Capítulo 24

1566 Words
Narra Adrián Llegué a casa después de darle tantas vueltas al asunto. Al entrar la casa estaba en silencio pero la lámpara de la sala estaba encendida. Me encaminé hacia allá y entonces la encontré... Estaba recostada sobre el sofá mientras abrazaba una almohada para embarazadas. Yo suspiré y me acerqué para cubrirla con una cobija. Me senté a su lado contemplando la tranquilidad de su rostro y no pude evitar suspirar. Terminé de acomodarla y cuando estaba por acostarme en el otro sofá, ella se despertó y me miró. La sentí temerosa pero aún así, tranquila. - Llegaste- afirmó, yo asentí confirmando- - Te encontré dormida- dije mirándole, ella bostezó y se intentó acomodar- Tranquila, descansa- dije tratando de evitar que se levantara pero ella negó - - Necesito hablarte - dijo segura. Yo le miré en busca de respuestas, respuestas que no tardaron en llegar- Adrián... Yo...- me miró - lo siento- dijo cabizbaja - -¿Qué es lo que sientes exactamente, Carolina?- pregunté confundido, ella bajó la cabeza y cerró sus ojos- - Yo... Yo...- me miró, no pudo contener las lágrimas - Perdóname por pensar que nuestro matrimonio es un error, Adrián - dijo sincera y con lágrimas que resbalaban de su rostro, yo suspiré - - No puedo soportar esto, Carolina- dije sinceramente- no puedo soportar que cada vez que tengamos un encuentro, digas que es un error- dije tranquilo y dolido al mismo tiempo- No eres una mancha en mi vida, Carolina... Tu y nuestro hijo, son la luz de mis ojos... Los únicos que me mantienen cuerdo en esta situación - dije mirándole fijamente, ella lloraba en silencio- - Yo... Realmente no siento que lo nuestro sea un error, Adrián - dijo mirándome fijamente, yo asentí - - Pero es lo que siempre dices Carolina- yo suspiré - sé que no lo piensas así, sé que me amas, pero me duele que lo digas- dije en tono bajo, ella asintió - - Solo lo digo porque siempre pienso que eso es lo que dirás - dijo cerrando sus ojos, me duele verla así, solo quiero abrazarla y decirle cuánto la amo- - Jamás diría algo así, Caro...- ella me miró - Jamás renegaría de lo nuestro, de nuestro hijo, ni de nuestro matrimonio... - yo suspiré - Carolina... - ella tenía su vista fija en mí- Te amo, te amo tanto que duele- ella no soportó y empezó a llorar, yo me acerqué y la abracé, ella se acurrucó en mi pecho- - Yo también te amo, Adrián... Perdóname por colocar las cosas más difíciles de lo que ya son - yo besé su frente- - Perdóname tú a mi, por haberte hablado tan fuerte ese día - dije tomando su rostro con mis manos, ella negó - - Yo también me hubiese enfurecido si hubiese escuchado palabras tan hirientes- dijo con sentimiento, todavía seguía llorando. - No son excusas para haberte tratado así - miré sus ojos y besé su frente mientras la abrazaba- - Perdóname, amor- dijo buscando consuelo en sus palabras... Era la primera vez en mucho tiempo, que ella me decía así, mi pecho brincó de felicidad y la miré con una sonrisa- - Solo si tú me perdonas a mí - dije separándome un poco de ella, ella asintió y buscó consuelo en mis labios. Me tomó por sorpresa ese gesto, pero reconozco que me hacía muchísima falta- - Te amo, Caro- dije al separarme de ella, ella no quiso soltarme así que apoyó su cabeza en mi pecho- - Yo te amo a ti, Adrián - cerró sus ojos- Te amo como nunca pensé amar a alguien- dijo cerrando sus ojos- Por favor, no te alejes- dijo antes de quedarse dormida. Yo la acaricié y la cargué para llevarla a nuestra habitación (que ahora era suya por obvias razones) me iba a levantar, pero ella detuvo mi andar abriendo un poco los ojos - Por favor, quédate conmigo- dijo suplicante, yo besé cortamente sus labios y luego su frente mientras asentía - - Toda la vida, mi amor- dije acariciando su rostro- iré por mi pijama y ya regreso- dije besando su frente, ella asintió- Fui por mi pijama y al regresar, ella estaba dormida. Sonreí y entré al baño para cambiarme, cuando siento que algo cae en la habitación. Inmediatamente salgo alarmado y encuentro a Carolina con las manos temblando y mi celular en el suelo. Me acerqué inmediatamente a donde ella. - ¿Qué pasa?- pregunté mirándole, ella temblaba y solo me miraba asustada- Amor ¿Qué pasa?- dije tocando sus mejillas en busca de reacción de su parte - - Tu celular - dice. Así que extrañado, tomó el celular y este inmediatamente se desbloquea en la conversación abierta. Es una foto de una persona torturada hasta el cansancio, se nota que está agonizando. Yo suspiro y la miro- - Amor... - ella me miraba con lágrimas en sus ojos- tranquila, todo pasará - dije tratando de calmarla, ella negó - - ¿Pasará? Adrián, te están mandando fotos de personas muertas, torturas, secuestros, esqueletos... !¿Cómo quieres que me calme?! a parte, esa incripción "Espero que estés preparado para perder lo que más amas, hijo" ¿Hijo? ¿Qué hijo, Adrián?- ella tenía muchas preguntas y esto era justamente lo que quería evitar- - Amor, tranquila... Te explicaré todo pero por favor, tranquilizarte primero, esto le puede hacer daño a nuestro hijo- dije tocando su vientre, ella me miró mientras trataba de calmar sus nervios. Yo fui por un vaso con agua y se lo extendí, ella bebió - - Explícame, por favor - dijo intentando controlarse, yo asentí, suspiré y me senté a su lado- - Antes de nuestra boda - ella me miraba - Mis compañeros organizaron una despedida de soltero, al enterarse que me iba a casar- ella no decía nada, solo me miraba porque yo nunca le comenté ese suceso- No quería ir, algo me decía que no fuera pero no le hice caso a mi instinto. Invité a Sebastián, pero el e negó y dijo que yo tampoco debería asistir, que mejor nos fuéramos con Alejandro para una casa en la playa, pero por no hacer el displante, decidí ir con mis compañeros a la dichosa despedida de solteros- ella se notaba algo insegura y creo que se debe a lo que sigue- Esa noche, me ofrecieron alcohol, pero quería estar en mis cinco sentidos, así que rechacé todo, hasta que me ofrecieron un jugo. Tenía sed, así que lo tomé - sus manos temblaban, se notaban incómodas - si quieres que me detenga... - ella negó - - Sigue- dijo segura, yo asentí - - Eso es lo único que recuerdo. Ese día desperté en esa habitación, con aquella joven entre mis brazos- a ella se le salieron las lágrimas, debía seguir, ahora más que nunca- Después de un tiempo, está muchacha se contactó conmigo para reclamarme por haberla violado, yo estaba en shock. No sabía que responder porque no me acordaba de nada. Me dijo que estaba embarazada y yo entré en pánico. Sabía que eso podía terminar nuestro futuro matrimonio, así que guardé silencio. Le prometí a ella que investigaría y le di dinero para que compara cosas para comer porque estaba muy hambrienta y sus padre la habían echado de su casa y el dinero que ganaba, no le alcanzaba para comer- ella asintió - - Ella me dijo lo mismo y pude ver sinceridad y desesperación en su mirada, por eso no dudé... Te conocía, Adrián, y por eso estaba segura que si lo habías hecho... Eso me destrozó más - dijo mientras agachaba su cabeza para limpiar sus lágrimas - - Lo sé, mi amor... Por favor, déjame terminar de explicarte- ella asintió - Después de eso, tú te enteraste y bueno... Esa parte ya la conoces- ella asintió - lo que no sabes es que en este tiempo, Sam y Anna, me ayudaron a investigar- ella quedó atónita - Tu hermana te ama- dije tocando su mejilla- y quiere vernos feliz, a pesar de que me advirtió que si realmente te había sido infiel, no me alcanzarían mil vidas para arrepentirme- ella sonrió en medio del llanto- Tuvimos acceso a la cámara de seguridad en donde se evidencia a el dueño del bar, entrando a la habitación, con la chica en brazos- ella me miró aterrorizada- el la violó y una mujer le pagó muy bien para que participará de este plan macabro- dije serio- Esa mujer... - la miré buscando su amor y su calidez - esa mujer es mi madre, la persona que me trajo al mundo, Caro- eso me destrozó y ella llevó las manos a su boca de la impresión - - ¿Tu Madre?- yo asentí - Pero ¿Cómo?- Le empecé a contar todo hasta llegar a la parte en la que estamos, los mensajes diarios y todo, ella era un mar de sentimientos - - Por eso nos querias lejos- dijo afirmando, yo asentí confirmando la información - Ahora soy yo la que siente vergüenza contigo- dijo tocando mi rostro, yo negué - - Era normal, mi amor... Ni tenías confianza en mí y todo apuntaba a esa vil mentira- ella negaba- - Eso solo significa que fui muy estúpida por estar lejos de ti - dijo hipando-
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