A la mañana siguiente cerca del mediodía, luego de desayunar lo que quedaba, las amigas dejaron el departamento vacío y entregaron la llave al casero.
Subieron sus pertenencias al automóvil de Sophy y emprendieron el viaje del principio del resto de sus vidas.
Sabían que era el principio para cambiar su destino.
Salieron con dirección hacia el norte, lejos de Adam, su manipulación, sus abusos y control. Y de la traición de Chris.
Sophy iba conduciendo y tenía varias opciones para viajar desde Atlanta hasta Carolina del Norte, pero eligió la más bella. Necesitaba agregar algo bello a su vida luego de los meses de pena y derrota que había pasado. Por eso optó por una de las más populares rutas panorámicas, la I-85 N hacia Greensboro, luego la I-40 E hacia Raleigh. Fue por esta serie de combinaciones de autopistas y carreteras secundarias que ocupó su mente en otra cosas totalmente distintas. Utilizó esto como un punto de transición disfrutando por fin del clima fresco y de las maravillosas vistas panorámicas de los paisajes rurales y urbanos del sur de los Estados Unidos. Ambas al fin lo hicieron cuando Ava pudo por fin despegar sus ojos.
Por esta ruta, se pueden ver paisajes variados, desde los campos de cultivo y los bosques de Georgia y Carolina del Norte hasta las montañas y las áreas urbanas.
“Esto es realmente hermoso. Tendremos que venir con tiempo para explorar” Suspiró Ava mirando por la ventana algunos de los paisajes naturales más impresionantes de la región.
Vieron que había muchos lugares atractivos para detenerse y explorar las pequeñas ciudades y pueblos, pero les urgía llegar a la casa de Jasper lo antes posible. Querían sanar sus heridas y comenzar con los planes que habían trazado ambas en esa noche de borrachera.
“En cuanto nos instalemos, podemos programarlo.”
Salvo algún comentario aislado, el viaje hacia el norte fue largo y silencioso, ambas iban sumidas en sus pensamientos y recuerdos, pero también fue liberador, pues soltaban el lastre del pasado para volver a construir. Tenían mucho tiempo para pensar en sus vida y en lo que querían hacer a continuación.
Por fin Llegaron a la casa de su hermano en el norte y se sintió en casa de inmediato.
Unos kilómetros antes de llegar, Sophy habia mandado un mensaje para avisar que estaban muy cerca.
Jasper la recibió con los brazos abiertos, emocionado de tenerla allí, sana y salva.
Saludó con interés a una Ava un tanto desalineada y apagada. Luego de las presentaciones, descargaron el automóvil y todos entraron a tomar algo.
Ava estaba lo suficientemente despierta como para observar muy bien la casa a la que habían llegado. El lugar era precioso y tranquilo, era una casa de estilo rústico, muy amplia y con terreno, ventanales y techos inclinados, una casa típica de la zona del norte de Carolina del Norte. Moría de curiosidad por ver el resto.
Pasaron por un hall central a un lado estaba la entrada del comedor, se veía como una habitación amplia y luminosa, aun a esa hora de la tarde, con grandes ventanales que permitían la entrada de luz natural y se podía ver el jardín rodeado del paisaje hermoso paisaje circundante. Las mesas y sillas suelen eran de madera oscura, y las paredes estaban revestidas con un papel tapiz muy claro, desde ahí no lo podía divisar claramente.
El salón estaba justo frente a ellos, con una chimenea de piedra enorme, tenía una decoración cálida y acogedora. Las paredes estaban revestidas con paneles de madera clara, y el piso era de madera con alfombras dispersas en lugares estratégicos.
Hasta donde había visto todo era amplio y precioso.
“Bienvenidas. Mi casa es su casa por el tiempo que necesiten quedarse. Tengo preparadas una bebidas para animarnos un poco. La cena estará en unos minutos. Imagino querrán darse un baño. Está todo dispuesto para que puedan ir a dormir en cuanto gusten. “
Mientras Jasper les decía todo esto e intercambiaban comentarios, les entregó a cada una un vaso enorme de un zumo de frutas, muy fresco y delicioso. Un tanto dulce pero que hizo que se sintieran muy bien al instante.
Sophy y Jasper hablaban, como queriendo contarse todo. Ava los observaba en silencio mientras tomaba la bebida en sorbos pequeños. Eran muy parecidos, tan rubios y bellos ambos. Observó a Jasper, muy energético, locuaz, vivaz, alegre. Suspiró, parecía muy joven, un hermoso modelo de pasta dental. Pero imaginaba que sólo era su apariencia pues hasta donde sabía era mayor que Sophy.
A Ava se le escapó un enorme bostezo sin que pudiera evitarlo. Ambos hermanos repararon en lo cansada que estaba.
“Será mejor que te alimentemos bien así podrás ir a descansar antes que te caigas ahí mismo. Por allí está la cocina, vayan que todo está servido mientras veo que no falte nada en las habitaciones.” dijo Jasper mientras salía y las dejaba parpadeando.
“Siempre es así “ dijo Sophy guiñando un ojo a Ava. “Le encanta dar órdenes y hacer todo. Todo es ya y perfecto como le gusta. Vamos a comer algo, ven” dijo tomándola del brazo para dirigirse a la cocina.
La cocina era verdaderamente enorme, con una amplia superficie de trabajo y armarios de madera. También tenía de piedra negra. Parecía estar totalmente equipada con lo último, muy lindo, para el que le gustara cocinar.
Sophy vio como Ava observaba toda la cocina con asombro.
“Extremo, no te parece? A Jasper le encanta cocinar y comer. Si no fuera arquitecto, creo que sería chef. Prepárate para engordar. Él se va a encargar de eso, tenlo por seguro.”
Ava hizo un gesto.
“Es hermosa, pero sabes que la cocina no es mi fuerte.” Ambas se echaron a reír pues eran desastrosas cocineras.
Ava siguió observando a su alrededor, las paredes estaban revestidas con paneles de madera y piedra, y el piso era de una cerámica rústica muy bonita.
“Realmente es una habitación hermosísima. Está como lista para una gran familia. Como una familia de osos.
Justo en ese momento Jasper ingresaba a la cocina. Y le sonrió a Ava.
“Es una casa pensada para una gran familia” dijo enigmático. “Podemos empezar a cenar. Tomen asiento en sus lugares señoritas que un momento les sirvo la cena.”
La cena fue muy sabrosa y las dejó con una sensación de calidez y satisfacción.
“Estuvo estupendo todo Jasper. Gracias por todas las molestias que te has tomado.” Dijo Ava.
“Es un placer. Podemos tomar algo para relajarnos un poco así podrán dormir ambas, como ángeles.” fué por la ponchera y les sirvió el contenido a cada una.
“mmm. Que placer!” dijeron ambas al tomar la bebida.
Luego de repetir de la bebida preparada por Jasper, Ava comenzó a dormirse en su silla. Jasper observó esto y Sophy le dijo.
“Ava, amor, vamos a dormir.” pero Ava se deslizaba ya en los brazos de Morfeo. Jasper se apresuró a tomarla en brazos y le dijo a Sophy.
“La llevo a la habitación. Si quieres ven detrás mío, o espérame aquí así hablamos.
“Te espero aquí.” dijo Sophy. “o Necesitas que te ayude?”
“Es muy ligera. Cómo puede ser tan ligera?” dijo sorprendido. “Vendré en un momento.”
Jasper llevó a Ava hasta la habitación. Ya había corrido las mantas para que se aireen así que sólo la deslizó en la cama y la arropó. Era bella, pequeña y pelirroja, con unas pocas pecas sobre su nariz. La sintió indefensa en sus brazos.
Se sacudió de este pensamiento y se apresuró hacia la cocina donde lo estaba esperando su hermana.
Allí encontró a Sophy ordenando la cocina y cargando el lavavajilla. Era pésima cocinera pero muy ordenada.
“Aquí estamos. Gracias por levantar los trastos.” dijo Jasper sentado en la barra de la cocina, mientras observaba trabajar a su hermana. Sobre la barra vio la conocida botella de un Macallan 1951, que no era de él. —De dónde ha salido esto?” dijo risueño ¿Era una de las botellas queridas y custodiadas del patán?"
“Pues si lo es. Lo que falta lo hemos tomado ayer con Ava.” dijo la chica riendo.
Los hermanos estuvieron largo tiempo poniéndose al día con lo pasado en las últimas semanas. Y luego de un rato de charla amena, Sophy por fin le dijo:
“Tengo intención de desaparecer un tiempo. Adam no sabe de nuestra cabaña en las montañas y pensaba instalarme allí por algún tiempo. Y Ava me acompañará."
“Sabes que puedes quedarte aquí. No podrá molestarte, pues no lo permitiré. Ambas pueden quedarse. Si gustas, la cabaña está habitable, Jack va periódicamente. Pasa bastante tiempo por allí, así que pueden ir cuando gusten. No tengo ninguna comisión por el momento así que estaré en casa, igualmente, haz visto que la casa es muy grande y vamos a estar muy cómodos.
Cambiando de tema, debo contarte algo importante. He decidido cambiar mi estilo de vida. Ya estoy harto de viajar constantemente y no poder disfrutar un poco de la vida. Me molesta muchísimo que mientras has pasado por toda la separación con los problemas que te ha traído ese maldito, no estuve aquí para apoyarte. Eso se acabó. He dejado constancia de mi renuncia y se hará efectiva en unas semana.
“Pues muchacho, eso sí es una sorpresa enorme. Pensé que tu trabajo era tu vida. Que te ha hecho cambiar de idea?. Me resulta muy asombroso realmente que estemos los tres en esta casa, en vías de un cambio tan radical.”
“Me han asaltado recuerdos de cuando éramos una familia. Nuestros padres han muerto muy jóvenes pero mientras estuvimos juntos fue estupendo. Quiero darle a este lugar una familia, mi familia.”
“Es maravilloso Jasper. Quién es la afortunada?” Preguntó Sophy pensando que su hermano estaba a punto de formalizar con alguien que ni siquiera conocía.
“Aun no la conozco” dijo riendo. “Pero si sigo trabajando en lugares remotos y solitarios, no la voy a conocer.”
Sophy tomó la botella, sirvió dos grandes tragos. Uno para cada uno y alzó la copa.
“Brindemos por los nuevos comienzos y la realización de nuestros deseos!”
“Salud.”
Poco después, ambos hermanos se separaron. Sophy fué a darse un baño para dormir y Jasper se retiró a su estudio, para finalizar con sus obligaciones laborales.
Sophy arriba iba admirando el resto de la casa. Las habitaciones también eran muy espaciosas, con ventanales grandes y techos inclinados. Las camas eran de madera oscura y los armarios también de madera. Las paredes todas estaban revestidas con papel tapiz en tonos colores cálidos y acogedores.
Era una hermosa casa para formar una familia.