Narra Adrián
Estaba enojado, triste, decepcionado... No puedo creer que aún en la situación en la que estamos, Carolina siga dudando de nuestro matrimonio, que considere que esto es un error.
Estaba tan enfrascado en mi, que no me di cuenta que Carolina se había puesto pálida hasta que me dijo que no se sentía bien.
Fui inmediatamente a su lado, la veía muy agotada y pálida.
- ¿Qué pasa? - La miré y ella solo tenía sus ojos cerrados- ¿Carolina?- pregunté insistiendo, ella negó -
- No me siento nada bien... Tengo mareo - dijo sosteniéndose de la baranda, yo agarré sus hombros y la llevé hasta una silla que estaba cerca-
- ¿Qué te sientes?- ella no respondía y la angustia me consumía-
- Tengo ganas de vomitar, me siento muy débil... Adrián, no me estoy sintiendo bien- dijo casi al punto de llorar-
- Vamos, te llevaré al hospital, inmediatamente - dije seguro, ella negó pero no la dejé que se resistiera.- ¿Puedes caminar?- ella asintió así que la ayudé a levantarse pero a unos pasos, sus piernas fallaron así que la tomé en mis brazos sin preguntarle. La subí a la camioneta y nos fuimos directo al hospital militar... No confío en nadie más que en Sebastián y en los médicos del hospital militar. Carolina estaba callada, con los ojos cerrados. Toqué su mano y estaba muy fría así que me apresuré a ir al hospital (si es que eso era posible).
Al llegar al hospital, ya Sebastián nos estaba esperando... Tenían una camilla dispuesta así que una vez bajé con ella en brazos, ellos se la llevaron dentro de una sala y yo me quedé afuera... Estaba desesperado, mi esposa y mi bebé... ¿Qué estará pasando? No sé el motivo por el que me siento tan disgustado, han sido muchas emociones por el día de hoy.
- Adrián - llama Sebastián, yo me aproximó a él, corriendo-
- ¿Cómo están?- pregunté ansioso, el me miró y negó - ¿Qué significa eso, Sebastián?¿Qué está pasando?- pregunté, el tocó mi hombro-
- Amigo... Voy a trasladarla a mi hospital... Intentaron envenenar a Carolina y la verdad es que no sé si el bebé resista- dijo con tristeza. Mis lágrimas no soportaron, empezaron a salir sin control-
- No, Sebastián... Por favor, salvalos- dije suplicando, el asintió -
- Estoy haciendo todo lo posible por salvar a mi sobrino y a mi cuñada, amigo... Pero necesito más equipo para seguir haciendo pruebas... Por eso la trasladaré - yo asentí frenético -
- Haz lo que tengas que hacer- dije seguro, el asintió -
- Puedes pasar a verlos mientras llega la ambulancia... Tienes 5 minutos antes del traslado- yo asentí y le agradecí - Adrián... - le miré - asegúrate de encontrar al responsable... Tu bebé y tú esposa están en peligro por culpa de esa persona -
- Ten por seguro, que la encontraré y la haré pagar- el asintió y entré a ver a mi esposa y a nuestro hijo, mis lágrimas otra vez empezaron a salir-
Me acerqué poco a poco a Carolina y estaba muy pálida, más de lo normal... Sus labios casi morados y su piel muy fría. Cerré mis ojos ante tanto dolor... Toqué su panza... No hubo movimiento.
- Mi amor ¿Me escuchas? - no hubo respuesta - Soy tu papá - dije tratando de transmitirle mi calor, que sepa que aquí estoy para él o ella - Bebé... Por favor, debes resistir, debes quedarte aquí, con nosotros... Con tu mami y conmigo- en ese momento sentí un movimiento e instantáneamente sonreí en medio del llanto- Aquí estoy, mi bebé... Te amo y quiero que te quedes- besé el abdomen de Carolina, es impresionante como aún con ella inconsciente, su cuerpo reacciona a mi, toda su piel se erizó - Te amo mi bebé... Te amo y te necesito aquí conmigo... Debes sobrevivir para que puedas jugar con papá... Quiero tocar tu rostro, ver tus pequeñas manos, acariciar tus piecitos... Te amo, mi amor- dije volviendo a besar- ¿Me prometes que lucharás?- pregunté y un leve movimiento, muy leve, se sintió - Eso, bebé... Quédate con nosotros- en ese momento llega Sebastián-
- Ya llegó la ambulancia - unas enfermeras entraron por Carolina y se los llevaron. Mi mente no dejaba de imaginar cosas, me sentía frustrado, enojado y preocupado por el destino de los seres que más amo en esta vida-
Voy a la camioneta para seguir la ambulancia... Llevo el corazón en las manos.
En ese momento, recibo una llamada de Sam.
- Adrián... ¿Cómo están?- pregunta angustiada-
- Todavía no sé mucho, digo con la voz quebrada y mis ojos empañados- Sé que intentaron envenenar a Carolina y no sé si nuestro bebé resista, Sam... Estoy acabado si algo le pasa a alguno de los dos- dije angustiado-
- ¡Maldita sea esa mujer!- dijo Sam llorando - Te aseguro que no se liberará de esta, Adrián... - dijo enojada, yo la comprendo, la verdad es que si tuviese a esa mujer en mis manos, no dudaría en acabar con ella-
- Te juro que la encontraré, Sam... La encontraré y pagará por todo-
Al llegar a la clínica, ella ya estaba siendo atendida, yo entré desesperado por saber de mi amada esposa y de nuestro hijo, pero nadie me daba razón aún... Las horas pasaban y me sentía cada vez más angustiado.
- Adrián... - Sale Sebastián a mi encuentro, yo voy inmediatamente a atender su llamado -
- ¿Cómo están?- pregunté, el negó -
- Creo que es mejor que entres a despedirte de tu bebé, amigo... Lamento darte esta noticia pero mi sobrino... Ha muerto- dijo tocando mi hombro en señal de apoyo... En sus palabras, se notaba el dolor-
- No, Sebastián... - dije mirándole con angustia- No... Mi bebé no- dije derrumbándome por completo, el bajó la cabeza- No, Sebastián... Por favor, dime qué es mentira... Dime qué mi hijo si logró salvarse- dije llorando, el no respondía - ¡No, no, no!- grité enojado, triste, con el alma rota- mi bebé- la lágrimas salían de mis ojos y corrían por mis mejillas como cascadas de agua salada. Sebastián me abrazó -
- Vamos amigo... Sé que es difícil y dolorosa esta situación, pero debes ser fuerte - dijo con lágrimas en sus ojos- Carolina... - Yo lo miré -
- No, por favor... ¿Qué le pasa a mi esposa?- pregunté angustiado y aún con el dolor de mi hijo, sucumbiendo en mi interior-
- Adrián, el veneno que le dieron a Carolina fue muy fuerte... la dosis suministrada, fue para acabar con su vida y lamentablemente, Carolina no está resistiendo- dijo serio y dolido al mismo tiempo, yo lloraba, lloraba como si no existiese un mañana ¿Sentirme con un mañana? para qué si mi bebé está muerto y mi esposa está luchando contra la muerte-