Narra Carolina
- Amor, no...- dijo mirándome - las cosas debían pasar de esa manera para yo darme cuenta de que jamás sería capaz de engañarte y mucho menos, olvidarte... Carolina, ahora más que nunca, estoy seguro de que te amo inmensamente - dijo mirándome, mientras tocaba mi mejilla- fue un infierno estar sin ti- dijo con amor en su mirada- Solo añoraba poder estar así contigo- dijo mientras me abrazaba. Yo me acurruqué en su pecho- luego me enteré de nuestro hijo y fue lo único que me dió fuerzas para seguir soportando todo esto... La idea de no tenerte, me estaba volviendo loco-
- Perdón por alejarnos de ti - dije tocando su mejilla- Perdóname, Adrián - dije sinceramente, el asintió y se acercó para besarme lentamente, yo no podía evitar las lágrimas durante el beso-
- Empecemos de cero ¿Si?- preguntó mirándome fijamente, yo asentí aún con una tristeza profunda en mi alma... No puedo creer que haya sufrido innecesariamente... No puedo creer que haya pasado tanto tiempo llorando por una mentira. El notó que mis lágrimas no se detenían y que pretendían aumentar- ¿Por qué lloras tanto, mi amor?- preguntó abrazándome, yo me aferré a sus brazos-
- Porque no puedo creer que tantos meses de lágrimas, hayan sido por una mentira, Adrián... Porque no puedo perdonarme el hecho de alejarte de nuestro hijo- dije hipando, el negó-
- Amor... - me miró mientras acariciaba mi mejilla- pude buscarlos en cualquier momento, pero no lo hice porque era mi forma de mantenerlos a salvo... - yo negué - Caro... Si hubiésemos estado bien ¿Te hubieses alejado por voluntad propia?- yo negué - ¿Ves mi amor?- me preguntó - Las cosas debían suceder así - yo asentí -
- Te necesité tanto, Adrián... Estaba asustada, no sabía que hacer... El miedo se apoderaba de mí - el me abrazó -
- Ahora estoy aquí, mi amor... Para protegerlos y amarlos... - me miró - También tengo miedo de no ser un buen padre, de no ser suficiente para protegerlos- dijo tomando mi mejilla- pero te miro a los ojos y todo ese miedo desaparece... Sé que si estamos juntos, todo estará bien, cariño- dijo sonriendo con ternura, yo asentí mientras le abrazaba -
Pasaron los días y me sentía en la gloria... Adrián me estaba haciendo sentir como el ser más especial del mundo... Me llevaba flores, salíamos todas las tardes agarrados de las manos para contemplar el paisaje... Yo le preparaba el almuerzo y el venía a casa a comerlo... En las noches, siempre me acariciaba la cabeza mientras me abrazaba... El coqueteo y los besos, por supuesto que no se hacían esperar... Nos bañamos juntos en la tina... Si amigos... Solo BAÑO... El era muy dulce y cariñoso... Siempre le hablaba a nuestro hijo de forma tierna y luego me abrazaba, dándome las gracias por darle la oportunidad de ser padre... Adrián es el chico de mis sueños... El gran amor de mi vida.
Dos días después
Estaba dormida, cuando siento unas manos rodear mi cuello. Me volteo y observo a una persona totalmente vestida de n***o y con el rostro cubierto. Yo intentaba gritar pero esa persona ni cedía. Hoy, para mi desgracia, estaba sola en casa porque Adrián había tenido una reunión de último momento aquí mismo en la base. Traté de liberarme pero mi cuerpo poco a poco iba perdiendo fuerza. No fue sino hasta que casi estaba muriendo que esta persona me soltó, yo respiraba apresurada por tomar aire. La tos no se hizo esperar
- Mi querida nuera- dijo esa persona en tono de burla- vaya... Si qué ha crecido el bastardo- dijo señalando con un cuchillo mi abdomen, yo estaba mareada y con muchísimo miedo -
- ¿Quien es usted?- pregunté intrigada-
- ¿Qué?¿Adrián no te lo dijo? soy tu suegra- dijo riendo como una loca maniática-
- ¿Qué hace aquí?- pregunté a la defensiva - La madre de Adrián murió hace muchos años- dije tranquila, ella negó sonriendo-
- Eso era lo que todos creían - dijo sonriendo- Hasta mi querido hijo, pensó aquello- dijo sentándose mientras cruzaba las piernas-
- Váyase, Adrián no quiere nada con usted - dije segura pero con miedo en mi corazón-
- Vaya, vaya... ¡Qué valiente saliste!- dijo emocionada- ¿Sabes? podríamos hacer un excelente dúo... Tu lo enamoras y yo lo mato- dijo sonriendo con malicia, su sonrisa, me causaba escalofríos -
- ¿Acaso está loca?- pregunté frunciendo el ceño - ¿Cómo se le ocurre que le haré daño a el hombre que amo?¿Siquiera sabe lo que significa amar?- pregunté enojada, ella sonrió -
- Te enamoraste del hombre equivocado, querida... Un hombre con un pasado oscuro, no es bueno- dijo tranquilamente- ¿Sabes? una vez también estuve tan enamorada como tú - dijo y en su voz, un toque de amargura se notaba- Era inmensamente feliz, hasta que mi padre me obligó a casarme con el padre de Adrián... No puedo negarlo, no era feo... De hecho era muy guapo y por eso me entregué a él, pero no lo amaba, nunca llegué a amarlo- rió amargamente- Unos años después, me enteré que el verdadero amor de mi vida, se había suicidado por culpa de ese maldito matrimonio- dijo con tristeza- Así que a cambio de mi infelicidad, pensé en hacerle daño al padre de Adrián... Pero quedé embarazada... El inútil de Adrián y su estúpida hermana, fueron producto de este encuentro- me quedé helada ¿hermana?¿Adrián tenía una hermana?-
- ¿Hermana?- pregunté curiosa-
- Oh, si... Una hermana unos años mayor que él - dijo riendo- el nunca supo de ella porque la regalé - dijo sonriendo, yo la miré con desprecio - Oh, no me veas así, querida... No iba a dañar mi vida por esa estúpida - mi ira crecía y crecía - luego llegó tu adorable esposo pero no pude regalarlo porque su padre se dio cuenta de mi embarazo así que no tuve de otra que tenerlo y criarlo - dijo haciendo gestos de aburrida -
- Usted no merece ser madre- dije cegada por la ira- un hijo se ama, ¡se le entrega todo! ¡Sea o no del hombre que uno ama! - la miré - un hijo hace parte de uno - dije ensimismada-
- No cuando se tiene por obligación - dijo levantando los hombros- así que no me vengas con romanticismos... No quería cuidar a ese mocoso, así que pensé ¿Qué le haría más daño a mi querido esposo? pues fácil, sus hijos - sonrió- porque él lo quería- dijo volteando los ojos- ¿Sabes que era lo que más me gustaba?- preguntó sonriendo con malicia- cuando lo oía gritar de dolor- mi pecho se contrajo- siempre fue bueno soportando- dijo tranquila- no sé por qué tenía tantas ganas de vivir, a fin de cuentas, no se está perdiendo de nada-
- El que para usted la vida no valga nada, no significa que para los demás, también sea así - dije segura- Adrián disfruta de la vida - dije haciéndola enojar -
- ¡Eso es lo que más me molesta!- dijo enfadada- Si el estuviese desinteresado en la vida, no tendría necesidad de esto... ¡Esos mocosos viven felices mientras yo estoy condenada!- dijo enojada-