios-