Narra Carolina Justo en ese momento, empezaron los dolores de parto, mi bebé, ya venía. Mis gritos no se hicieron esperar, Sam de inmediato vino a socorrerme, no sé cómo llegó hasta aquí, pero estaba conmigo en estos momentos en el que el alma y el cuerpo, atraviesan por dolores infernales. - Aguanta, hermanita, ya vamos para el hospital- dijo ella sosteniendo mi mano, mientras me trasladaban en una camilla. Yo solo podía pensar en una cosa - - Me duele mucho- dije llorando mientras gritaba, ella me sostenía con fuerza- - Tranquila, hermanita... Respira profundo, respira profundo- decía ella mientras trataba de calmarme- - ¡Adrián!- mi mente estaba dividida... Una parte estaba con mi esposo y la otra con mi hijo - Sam... Adrián... ¿Dónde está Adrián?- pregunté llorando, ella me mir

