Capitulo 14

1334 Words
Narra Carolina Su mirada era triste... Siento que algo tiene y no me lo ha dicho... Algo debe estarle preocupando. - ¿Pasa algo?- pregunté mirando su rostro, el me miró y suspiró. Se acercó y me abrazó, aspirando el aroma de mi cuello- - No sé cómo decirte esto, sin que te enojes más - dijo nervioso, uno de sus brazos estaba en mi vientre, yo me despegué de él para mirarle a los ojos- - ¿Qué pasa?- dije seria, el volvió a suspirar- - Necesito que tomes un vuelo de regreso, hoy- dijo serio, yo le miré enojada- - Firma los papeles y me iré - dije de regreso, el suspiró y se sentó en la cama- - Eso no, por favor- dijo serio pero al mismo tiempo, en tono de súplica - - Bien, no me iré - dije segura... Sé que estoy siendo totalmente irracional pero ¿cómo se supone que tenga confianza después de todo lo que ha pasado?- - Carolina, por favor... No hagas esto más difícil de lo que ya es- dijo serio, yo le miré enojada y me senté en la cama- - Ya te di mi respuesta, Adrián... Firma los papeles y me iré - dije enojada pero con lágrimas a punto de salir... Malditas hormonas...- - Carolina... No me divorciaré de ti... - dijo serio y a decir verdad, algo irritado- - Pero ¡¿Por qué?! - grité enojada- Si no quieres que esté aquí ¿Para qué quieres seguir casado conmigo?- dije con las lágrimas cayendo por mis mejillas, a este punto, ya estaba de pie, el también se levantó de la cama- - La pregunta sería ¿Por qué divorciarse cuando evidentemente nos amamos?- me miró serio y seguro- No me divorciaré de ti... No permitiré que mi hijo nazca por fuera del matrimonio - dijo inflexible pero tranquilo... La única alterada, era yo- - Pero ¡¿Qué más da?! No tendrá una familia unida... ¿Qué importa si nace dentro o no de este matrimonio? - dije dolida, el me miró con dolor en su mirada y enojo al mismo tiempo pero aún se mantenía tranquilo- - Claro que es importante, Carolina - dijo serio- No firmaré el divorcio ¿Por qué insistes tanto en divorciarnos?- pregunta con evidente molestia - - ¡Porque me haces daño! ¡Me ocultas cosas, algunas veces te muestras cariñoso y otras indiferente justo como lo estás haciendo ahora! ¿Qué más quieres de mí, Adrián? ¿Qué termine más desecha de lo que estoy?- pregunté llorando, el me miró y agachó su cabeza - - No eres la única que está sufriendo con todo esto- dijo serio- ¿Crees que no me duele? ¿Crees que no lamento que todo esto haya pasado justo después de que llegamos de nuestra luna de miel? ¿Crees que no ansío la hora en la que tú nuestro hijo regresen a mi lado? ¿Crees que es fácil para mí tenerte cerca y lo poder besarte, tocarte, decirte cuánto te amo sin recibir una mirada de ira, tristeza o dolor de tu parte?- pregunta enojado pero triste al mismo tiempo- Dime Carolina. - se acercó - ¿Crees que es fácil decirte que te vayas cuando lo único que quiero es tenerte todo el tiempo entre mis brazos? ¿Crees que es fácil estar dispuesto a sacrificar mi tiempo con nuestro hijo solo para protegerlos?¿Es eso acaso, un pecado?- preguntó muy cerca de mi rostro, la ira y el deseo me estaban consumiendo pero tenía muchas cosas para decir aún, así que le miré a los ojos- - Te amo y te amo inmensamente, pero hoy sé, que casarnos fue un error- dije guiada por el el dolor y la tristeza, de sus ojos se desprendieron dos lágrimas de sus ojos pero lo se alejó - - ¿De verdad crees que esto fue un error?- preguntó más cerca de mí, a estas alturas, ya había olvidado hasta cómo me llamaba... Su sola presencia, estaba causando estragos en mí... Mi piel estaba reaccionando intensamente - - Yo...- No me dejó terminar... Sus labios impactaron contra los míos, llevando sus manos a mi rostro. Yo recibí su beso de inmediato y aunque mi cerebro gritaba que no siguiera que tenía que parar esto, mi piel y mi cuerpo reaccionaban enteramente a los deseos de mi corazón. El beso se hizo muy intenso, el me trataba con suavidad pero al mismo tiempo, sin poder reprimir el deseo que sentíamos y yo necesitaba más... Así que le di espacio para profundizar el beso. El tomó mi cintura mientras la otra mano la dejó en mi rostro y realmente no sé cómo... Pero terminamos entregándonos en cuerpo y alma, haciendo que todos esos deseos reprimidos por tantos meses, explotaran finalmente... El me trataba con extremo cuidado, como si no quisiera dañarme, su amor, sus caricias y sus palabras, se hicieron sentir que estaba en el paraíso. - Te amo, Carolina- dijo besando mi frente mientras descansabamos en la cama. El me tenía abrazada y yo tenía los ojos cerrados, solo disfrutando del momento, de nuestro amor, de su compañía... mi cabeza reposaba en su pecho así que le miré pero no con emoción, sino con tristeza- - Me iré, Adrián - dije sin poder evitar que mis ojos se empañaran nuevamente, el acarició mi rostro y en su mirada vi tristeza pero al mismo tiempo, tranquilidad. Su caricia hizo que cerrara mis ojos. El se acercó, me besó lenta y suavemente- Te estoy dando mi último voto de confianza - dije mirándole - Quiero creer en ti, Adrián... Quiero creerte - dije viendo la tormenta en sus ojos- Por nuestro hijo... Necesito creerte- dije segura pero triste, el asintió - - Te prometo que... - yo lo silencié colocando mi mano sobre sus labios- - No me prometas... - dije segura- sólo asegúrate de arreglar lo que debas arreglar - dije con anhelo en mi voz, el asintió y besó mi frente- - Por favor, mi amor... Cuidate y cuida a nuestro bebé - dijo preocupado mientras me abrazaba, yo le devolví el abrazo- Entre menos nos vean juntos, menos peligro corren- dijo mirándome - Te amo, Carolina... Y gracias por confiar en mí, apesar de todo - dijo viéndome fijamente - Trata de no comunicarte conmigo... Yo lo haré, te lo juro que encontraré la forma de comunicarme sin que corran peligro... sé que te pido mucho... Pero ten paciencia, mi amor... Por favor, sé paciente- dijo juntando nuestras frentes mientras ambos cerrabamos los ojos- - Siento que esto está mal, Adrián... Lo de hoy... - el me miró - - No, mi amor... No pienses que lo nuestro es un error, por favor... No podría soportar volver a escuchar esas palabras - dijo besando la punta de mi nariz- eres mi esposa, Caro... Es normal que esto pase - dijo besando mi mejilla- - Sería normal en otras circunstancias, pero... - le miré - no en estas, Adrián... No estamos bien y esto solo nos puede perjudicar- dije con preocupación - - Pero... Amor ¿En qué nos puede perjudicar que nos amemos?- preguntó sonriendo, yo hundí mi nariz en su cuello, avergonzada- - ¿Y si esto no funciona?¿Y si nos pasa algo?- pregunté preocupada pero de pronto, un pensamiento oscuro, apareció y no pude evitar dejar caer muchas lágrimas - ¿Y si te pasa algo?- pregunté con lágrimas cayendo sin cesar- - No digas eso, mi amor... Lograremos salir de todo esto... Ni a ustedes, ni a mí, nos pasará nada- dijo seguro- los protegeré y yo por mi parte, te prometo cuidarme- dijo viéndome, yo asentí pero aún angustiada- Por favor, está tranquila, mi vida... Esas emociones fuertes le pueden hacer daño a nuestro bebé - dijo preocupado- Te amo, Carolina... Los amo- dijo corrigiéndose- - También te amamos- dije segura, el sonrió y me volvió a besar-
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