Después de salir de la ducha me acosté a dormir, traté de ignorar a Alfredo porque no quería que me preguntara nuevamente sobre lo que sucedía. A la mañana siguiente tocan la puerta de la habitación donde dormía junto a Alfredo. —Niñera— Señora vengo por el niño. —Arlin— Niño? —Niñera— Si señora, supongo que está aquí! —Arlin— No mi hijo no está aquí! Ya fuiste a su habitación? —Niñera— Si señora pero ahí no está. —Arlin— No puede ser. Empecé a gritar el nombre de mi hijo, todos en la casa despertaron y fueron hacia donde mi. —Maritza— Arlin qué pasa? —Arlin— Tu tienes a mi hijo? —Maritza— No, no lo tengo! —Arlin— Dónde está mi hijo? —Alfredo— Arlin qué pasa? —Maritza— Mi hijo desapareció, no está! —Alfredo— Eso no es posible! —Paola— Por que gritan tan temprano? —Tío Alb

