Clarisse Cuando siento ese dolor en mi vientre, por mi mente comienzan a pasar múltiples escenarios entre los cuales pierdo a mi bebé, por lo que hasta que Dorian me confirma que no es una amenaza de aborto, puedo respirar con tranquilidad y más cuando me doy cuenta de que Dante no tiene nada que ver con esa prueba de paternidad, por el contrario, confía tanto en mí que en ningún momento duda de que él es el padre de nuestro bebé, haciéndome sentir culpable por como lo traté en el hotel. —Te voy a dejar este medicamento para el dolor, no te hará daño, tómalo después de cenar algo; además, de aliviar el dolor, te ayudará a dormir —me indica Dorian, anotando algo en una receta. Cuando termina estiro mi mano para tomarla, pero Dante se me adelanta y la toma con una pequeña mueca, ante lo

