Ian Estaba indignado, no podía creer que Elena me haya mentido de aquella forma. Cuatro años de matrimonio y me había mentido, me había engañado de la peor forma. Ni una infidelidad me dolería tanto como de lo que me había enterado y nisiquiera me había enterado por ella. El médico de mi familia era quién me había informado. —¡Cómo pudiste hacerlo Elena!— Espete molesto —Ian mi amor, yo te juro que no quise lastimarte. Estaba muy mal y fue la única solución que encontré— Ella lleva sus manos a sus mejillas cubriendo su rostro y Solloza —¡Matar a mi hijo no era una solución! ¡Tú sabes que yo anhelaba ser padre y no te importo!— Le grite molesto —¡No iba a arruinar mi cuerpo ni mi vida por un mocoso llorón! ¡yo nunca he querido ser madre y tú lo sabías cuando te casaste conmigo, pero

