Narra Carolina
Estaba contemplando la belleza de mi bebé, en la ecografía que me acababan de dar... Tan pequeño pero tan grande al mismo tiempo.
- No me cabe duda de que serás un niño guapo- dije emocionada mientras acariciaba mi abdomen -
- Debe serlo, tiene buenos genes- dijo Anna, sonriendo, yo también sonreí -
- Eso es cierto- ella asintió dándome la razón -
- Me encanta cuando sonríes... Tenía tiempo sin ver una sonrisa sincera en tu rostro, hermana- dice Anna por lo que se tiñen mis mejillas de rojo-
- Es que mi bebé es mi motor más grande- dije segura, ella asintió -
- Bienvenida al mundo de la maternidad - dijo sonriendo, yo también sonreí - ¿Qué piensa Adrián de todo esto?- pregunta curiosa, yo suspiro-
- El está feliz por nuestro hijo, pero supongo que afectado por haberle hecho saber de nuestra pronta separación... - me quedé pensando- O bueno, la que se iba a dar- dije haciendo una mueca, ella me miró y sonrió -
- Lo mejor que puedes hacer, es creer en su amor... Créeme, si ese muchacho te hubiese engañado, yo misma le destruyo la casa- dice en tono de venganza por lo que yo empiezo a reír... Esta definitivamente está loca - Pero no lo hizo, ni te engañó - yo la miré curiosa-
- Eres la segunda persona que me dice eso... ¿Acaso hay algo que me estoy perdiendo?- pregunté curiosa-, ella se puso nerviosa y después de negarlo, salió de la sala para darle paso a mi cuñado -
- Buenas tardes, reina del drama- dijo sonriendo, yo reí -
- No es que sea dramática... Pero, Cu... ¿Cómo se te ocurre mandarme tanta pastilla junta? - pregunté quejándome, como una niña pequeña -
- Es por tu bien, y el del bebé... Es un milagro que ambos estén vivos - dijo seguro, yo asentí y llevé mis manos a mi abdomen, instantáneamente -
- Lo sé - suspiré - y lo protegeré, te lo prometo - dije segura pero sonriéndole a mi hijo, el asintió sonriendo-
- Bien... Te dejo descansar- dijo y yo asentí, ya iba a salir cuando se me ocurrió preguntar-
- Sebas - el me miró - ¿Qué hay de él?¿está bien?- el entendió a quien le refería y asintió -
- De salud... De lo otro, sinceramente no- dijo serio para luego suspirar- Carolina- se acercó - Adrián tiene los papeles del divorcio - le miré sorprendida- Los últimos que tú le entregaste donde solo faltaba su firma- yo no decía nada... Estaba realmente sorprendida ¿De verdad pensaba divorciarse?-
- ¿Divorciarnos?- el asintió -
- Fue la promesa que te hizo... Que si regresaban, el te daría el divorcio si eso era lo que deseabas- dijo seguro, yo negué -
- Pero eso no es lo que yo... - le miré - Debo salir de aquí - dije apresurándome, el nego-
- No puedes salir de aquí, cuñada - dijo serio-
- Pero...-
- Hazle caso a Sebastián... - Esa voz... Miré a la puerta y efectivamente, era él. Nuestros ojos se encontraron y tragué en seco- Tu y nuestro hijo, aún están débiles - dijo serio, yo miré a Sebastián -
- ¿Estará bien?- pregunté preocupada, el asintió-
- Con los cuidados necesarios... Carolina- me miró - Adrián...- le miró - Ahora ambos son padres de este bebé que por cierto, es niño... - yo sonreí asintiendo y ambos me miraron extralados- el necesita el calor y el amor de sus padres, más que nunca... Los necesita a ambos- me miró - creo que es hora de replantearse la importancia de esta personita que depende enteramente de ustedes- dijo serio, ambos asentimos como niños regañados-
- Tienes razón, hermano - dijo Adrián, mientras miraba a Sebastián, este se acercó y le tocó el hombro a él, en señal de apoyo, antes de salir, nos miró -
- Por favor, está vez no se maten- dijo en forma de broma pero serio-
Ya solos, solo nos mirábamos, ninguno desviaba la mirada de la del otro.
- Creo que Sebastián tiene razón - dijo por fin, yo asentí -
- No es saludable para el bebé, está situación - dije preocupada pero también, ansiosa-
- Carolina...- le miré - ¿Y si volvemos a vivir juntos?- preguntó de pronto y yo quedé impactada, creo que era evidente y el lo sabe-
- ¿Vivir juntos?- el asiente- pero...- me interrumpió -
- No importa si no estamos en una relación, no tendremos que compartir cuarto si no lo deseas- dijo tranquilo- pero por el bien del bebé, es mejor que esté cerca de él - dijo serio pero tranquilo, yo asentí-
- Está bien, me parece buena idea - dije segura- pero... - el me miró - solo será hasta que el bebé esté más tranquilo- dije a lo que el negó -
- Carolina... Quiero estar cerca de mi hijo, que sepa que su papá está aquí para él - dijo triste-
- Pero Adrián... ¿Cómo se supone que vamos a llevar esto?- pregunté preocupada-
- Podemos dormir en habitaciones separadas, o en una misma habitación pero en camas distintas- dijo serio- el tema es que quiero hacer parte de la vida de mi hijo, quiero ser testigo de su crecimiento, dentro y fuera de tu vientre- dijo seguro, yo asentí -
- Está bien... Vivamos en una casa, pero al nacer el bebé y después de los tres meses de recuperación, me mudaré a mi casa, aquí, cerca de mi familia - el asintió triste -
- Está bien- dijo derrotado- ahora descansa, nuestro hijo te necesita fuerte- dijo serio y en tono de orden suave, yo asentí como niña pequeña y me acosté -
Narra Adrián
Estaba cuidando su sueño como ya era costumbre mientras trabajaba en mi laptop... Debía pasar unos informes y justo en ese momento, entra una llamada al teléfono de Carolina. Ella estaba tan cansada que no lo escuchó así que dejé que sonara pero a la tercera llamada, respondí al ver la intensidad y el nombre en pantalla "Corazón de miel"
- ¡Por fin contestas, pequeña! - mi cuerpo se tensó al escuchar el apodo- Estaba tratando de comunicarme contigo hace tiempo así que cuéntame ¿Hablaste con él?¿Te dió el divorcio?¿Te vas a regresar con mi bebé? - mi ira incrementó circunstancialmente. ¿Su bebé?¿Quien es este?-
- Buenas noches -dije serio con mi voz rígida. Del otro lado solo se escuchaba silencio -
- ¿Quién eres y por qué contestas el teléfono de Carolina?- pregunta el infeliz -
- La pregunta es ¿Quien diablos eres tú y por qué llamas a mi esposa como tú "pequeña?¿Por qué tratas a mi hijo como si fuese tuyo?- pregunté enojado pero controlado-
- ¿Esposa?- preguntó la otra persona- Oh ¡Tu debes ser Adrián!- dijo como si estuviese descubriendo algo, yo estaba confundido -